{"id":4442,"date":"2026-05-24T11:58:28","date_gmt":"2026-05-24T09:58:28","guid":{"rendered":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/?page_id=4442"},"modified":"2026-05-24T12:02:36","modified_gmt":"2026-05-24T10:02:36","slug":"capitulo-2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/?page_id=4442","title":{"rendered":"Cap\u00edtulo 2"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"4442\" class=\"elementor elementor-4442\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-efc6187 e-con e-atomic-element e-flexbox-base \" data-id=\"efc6187\" data-element_type=\"e-flexbox\" data-e-type=\"e-flexbox\" data-interaction-id=\"efc6187\">\n    \t\t\t<h2 data-interaction-id=\"2e1c87c\" class=\"e-heading-base\">Cap\u00edtulo 2<\/h2>\n\t\t\n<\/div>\n<div class=\"elementor-element elementor-element-fa65214 e-con e-atomic-element e-flexbox-base \" data-id=\"fa65214\" data-element_type=\"e-flexbox\" data-e-type=\"e-flexbox\" data-interaction-id=\"fa65214\">\n    \t\t\t<p class=\"e-paragraph-base\" data-interaction-id=\"b57df09\">Type your paragraph here<\/p>\n\t\t\n<\/div>\n<div class=\"elementor-element elementor-element-6dd32f9 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"6dd32f9\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f6303c3 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f6303c3\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Cap\u00edtulo 2\u00ba &#8211; 1\u00aa parte<br \/>Primera Parte &#8211; Los Or\u00edgenes del odio y de la violencia<br \/>Segundo Cap\u00edtulo \u2013 Los Te\u00f3ricos del Exterminio<\/p><p>La actitud de los oficiales africanistas y los guardias civiles no fue sino la dimensi\u00f3n m\u00e1s violenta de la hostilidad que la derecha manifestaba hacia la Segunda Rep\u00fablica y la izquierda en general.<br \/>Alentaban y justificaban esta clase de comportamientos furibundos ataques impulsados desde una serie de revistas y peri\u00f3dicos. En concreto, varios individuos influyentes se serv\u00edan de una ret\u00f3rica que instaba a la erradicaci\u00f3n de la izquierda como deber patri\u00f3tico. Insinuaban la inferioridad racial de sus enemigos de izquierda y liberales con los mismos lugares comunes que cimentaron la teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n judeo-mas\u00f3nica y bolchevique. Las leyes a favor de la laicizaci\u00f3n despertaron recelos latentes. La ley de Congregaciones, hizo efectiva la prohibici\u00f3n de que las \u00f3rdenes religiosas gestionaran las escuelas, tal como recog\u00eda la Constituci\u00f3n. El 30 de enero de 1933, en una reuni\u00f3n en el madrile\u00f1o cine Monumental, el terrateniente carlista Jos\u00e9 Mar\u00eda Lamami\u00e9 de Clairac, diputado de Salamanca, denunci\u00f3 la propuesta por considerarla una trama sat\u00e1nica de los masones para destruir la Iglesia cat\u00f3lica (1).<br \/>La Ley se aprob\u00f3 el 18 de mayo. Sin embargo, el 4 de junio, C\u00e1ndido Casanueva, diputado por Salamanca al igual que Lamami\u00e9, instruy\u00f3 as\u00ed a la Asociaci\u00f3n Femenina de Educaci\u00f3n Ciudadana: <br \/>\u201cTen\u00e9is la obligaci\u00f3n ineludible de verter todos los d\u00edas una gota de odio en el coraz\u00f3n de vuestros hijos contra la Ley de Congregaciones y sus autores. \u00a1Ay de vosotros si no lo hac\u00e9is!\u201d (2)<br \/>Al d\u00eda siguiente, Gil Robles declar\u00f3 que <br \/>\u201cesa masoner\u00eda que ha tra\u00eddo a Espa\u00f1a la Ley de Congregaciones es pol\u00edtica extranjera, como lo son las sectas y las internacionales\u201d(3)<br \/>La idea de una conspiraci\u00f3n mal\u00e9fica de origen jud\u00edo para acabar con el mundo cristiano adopt\u00f3 en Espa\u00f1a un giro moderno por medio de la difusi\u00f3n, a partir de 1932, de la obra m\u00e1s influyente del g\u00e9nero: Los protocolos de los sabios de Si\u00f3n. Inspir\u00e1ndose en mitos galos, germ\u00e1nicos y rusos, esta fantas\u00eda delirante plantea la hip\u00f3tesis de un gobierno jud\u00edo secreto formado por los sabios de Si\u00f3n, que conspira para dominar el mundo tras aniquilar a toda la cristiandad. (4). <br \/>(Difusi\u00f3n de peri\u00f3dicos y revistas desde la derecha, para extender la conspiraci\u00f3n judeo-mas\u00f3nica y bolchevique identific\u00e1ndola con las izquierdas y los republicanos. La aparici\u00f3n de Los Protocolos de los Sabios de Si\u00f3n)<\/p><p>La primera traducci\u00f3n espa\u00f1ola de Los protocolos\u2026 se hab\u00eda publicado en Leipzig en 1930. En 1932, una editorial jesuita de Barcelona encarg\u00f3 una segunda traducci\u00f3n y la public\u00f3 por entregas en una de sus revistas. A la difusi\u00f3n y el cr\u00e9dito que se concedieron a Los protocolos\u2026 contribuy\u00f3 en buena medida la enorme popularidad de la obra del sacerdote catal\u00e1n Juan Tusquets Serr\u00e1 (1901-1998), autor del \u00e9xito de ventas Or\u00edgenes de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola.<br \/>Tusquets, naci\u00f3 el 31 de marzo de 1901 en el seno de una familia pudiente de Barcelona con negocios en la banca. Su padre, descendiente de banqueros jud\u00edos, fue un catalanista comprometido y amigo de Francesc Camb\u00f3. Su madre pertenec\u00eda a la familia Mil\u00e0, exorbitantemente rica y mecenas de Gaud\u00ed. Tusquets tambi\u00e9n hab\u00eda militado en el nacionalismo catal\u00e1n durante la adolescencia y, cuando se produjeron los disturbios revolucionarios de 1917, se ech\u00f3 a la calle con sus compa\u00f1eros de colegio a corear consignas catalanistas. Curs\u00f3 los estudios secundarios en un centro jesuita, y continu\u00f3 su formaci\u00f3n en la Universidad Cat\u00f3lica de Lovaina y la Universidad Pontificia de Tarragona, donde hizo el doctorado. Se orden\u00f3 en 1926. Descrito por uno de sus mentores en el \u00e1mbito eclesi\u00e1stico como \u201cesbelto, flexible, nervioso\u201d, el joven erudito era una de las promesas m\u00e1s brillantes de la filosof\u00eda catalana, conocido por su piedad y su inmensa cultura. Empez\u00f3 a dar clases en el seminario de la capital catalana, donde le encargaron escribir un libro acerca de las teor\u00edas teos\u00f3ficas de madame Blavatsky. Tras el \u00e9xito que cosech\u00f3 esta obra, Tusquets cultiv\u00f3 un inter\u00e9s obsesivo por las sociedades secretas (5).<br \/>A pesar de sus remotos or\u00edgenes jud\u00edos, o puede que precisamente a causa de ellos, para cuando se instaur\u00f3 la Segunda Rep\u00fablica las investigaciones de Tusquets acerca de las sociedades secretas hab\u00edan tomado un feroz sesgo antisemita y destilaban un odio a\u00fan m\u00e1s furibundo hacia la masoner\u00eda. En una nueva muestra de rechazo hacia sus antecedentes familiares, se volvi\u00f3 radicalmente en contra del catalanismo y adquiri\u00f3 gran notoriedad al acusar falsamente al l\u00edder catal\u00e1n Francesc Maci\u00e0 de ser mas\u00f3n. (6).<br \/>En colaboraci\u00f3n con Joaquim Guiu Bonastre, tambi\u00e9n sacerdote, construy\u00f3 una red de lo que consideraba sus \u201cinformantes\u201d, esto es, masones que le hablaban de las reuniones de la logia. A pesar de su ostentosa devoci\u00f3n, Tusquets no descartaba m\u00e9todos como el espionaje o incluso el robo. Una de las principales logias de Barcelona estaba ubicada en la calle de Aviny\u00f3, junto a una farmacia. Vali\u00e9ndose de que su t\u00eda viv\u00eda en la parte trasera del comercio. Tusquets y el padre Guiu espiaron a los masones desde su piso. En una ocasi\u00f3n entraron en otra logia, provocaron un incendio y aprovecharon la confusi\u00f3n resultante para sustraer una serie de documentos. Estas \u201cinvestigaciones\u201d sirvieron de base para los vehementes art\u00edculos antimas\u00f3nicos que con regularidad publicaba en el peri\u00f3dico carlista El Correo Catal\u00e1n, as\u00ed como para su libro, Or\u00edgenes de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola.<br \/>Esta obra tan difundida destac\u00f3 tanto por popularizar la idea de que la Rep\u00fablica era fruto de una conspiraci\u00f3n judeo-mas\u00f3nica como por publicar los nombres de quienes consideraba sus art\u00edfices m\u00e1s siniestros.<br \/>M\u00e1s adelante Tusquets declarar\u00eda que los masones hab\u00edan intentado asesinarlo en dos ocasiones, en represalia por sus escritos. Por la versi\u00f3n que dio, no parece que lo intentaran con mucho ahinco. La primera vez burl\u00f3 a la muerte por el sencillo m\u00e9todo de meterse en un taxi. La segunda, curiosamente, aseguraba que lo hab\u00eda salvado una escolta que le proporcion\u00f3 el peri\u00f3dico anarco-sindicalista Solidaridad Obrera. Tanto m\u00e1s curiosa la supuesta benevolencia por parte de los anarquistas si se tiene en cuenta su ferviente anticlericalismo. (7)<br \/>Tusquets utiliz\u00f3 Los protocolos\u2026 como prueba \u201cdocumental\u201d de su tesis fundamental que los jud\u00edos pretend\u00edan la destrucci\u00f3n de a civilizaci\u00f3n cristiana, sirvi\u00e9ndose de masones y socialistas, que hac\u00edan el trabajo sucio a trav\u00e9s de la revoluci\u00f3n, las cat\u00e1strofes econ\u00f3micas, la propaganda imp\u00eda y pornogr\u00e1fica, y un liberalismo sin l\u00edmites. En Espa\u00f1a, sostuvo que la Segunda Rep\u00fablica era hija de la masoner\u00eda y acus\u00f3 al presidente, el cat\u00f3lico Niceto Alcal\u00e1 Zamora, de ser miembro de esta secta y jud\u00edo por a\u00f1adidura. (8)<br \/>El mensaje estaba claro: Espa\u00f1a y la Iglesia cat\u00f3lica solo quedar\u00edan a salvo con la erradicaci\u00f3n de jud\u00edos, masones y socialistas; en otras palabras, la izquierda del espectro pol\u00edtico al completo. El libro publicado por Tusquets provoc\u00f3 una acalorada pol\u00e9mica nacional, que dio a\u00fan mayor difusi\u00f3n a sus teor\u00edas. La idea central, que la Rep\u00fablica era una dictadura en manos de \u201cla masoner\u00eda judaica\u201d se sigui\u00f3 difundiendo a trav\u00e9s de sus muchos art\u00edculos en El Correo Catal\u00e1n y una serie de quince libros (Las Sectas), que tuvo una magn\u00edfica acogida popular, donde atacaba las lacras de la masoner\u00eda, el comunismo y el juda\u00edsmo. El segundo volumen de Las Sectas inclu\u00eda la traducci\u00f3n integra de Los protocolos\u2026 y repet\u00eda tambi\u00e9n las difamaciones sobre Maci\u00e0. En el apartado titulado \u201cSu aplicaci\u00f3n a Espa\u00f1a\u201d, escrito por Jes\u00fas Liz\u00e1rraga, se afirmaba que el ataque de los jud\u00edos a Espa\u00f1a no solo pod\u00eda verse en la persecuci\u00f3n de la religi\u00f3n por parte de la Rep\u00fablica, sino tambi\u00e9n en el movimiento por la reforma agraria y la redistribuci\u00f3n de los grandes latifundios. (9)<br \/>Tan grande fue el impacto de sus aportaciones, que en 1933 Tusquets fue invitado por la Asociaci\u00f3n Antimas\u00f3nica Internacional a visitar el campo de concentraci\u00f3n de Dachau, reci\u00e9n creado. Coment\u00f3 que \u201clo hicieron para ense\u00f1arnos lo que ten\u00edamos que hacer en Espa\u00f1a\u201d. Dachau se fund\u00f3 con el prop\u00f3sito de albergar a varios grupos que los nazis deseaban poner en cuarentena: presos pol\u00edticos (masones, comunistas, socialistas y liberales, cat\u00f3licos y mon\u00e1rquicos contrarios al r\u00e9gimen) y todos aquellos que cayeran bajo la etiqueta de \u201casociales\u201d e \u201cinvertidos\u201d (homosexuales, gitanos y vagabundos). A pesar de los comentarios favorables que hizo entonces, cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s Tusquets asegurar\u00eda que lo que all\u00ed hab\u00eda visto le hab\u00eda impactado mucho. Desde luego, la visita no contribuy\u00f3 a refrenar sus vehementes publicaciones antisemitas y antimas\u00f3nicas. (10)<br \/>Tusquets acabar\u00eda ejerciendo una enorme influencia dentro de la derecha espa\u00f1ola en general, y de manera espec\u00edfica en el general Franco, que devoraba con entusiasmo sus diatribas contra los masones y los jud\u00edos. Public\u00f3 un op\u00fasculo sobre la masoner\u00eda que se distribuy\u00f3 entre los altos mandos del Ej\u00e9rcito, y Ram\u00f3n Serrano Su\u00f1er alabar\u00eda m\u00e1s adelante su contribuci\u00f3n a \u201cla formaci\u00f3n del ambiente precursor del Alzamiento Nacional\u201d. (11)<br \/>Sin embargo, Tusquets hizo algo m\u00e1s que desarrollar las ideas que justificaban la violencia. Estuvo implicado en la trama militar contra la Rep\u00fablica, a trav\u00e9s de sus v\u00ednculos con los carlistas catalanes. Particip\u00f3 tambi\u00e9n, junto a su amigo y colega Joaquim Guiu en olas intrigas conspiradoras de la Uni\u00f3n Militar Espa\u00f1ola, poderosa en Barcelona. A finales de mayo de 1936, se puso en contacto con Joaquim Mar\u00eda de Nadal, secretario personal del plut\u00f3crata catal\u00e1n Francesc Camb\u00f3, y le pidi\u00f3 apoyo financiero para el golpe de Estado que pronto se producir\u00eda, envalentonado porque Camb\u00f3, amigo de su padre, le hab\u00eda escrito para felicitarle por el \u00e9xito de Or\u00edgenes de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola. Al parecer, dicho apoyo no lleg\u00f3 a concretarse. (12)<br \/>Desde comienzos de los a\u00f1os treinta, con la ayuda de Joaquim Guiu, Tusquets hab\u00eda ido recabando lista de jud\u00edos y de masones, en parte basadas en la informaci\u00f3n que le daba la red de sus \u201cfieles y audaces informadores\u201d, como los llamaba. La b\u00fasqueda del enemigo se extendi\u00f3 a asociaciones nudistas, vegetarianas, espiritualistas y entusiastas del esperanto. Cuando Tusquets acab\u00f3 convertido en colaborador de Franco en Burgos durante la Guerra Civil, sus informes sobre presuntos masones se convirtieron en una pieza importante de la infraestructura organizativa de la represi\u00f3n. (13)<\/p><p>(Importancia de los te\u00f3ricos del exterminio y su difusi\u00f3n propagandista. La participaci\u00f3n del sacerdote Juan Tusquets Serr\u00e1)<\/p><p>El aval de Los Protocolos\u2026 lleg\u00f3 tambi\u00e9n de mano del marqu\u00e9s de Quintanar (y tambi\u00e9n conde de Santib\u00e1\u00f1ez del R\u00edo), fundador de la revista mon\u00e1rquica ultraderechista Acci\u00f3n Espa\u00f1ola. En una velada que dieron en su honor los miembros de la sociedad del mismo nombre en el Ritz, declar\u00f3 que el desastre de la ca\u00edda de la monarqu\u00eda se produjo porque \u201cla gran conspiraci\u00f3n mundial judeo-mas\u00f3nica inyect\u00f3 el virus de la democracia en las Monarqu\u00edas autocr\u00e1ticas para vencerlas, despu\u00e9s de convertirlas en Monarqu\u00edas liberales\u201d(14)<br \/>Julio Cort\u00e9s Cavanillas, perteneciente tambi\u00e9n al grupo de presi\u00f3n de Acci\u00f3n Espa\u00f1ola, cit\u00f3 Los Protocolos\u2026 como prueba de que, a trav\u00e9s de destacados masones, los jud\u00edos controlaban a las hordas anarquistas, socialistas y comunistas. La masoner\u00eda era el \u201cmal\u00e9fico engendro de Israel\u201d. Que en el nuevo gobierno republicano-socialista hubiera masones, socialistas y presuntos jud\u00edos constitu\u00eda para buena parte de la extrema derecha una evidencia en toda regla de que la alianza de Marx y Rothschild hab\u00eda establecido una cabeza de puente en Espa\u00f1a. (15)<br \/>Al rese\u00f1ar con total seriedad una edici\u00f3n francesa de Los Protocolos\u2026 como si se tratara de una obra basada en hechos ver\u00eddicos, el marqu\u00e9s de la Eliseda consigui\u00f3 dar a entender, con una referencia velada a Margarita Nelken, que los sucesos de Castilblanco era el resultado de la participaci\u00f3n de los jud\u00edos, \u201cverdaderos par\u00e1sitos que explotan lo que son capaces de producir\u201d (16).<br \/>Entre otras figuras influyentes que publicaban en Acci\u00f3n Espa\u00f1ola estaban el te\u00f3logo laico Marcial Solana y el padre Aniceto de Castro Albarr\u00e1n, can\u00f3nigo magistral de la catedral de Salamanca. Ambos expusieron justificaciones teol\u00f3gicas del af\u00e1n de la derecha por acabar con la Rep\u00fablica por medio de la violencia. En julio de 1933, Pablo Le\u00f3n Murciego hab\u00eda escrito acerca del deber de resistirse a la tiran\u00eda, arguyendo que si el poder p\u00fablico estaba en desacuerdo con las leyes divinas y naturales (pues as\u00ed ocurr\u00eda con la Rep\u00fablica a ojos de los mon\u00e1rquicos), la resistencia no supon\u00eda sedici\u00f3n ni rebeli\u00f3n, sino un deber. Una manifestaci\u00f3n m\u00e1s directa de esta idea lleg\u00f3 quince d\u00edas despu\u00e9s, en el primero de una serie de cuatro art\u00edculos firmados por Solana que fundaba su visi\u00f3n de la resistencia en Tom\u00e1s de Aquino y los ex\u00e9getas del Siglo de Oro. Solana esbozaba abiertamente la relevancia de sus ideas en la contemporaneidad: el tirano ven\u00eda encarnado por cualquier gobierno opresivo o injusto. Puesto que en \u00faltima instancia el poder resid\u00eda en Dios, una Constituci\u00f3n anticlerical convert\u00eda a todas luces la Rep\u00fablica en tiran\u00eda. (17)<br \/>(Otras participaciones en la difusi\u00f3n de la propaganda judeo-mas\u00f3nica a trav\u00e9s de la revista Acci\u00f3n Espa\u00f1ola y justificaci\u00f3n de la acci\u00f3n contra la Rep\u00fablica)<br \/>En 1932, de Castro Albarr\u00e1n, entonces rector de la Universidad Jesuita de Comillas, hab\u00eda escrito El derecho a la rebeld\u00eda. Sin embargo, la obra no vio la luz p\u00fablica hasta 1934, Acci\u00f3n Espa\u00f1ola reprodujo un extracto donde se reforzaban las incitaciones de Solana, a la rebeli\u00f3n y se atacaba de manera espec\u00edfica el legalismo de El Debate. Albarr\u00e1n fue m\u00e1s all\u00e1, al convertirse, a trav\u00e9s de sus art\u00edculos y sermones, en el principal defensor del alzamiento militar desde un punto de vista teol\u00f3gico. M\u00e1s adelante agrupar\u00eda sus ideas en su obra de 1938 Guerra Santa. (18)<br \/>Tanto \u00e9l como Solana y otros pol\u00edticos defend\u00edan que la violencia contra la Rep\u00fablica estaba justificada porque constitu\u00eda una guerra santa contra la tiran\u00eda, la anarqu\u00eda y el ate\u00edsmo de inspiraci\u00f3n moscovita. En 1932, el padre Antonio de Pildain Zapiain, diputado por Guip\u00fazcoa y can\u00f3nigo de la catedral de Vitoria, declar\u00f3 en las Cortes que la doctrina cat\u00f3lica permit\u00eda la resistencia armada a las leyes injustas. Argumentos similares sustentaron un controvertido libro publicado en 1933 por el padre Jos\u00e9 Cirera y Prat. (19)<br \/>Los textos de Castro Albarr\u00e1n y de Cirera horrorizaron a los cl\u00e9rigos moderados, como el cardenal Eustaquio Ilundain Esteban de Sevilla y el cardenal Vidal i Barraquer de Tarragona. Vidal no ve\u00eda con buenos ojos la arrogancia con la que De Castro Albarr\u00e1n presentaba como si fueran doctrina cat\u00f3lica sus ideas radicales, que adem\u00e1s contradec\u00edan abiertamente la pol\u00edtica vaticana de coexistencia con la Rep\u00fablica. Vidal protest\u00f3 ante el cardenal Pacelli, el secretario de Estado del Vaticano, quien orden\u00f3 la eliminaci\u00f3n del nihil obstat (sello de aprobaci\u00f3n eclesi\u00e1stica) e intent\u00f3 que la obra se retirara de la circulaci\u00f3n. No obstante, el libro se reimprimi\u00f3 en la prensa carlista y el reci\u00e9n nombrado primado de toda Espa\u00f1a, el arzobispo de Toledo Isidro Gom\u00e1, expres\u00f3 su aprobaci\u00f3n ante los intelectuales que dirig\u00edan Acci\u00f3n Espa\u00f1ola. (20)<br \/>El predecesor de Goma en Toledo, el cardenal Pedro Segura y S\u00e1enz, exiliado en Roma, fue retratado en el peri\u00f3dico carlista El Siglo Futuro como el modelo a seguir en la intransigencia cat\u00f3lica hacia la Rep\u00fablica. M\u00e1s adelante, cuando los l\u00edderes carlistas entrenaban a sus requet\u00e9s para una insurrecci\u00f3n contra la Rep\u00fablica, el cardenal Segura les animar\u00eda con gran entusiasmo. (21)<br \/>(La actuaci\u00f3n propagandista de los eclesi\u00e1sticos a trav\u00e9s de Acci\u00f3n Espa\u00f1ola y sus repercusiones en el Vaticano. Participaci\u00f3n de Aniceto de Castro Albarr\u00e1n y la ayuda de los textos de Jos\u00e9 Cirera y Prat)<\/p><p>El general Franco era suscriptor de Acci\u00f3n Espa\u00f1ola y un firme creyente en el llamado \u201ccontubernio\u201d judeo-mas\u00f3nico y bolchevique. No deja de ser significativo que, entre otras figuras veteranas del Ej\u00e9rcito que compart\u00edan esas opiniones, estuviera el general Emilio Mola, futuro \u201cdirector\u201d del golpe militar de 1936. Mola, alto y con gafas, ten\u00eda el aire de un erudito monacal, pero su trayectoria destacaba por el empe\u00f1o en el cumplimiento del deber en las guerras africanas. Nacido en Cuba en 1887, hijo de un capit\u00e1n de la Guardia Civil y conocido por saber imponer una disciplina f\u00e9rrea, alcanz\u00f3 un lugar destacado en el Ej\u00e9rcito sirviendo en \u00c1frica con los Regulares Ind\u00edgenas. Lo ascendieron a general de brigada por su papel en la defensa del fuerte de Dar Akoba en setiembre de 1924. Sus memorias de la campa\u00f1a, donde se regodeaba en las descripciones de cr\u00e1neos machacados e intestinos desparramados, sugieren que sus experiencias en \u00c1frica lo hab\u00edan embrutecido por completo. (22)<br \/>El 13 de febrero de 1930, tras la ca\u00edda de la dictadura, el general D\u00e1maso Berenguer, sucesor de Primo de Rivera, nombr\u00f3 a Mola director general de Seguridad. Dicha elecci\u00f3n fue sorprendente, puesto que Mola carec\u00eda de experiencia en el trabajo policial. Hasta el desmoronamiento de la monarqu\u00eda, catorce meses despu\u00e9s, se dedic\u00f3 a aplastar la subversi\u00f3n obrera y estudiantil del mismo modo que lo hab\u00eda hecho con la rebeli\u00f3n tribal en Marruecos. (23)<br \/>A este fin cre\u00f3 una brigada antidisturbios de primer orden, con personal adecuadamente entrenado y armado. A pesar de que ten\u00eda pocos contactos previos en Madrid y de que apenas conoc\u00eda la capital, era eficiente y trabajaba con denuedo. Se las ingeniaba para estar siempre muy bien informado de las actividades de la oposici\u00f3n republicana, gracias a un complejo sistema de espionaje al que denomin\u00f3 Secci\u00f3n de Investigaci\u00f3n Comunista, cuyo \u00e9xito radicaba en el uso de polic\u00edas secretos infiltrados en grupos de izquierdas que luego actuaban como agitadores. Esa misma red segu\u00eda esencialmente intacta cuando, en 1936, Mola la utiliz\u00f3 para sus propias intrigas en la preparaci\u00f3n del alzamiento militar (24)<br \/>Mola sobreestimaba la amenaza del min\u00fasculo Partido Comunista Espa\u00f1ol, que consideraba un instrumento de siniestras maquinaciones judeo-mas\u00f3nicas, reflejo del cr\u00e9dito que conced\u00eda a los enfebrecidos informes de sus agentes, en particular a los elaborados por Santiago Mart\u00edn B\u00e1guenas y el corrupto y obsesivo Juli\u00e1n Mauricio Carlavilla del Barrio. Las opiniones de Mola sobre los jud\u00edos, los comunistas y los masones estaban tambi\u00e9n mediatizadas por la informaci\u00f3n que recib\u00eda de la organizaci\u00f3n de las fuerzas de la Rusia Blanca en el exilio, la ROVS (Russkii Obshche-Voinskii Soiuz \u2013 Uni\u00f3n Militar Rusa-), con sede en Par\u00eds. A partir de entonces, aun despu\u00e9s de perder su puesto, mantuvo un estrecho contacto con el l\u00edder de ROVS, el teniente general Evgenii Karlovitch Miller. Pese a que su antisemitismo era menos virulento que el de algunos de sus colegas, el general Miller era, al igual que el ide\u00f3logo nazi Alfred Rosenberg, un alem\u00e1n del B\u00e1ltico. Sus opiniones sobre el comunismo mostraban que ambos atribu\u00edan a la revoluci\u00f3n bolchevique el haber perdido a sus familias, sus propiedades, sus medios de vida y su patria. Se aferraban a la idea de que los jud\u00edos hab\u00edan planeado y organizado la revoluci\u00f3n, y deb\u00eda evitarse a toda costa que hicieran lo mismo en Europa Occidental. (25)<br \/>Cuando se instaur\u00f3 la Rep\u00fablica, convencido de que lo arrestar\u00edan por su labor en la defensa del orden anterior, Mola pas\u00f3 una semana escondido, hasta que el 21 de abril se entreg\u00f3 al ministro de la Guerra, Manuel Aza\u00f1a. Cuatro d\u00edas antes, el general Berenguer era detenido por su papel en las guerras marroqu\u00edes como primer ministro y despu\u00e9s ministro de la Guerra durante el juicio sumario y la ejecuci\u00f3n de dos capitanes rebeldes pro-republicanos, Ferm\u00edn Gal\u00e1n y \u00c1ngel Garc\u00eda Hern\u00e1ndez. Con estos arrestos, la derecha aliment\u00f3 la idea de que la Rep\u00fablica actuaba movida por la sed de venganza. (26)<br \/>Desde la perspectiva de los africanistas, la persecuci\u00f3n a Berenguer se deb\u00eda al papel que hab\u00eda desempe\u00f1ado en una guerra donde todos ellos hab\u00edan arriesgado la vida, tan solo por seguir las ordenanzas militares al formar consejo de guerra a los amotinados Gal\u00e1n y Garc\u00eda Hern\u00e1ndez. As\u00ed mismo, en Mola ve\u00edan a un h\u00e9roe de la guerra de \u00c1frica que, como director general de Seguridad, solo hab\u00eda cumplido con su obligaci\u00f3n al controlar la subversi\u00f3n.<br \/>Los africanistas se indignaron ante la persecuci\u00f3n de oficiales a los que consideraban valerosos y competentes, mientras que los que hab\u00edan conspirado contra el dictador eran recompensados. Estas detenciones sirvieron a africanistas como Luis Orgaz, Manuel Goded, Joaqu\u00edn Fanjul, Mola y Franco para justificar la hostilidad instintiva que sent\u00edan hacia la Rep\u00fablica. A los oficiales ascendidos tras el cambio de r\u00e9gimen los tildaron de lacayos de los jud\u00edos, los masones y los comunistas, y de peleles que segu\u00edan el juego al populacho.<br \/>En espera de que los juzgaran por reprimir una manifestaci\u00f3n estudiantil el 25 de marzo con un uso desproporcionado de la fuerza, Mola fue encarcelado en una celda militar \u201ch\u00fameda y maloliente\u201d. (27)<br \/>El 5 de agosto, Aza\u00f1a dispuso sustituir la prisi\u00f3n por el arresto domiciliario, pero como era de esperar, al ver que individuos a los que hac\u00eda poco hab\u00eda perseguido ocupaban de repente cargos en el poder, Mola aliment\u00f3 el rencor que sent\u00eda hacia la Rep\u00fablica y lo proyect\u00f3 sobre todo en la persona de Aza\u00f1a. Influido por los informes paranoicos que recib\u00eda de Carlavilla y los dossiers que le suministraba la ROVS, acab\u00f3 por creer que el triunfo del r\u00e9gimen democr\u00e1tico era obra de jud\u00edos y masones. A finales de 1931, en el primer volumen de sus memorias explic\u00f3 que hab\u00eda tomado conciencia de la amenaza mas\u00f3nica gracias a un panfleto que le lleg\u00f3 de Francia: \u201cCuando, por imperiosa obligaci\u00f3n de mi cargo, estudi\u00e9 la intervenci\u00f3n de las logias en la vida pol\u00edtica de Espa\u00f1a, me di cuenta de la enorme fuerza que representaban, no por ellas en s\u00ed, sino por los poderosos elementos que las mov\u00edan desde el extranjero, los jud\u00edos, Acci\u00f3n Espa\u00f1ola celebr\u00f3 la aparici\u00f3n del libro con una arrebatada rese\u00f1a de nueve p\u00e1ginas que firmaba Eugenio Vegas Latapi\u00e9, uno de los fundadores de la publicaci\u00f3n y ac\u00e9rrimo partidario de la violencia contra la Rep\u00fablica (28)<br \/>Cuando Mola acometi\u00f3 el segundo volumen de sus memorias. Tempestad, calma, intriga y crisis, fue m\u00e1s expl\u00edcito en los ataques a masones y jud\u00edos. No tuvo reparos en reconocer que su odio proced\u00eda, adem\u00e1s de los informes del general Miller, de la lectura de Los Protocolos de los sabios de Si\u00f3n difundido por el padre Tusquets.<br \/>\u201cLas conmociones de Espa\u00f1a han obedecido siempre a sugestiones exteriores, la m\u00e1s de las veces \u00edntimamente ligadas a la pol\u00edtica internacional del momento. \u00c9sta, sin embargo, no ha tenido arte ni parte en la presente ocasi\u00f3n en nuestras cosas; mas ello no es \u00f3bice para que tambi\u00e9n haya existido la causa externa: el odio de una raza, transmitido a trav\u00e9s de una organizaci\u00f3n h\u00e1bilmente manejada. Me refiero concretamente a los jud\u00edos y la masoner\u00eda. Ello es lo b\u00e1sico; todo lo dem\u00e1s ha sido circunstancial. Lo que acabo de decir, hace algunos a\u00f1os hubiera producido hilaridad; hoy es posible que no se tome en serio, pues se ha escrito mucho sobre el particular, y se lee m\u00e1s. \u00bfQu\u00e9 motivos racionales existen para que los espa\u00f1oles concitemos el odio de los descendientes de Israel? Tres fundamentales, a saber: la envidia que les produce todo pueblo con patria propia; nuestra religi\u00f3n, por la que sienten aborrecimiento inextinguible, ya que a ella atribuyen su dispersi\u00f3n por el mundo; el recuerdo de su expulsi\u00f3n, que no fue, como se afirma, por el capricho de un rey \u2013hay que decirlo claro -, sino por la imposici\u00f3n popular. \u00a1He aqu\u00ed los tres v\u00e9rtices (del) tri\u00e1ngulo mas\u00f3nico de las logias espa\u00f1olas\u201d (29)<br \/>En diciembre de 1933, Mola acab\u00f3 de redactar El pasado, Aza\u00f1a y el porvenir, obra que gener\u00f3 una agria pol\u00e9mica y en la que se daba voz a la extendida animadversi\u00f3n de los militares hacia la Rep\u00fablica en general, y a Aza\u00f1a en particular. El antimilitarismo antipatri\u00f3tico que achacaba a la izquierda le parec\u00eda deleznable y bochornoso, y lo atribu\u00eda a varias causas, sobre todo el hecho de que<br \/>\u201clos pueblos decadentes son v\u00edctimas predilectas de la vida parasitaria de organizaciones internacionales, y \u00e9stas, a su vez, elementos utilizados por las grandes potencias en beneficio propio, aprovech\u00e1ndose de la circunstancia (de) que es precisamente en las naciones d\u00e9biles donde la acci\u00f3n de tales organizaciones adquiere un desarrollo m\u00e1s intenso, como son las naturalezas enfermizas el campo m\u00e1s abocado para que crezcan y se multipliquen con la m\u00e1xima virulencia los g\u00e9rmenes patol\u00f3gicos\u2026Es significativo, adem\u00e1s, que todas suelen estar mediatizadas cuando no dirigidas por los jud\u00edos\u2026<br \/>Las organizaciones a las que vengo aludiendo constituyen el m\u00e1s temible enemigo que tiene el sentimiento nacionalista de los pueblos\u2026<br \/>Conocido el verdadero objeto de las organizaciones de que vengo hablando, no ha de extra\u00f1ar que su acci\u00f3n m\u00e1s intensa la ejerzan contra las instituciones militares, pues consideran a \u00e9stas como constitutivas del sector social donde m\u00e1s arraigado puede encontrarse el ideal nacionalista. No importa a los jud\u00edos \u2013tenaces propulsores de estas campa\u00f1as- hundir un pueblo, ni diez, ni el mundo entero, porque ellos, sobre tener la excepcional habilidad de sacar provecho de las mayores cat\u00e1strofes, cumplen su programa. El caso de lo ocurrido en Rusia es un ejemplo de gran actualidad que ha tenido muy presente Hitler: el canciller alem\u00e1n \u2013nacionalista fan\u00e1tico- est\u00e1 convencido de que su pueblo no puede resurgir en tanto subsistan enquistados en la naci\u00f3n los jud\u00edos y las organizaciones internacionales parasitarias por ellos alentadas o dirigidas, por eso persigue a unos y otras sin darles tregua ni cuartel.\u201d (30)<br \/>Taciturno y t\u00edmido, Mola no hab\u00eda destacado anteriormente por su popularidad. Con este \u00e9xito de ventas se vio convertido en objeto de admiraci\u00f3n entre los africanistas reaccionarios (31)<br \/>Desde 1927, Mola y Franco, eran lectores \u00e1vidos de una publicaci\u00f3n contraria a la Internacional Comunista que se editaba en Ginebra, el Bulletin de l\u2019Entente Internationale contre la Troisi\u00e8me Internationalle. En calidad de director general de <br \/>Seguridad, Mola pasaba informaci\u00f3n a trav\u00e9s de su red de agentes a la Entente, con sede en Ginebra, donde se incorporaba al bolet\u00edn que luego se mandaba, entre otros a Franco. La Entente hab\u00eda sido fundada por el ultraderechista suizo Th\u00e9odore Aubert y uno de los muchos emigrados de la Rusia zarista al pa\u00eds neutral, Georges Lodygensky, que dio a las publicaciones un giro marcadamente antisemita y antibolchevique, y recib\u00eda los avances del fascismo y las dictaduras militares como si se tratara de baluartes contra el comunismo. Estrechamente vinculado al Antikomintern, un organismo gestionado desde el Ministerio de Propaganda de Josef Goebbels, la Entente seleccionaba h\u00e1bilmente a personas influyentes que estuvieran convencidas de la necesidad de prestarse para la lucha contra el comunismo y luego las pon\u00eda en contacto, al tiempo que ofrec\u00eda a los suscriptores de la publicaci\u00f3n informes que supuestamente revelaban los planes de pr\u00f3ximas ofensivas comunistas. El material del bolet\u00edn de la Entente que devoraban Franco, Mola y otros altos mandos retrataba la Segunda Rep\u00fablica como un Caballo de Troya para los comunistas y los masones, decididos a lanzar las hordas imp\u00edas de Mosc\u00fa contra Espa\u00f1a y todas sus grandes tradiciones (32)<br \/>Para la extrema derecha espa\u00f1ola, as\u00ed como para muchos de sus aliados en el exterior, la Segunda Rep\u00fablica era el puesto de avanzada de los sabios de Si\u00f3n (33)<br \/>(La propagaci\u00f3n de la propaganda ultraderechista entre los altos mandos del ej\u00e9rcito. La actuaci\u00f3n del General Mola.)<\/p><p>Uno de los l\u00edderes m\u00e1s destacados del movimiento fascista espa\u00f1ol, On\u00e9simo Redondo Ortega, ten\u00eda fe ciega en Los protocolos\u2026 Redondo, que hab\u00eda estudiado en Alemania, manten\u00eda tambi\u00e9n estrechos lazos con los jesuitas. Ejerci\u00f3 en \u00e9l mucha influencia Enrique Herrera Oria, hermano del fundador de la Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica Nacional de Propagandistas y editor de El Debate, \u00c1ngel Herrera. El padre Herrera hab\u00eda alentado a Redondo en la creencia de que el comunismo, la masoner\u00eda y el juda\u00edsmo estaban conspirando para destruir la religi\u00f3n y a la madre patria, y le recomend\u00f3 leer el tratado de Leon de Poncins Las fuerzas secretas de la Revoluci\u00f3n, donde se vert\u00edan virulentos ataques contra jud\u00edos y comunistas. As\u00ed fue como On\u00e9simo conoci\u00f3 la existencia de Los protocolos\u2026, de los que tradujo y public\u00f3 una edici\u00f3n abreviada en la vallisoletana Libertad, versi\u00f3n que m\u00e1s tarde reeditar\u00eda con notas donde se relacionaban de manera expl\u00edcita sus acusaciones generalizadas con las circunstancias espec\u00edficas de la Segunda Rep\u00fablica (34)<br \/>La prensa de la ultraderecha en bloque consideraba Los protocolos\u2026 un estudio sociol\u00f3gico serio. Teniendo en cuenta los pocos jud\u00edos que hab\u00eda en Espa\u00f1a, dif\u00edcilmente pod\u00eda existir un \u201dproblema jud\u00edo\u201d; en cualquier caso, el antisemitismo espa\u00f1ol no apuntaba a los jud\u00edos reales, sino que era una construcci\u00f3n abstracta de una supuesta internacional difusa. Estas ideas eran fundamentales para el catolicismo integrista y se remontaba a la traici\u00f3n de Judas Iscariote a Jesucristo, as\u00ed como a lo9s mitos y temores medievales sobre asesinatos rituales de ni\u00f1os por parte de los jud\u00edos. Sin embargo, cobraron una relevancia candente merced al miedo a la revoluci\u00f3n. La idea de que todos los miembros de los partidos de izquierda eran t\u00edteres de los jud\u00edos fue avalada por las referencias a la cantidad de izquierdistas y jud\u00edos que, huyendo del nazismo, recibieron el amparo de la Segunda Rep\u00fablica. Por lo que respectaba a la prensa carlista, los jud\u00edos que llegaban eran la avanzadilla de la revoluci\u00f3n mundial y trataban de envenenar a la sociedad espa\u00f1ola con la pornograf\u00eda y la prostituci\u00f3n. (35)<br \/>Contrarios al urbanismo y la industrializaci\u00f3n, el liberalismo y el capitalismo, todo ello asociado a jud\u00edos y masones, los carlistas aspiraban a acabar con la Rep\u00fablica por medio de la insurrecci\u00f3n armada e imponer una suerte de teocracia arc\u00e1dica rural. (36)<br \/>Los intelectuales conservadores sosten\u00edan que, a trav\u00e9s de varias estratagemas subversivas, los jud\u00edos hab\u00edan esclavizado a la clase trabajadora espa\u00f1ola. Una consecuencia de esa presunta subyugaci\u00f3n era que los propios trabajadores acabaron por tener cualidades orientales. La derecha radical espa\u00f1ola empez\u00f3 a identificar aspectos traicioneros y b\u00e1rbaros que achacaban a los jud\u00edos y los musulmanes en la clase trabajadora. El m\u00e1s ac\u00e9rrimo defensor de estos planteamientos fue el ide\u00f3logo carlista de finales del siglo XIX, Juan V\u00e1zquez de Mella, que sosten\u00eda que el capital jud\u00edo hab\u00eda financiado las revoluciones liberales y estaba detr\u00e1s de la inminente revoluci\u00f3n comunista que, aunaba al peligro amarillo y los musulmanes, se propon\u00eda destruir la civilizaci\u00f3n cristiana e imponer una tiran\u00eda judaica en el mundo entero. Incluso el rey Alfonso XIII crey\u00f3 que la rebeli\u00f3n tribal en el Rif era \u201cel comienzo de una sublevaci\u00f3n general de todo el mundo musulm\u00e1n por instigaci\u00f3n de Mosc\u00fa y del juda\u00edsmo internacional\u201d. (37)<br \/>Los carlistas se apropiaron de tales ideas y las llevaron al extremo. Uno de sus ide\u00f3logos afirm\u00f3 que \u201clos cuatro jinetes del Apocalipsis, el juda\u00edsmo, el comunismo, la masoner\u00eda y la muerte\u201d, controlaban ya, Gran Breta\u00f1a, Francia y Austria, en tanto que Espa\u00f1a no tardar\u00eda en caer tambi\u00e9n bajo su dominio. Otro constat\u00f3 \u201cla inferioridad \u2013racial- de pr\u00e1cticamente todos los pueblos orientales de hoy en d\u00eda: \u2013chinos, indios, \u00e1rabes, abisinios y sovi\u00e9ticos\u201d (38)<br \/>El coronel Jos\u00e9 Enrique Varela devor\u00f3 los libros de V\u00e1zquez de Mella y de otros ide\u00f3logos carlistas durante la temporada que pas\u00f3 en prisi\u00f3n tras los sucesos de la Sanjurjada. Al contrastar el \u00e9xito del golpe de Primo de Rivera en 1923 y el fracaso de Sanjurjo en 1932, el din\u00e1mico y valiente Varela vio claro que un alzamiento militar precisaba de un apoyo civil sustancial para llegar a buen fin y se convenci\u00f3 de que dicho apoyo pod\u00eda encontrarse en la temible milicia carlista, el Requet\u00e9.<br \/>Aunque se resisti\u00f3 a las llamadas para liderar un alzamiento de signo exclusivamente carlista con el argumento de que el papel le correspond\u00eda a alguien de mayor veteran\u00eda, como Franco, Varela acept\u00f3 la responsabilidad de convertir el Requet\u00e9 en un ej\u00e9rcito civil eficaz y supervisar la instrucci\u00f3n militar del mismo. Para sus viajes clandestinos a Navarra adopt\u00f3 el alias de \u201cdon Pepe\u201d. La organizaci\u00f3n del d\u00eda a d\u00eda ven\u00eda de la mano del inspector nacional del Requet\u00e9, el teniente coronel retirado Ricardo de Rada, que tambi\u00e9n instruir\u00eda a la milicia falangista. (39)<br \/>Asimismo, en 1934, otro de los oficiales implicados en la Sanjurjada, el capit\u00e1n de la Guardia Civil Lisardo Doval, entrenar\u00eda a los escuadrones paramilitares de la Juventud de Acci\u00f3n Popular. <br \/>(Propagaci\u00f3n de la propaganda y la actuaci\u00f3n de On\u00e9simo Redondo Ortega, Jos\u00e9 Enrique Varela y Ricardo de Rada)<\/p><p>Los carlistas y el general Mola se contaban entre cierto n\u00famero de figuras influyentes que, a trav\u00e9s de sus escritos y sus discursos, avivaron el clima de odio social y racial. Algo parecido podr\u00eda decirse de On\u00e9simo Redondo. Su caso merece atenci\u00f3n porque su ciudad natal, Valladolid, experiment\u00f3 un mayor grado de violencia pol\u00edtica que otras capitales de provincia castellanas, debido en buena medida a la divulgaci\u00f3n de sus ideas. Siendo un joven abogado, On\u00e9simo Redondo form\u00f3 parte de Acci\u00f3n Nacional (que m\u00e1s tarde pasar\u00eda a llamarse Acci\u00f3n Popular), el grupo pol\u00edtico cat\u00f3lico fundado el 26 de abril por \u00c1ngel Herrera y apoyado principalmente por campesinos castellanos. A principios de mayo de 1931, hab\u00eda creado el organismo provincial de Valladolid y capitaneaba la campa\u00f1a de propaganda para las elecciones parlamentarias, que se celebrar\u00edan el 28 de junio del mismo a\u00f1o. El 13 de junio, On\u00e9simo sac\u00f3 en Valladolid el primer n\u00famero de la publicaci\u00f3n quincenal que m\u00e1s tarde ser\u00eda semanal, Libertad. Despu\u00e9s de que la coalici\u00f3n republicano-socialista obtuviera una mayor\u00eda aplastante, On\u00e9simo rechaz\u00f3 la democracia, cort\u00f3 sus v\u00ednculos con Acci\u00f3n Nacional y, en agosto de 1931, fund\u00f3 un partido fascista, las Juntas Castellanas de Actuaci\u00f3n Hisp\u00e1nica (JCAH), (40)<br \/>El 10 de agosto de 1931, Libertad public\u00f3 una furibunda soflama de On\u00e9simo Redondo donde se revelaba su compromiso apasionado con los valores rurales tradicionales de Castilla la Vieja, con la justicia social y la violencia. Escribi\u00f3: \u201cEl momento hist\u00f3rico, j\u00f3venes paisanos, nos obliga a tomar las armas. Sepamos usarlas en defensa de lo nuestro y no al servicio de los pol\u00edticos. Salga de Castilla la voz de la sensatez racial que se imponga sobre el magno desconcierto del momento: use de su fuerza unificadora para establecer la justicia y el orden en la nueva Espa\u00f1a\u201d. Esa defensa de la violencia marc\u00f3 el tono general de su partido.<br \/>Para \u00e9l, \u201cel nacionalismo es un movimiento de lucha; debe llegar incluso a las actuaciones guerreras, de violencia, en servicio de Espa\u00f1a contra los traidores de dentro de ella\u201d. (41)<br \/>Desde luego, On\u00e9simo Redondo y las JCAH inyectaron un tono de confrontaci\u00f3n brutal en una ciudad que previamente se hab\u00eda destacado por la tranquilidad en las relaciones laborales. (42)<br \/>En uno de sus llamamientos dijo que bastaba \u201cen cada provincia unos centenares de j\u00f3venes guerreros, disciplinados, idealistas, para dar en polvo con ese sucio fantasma de la amenaza roja\u201d, tras lo cual sus reclutas se armaron r\u00e1pidamente para emprender batallas callejeras con la clase trabajadora de Valladolid, donde predominaban los socialistas. Escribi\u00f3 acerca de la necesidad de \u201ccultivar el esp\u00edritu de una moral de violencia, de choque militar\u201d. Las reuniones de las JCAH se celebraban en la pr\u00e1ctica clandestinidad. En pocos a\u00f1os, el entusiasmo de On\u00e9simo Redondo por la violencia cobr\u00f3 un tono cada vez m\u00e1s estridente (43)<br \/>Dada la debilidad num\u00e9rica de las JCAH, On\u00e9simo se apresur\u00f3 tambi\u00e9n a buscar v\u00ednculos con grupos de ideolog\u00eda similar. En consecuencia, se fij\u00f3 en el primer grupo que se declaraba en Espa\u00f1a abiertamente fascista, la min\u00fascula la Conquista del Estado, que encabezaba Ramiro Ledesma Ramos. (44)<br \/>Ledesma Ramos, oriundo de Zamora, funcionario en Madrid y divulgador entusiasta de la filosof\u00eda alemana, hab\u00eda fundado su grupo en febrero de 1931, tras la reuni\u00f3n de diez hombres en una habitaci\u00f3n escu\u00e1lida de un edificio de oficinas en Madrid. No hab\u00eda electricidad y el \u00fanico mobiliario era una mesa. Firmaron el manifiesto redactado por Ledesma Ramos bajo el t\u00edtulo La Conquista del Estado. El 14 de marzo empez\u00f3 a editarse un peri\u00f3dico con el mismo nombre, que se public\u00f3 a lo largo del a\u00f1o siguiente, a pesar de la indiferencia popular y el acoso policial.<br \/>(45)<br \/>En el primer n\u00famero de Libertad, On\u00e9simo Redondo hab\u00eda hecho una alusi\u00f3n favorable a la publicaci\u00f3n de Ramiro Ledesma Ramos: \u201cNos parece bien el ardor combativo y el anhelo de La Conquista del Estado; pero echamos de menos la actividad antisemita qque ese movimiento precisa para ser eficaz y certero. No nos cansaremos de repet\u00edrselo\u201d (46)<br \/>El antisemitismo de Redondo se derivaba m\u00e1s del nacionalismo castellano del siglo XV que de los modelos nazis, sin embargo, cabe recordar que fue el traductor del Mein Kampf de Hitler y que el antisemitismo aparecer\u00eda de manera recurrente en sus escritos. A finales de 1931, por ejemplo, describi\u00f3 las escuelas mixtas introducidas por la Segunda Rep\u00fablica como \u201cun cap\u00edtulo de la acci\u00f3n jud\u00eda contra las naciones libres. Un delito contra la salud del pueblo, que debe penar con su cabeza a los traidores responsables\u201d. (47)<br \/>En octubre de 1931, On\u00e9simo Redondo, conoci\u00f3 a Ramiro Ledesma Ramos en Madrid. Fue la primera de varias reuniones celebradas entre la capital y Valladolid, y que culminar\u00edan en la fusi\u00f3n libre de los dos grupos para formar las Juntas Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS), el 30 de noviembre de 1931. La nueva formaci\u00f3n adopt\u00f3 los colores rojo y negro de la anarcosindicalista CNT y como insignia tom\u00f3 el emblema de los Reyes Cat\u00f3licos, el yugo y las flechas. Se declaraban contrarios a la democracia e imperialistas, exig\u00edan Gibraltar, Marruecos y Argelia para Espa\u00f1a y aspiraban al \u201cexterminio, disoluci\u00f3n de los partidos marxistas antinacionales\u201d. Para tratar de cumplir sus ambiciones, deb\u00edan crearse milicias nacionalsindicalistas, a fin de \u201coponer la violencia nacionalista a la violencia roja\u201d. Sus \u201cescuadras\u201d llevaron a cabo actuaciones por la fuerza contra estudiantes de izquierdas y, en junio de 1933, saquearon las oficinas de la Asociaci\u00f3n de Amigos de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, en Madrid (48)<br \/>Poco despu\u00e9s, Ledesma Ramos legitim\u00f3 el uso de la violencia pol\u00edtica y defendi\u00f3 la creaci\u00f3n de milicias armadas en la l\u00ednea de los squadri fascistas italianos. La meta deb\u00eda ser la insurrecci\u00f3n o el golpe de Estado, para lo que se requer\u00edan una insurrecci\u00f3n y una pr\u00e1ctica constantes (49)<br \/>En Valladolid, On\u00e9simo dedicaba cada vez m\u00e1s tiempo a formar a sus 40 o 50 seguidores como combatientes de las que hab\u00eda bautizado \u201cmilicias regulares anticomunistas\u201d, y que pronto se involucrar\u00edan en enfrentamientos sangrientos con estudiantes de izquierdas y obreros en la universidad y las calles de la ciudad. A pesar del enorme gasto que supon\u00eda, se adquirieron distintas armas y se dedic\u00f3 un tiempo considerable a la instrucci\u00f3n. Ya en la primavera de 1932, On\u00e9simo Redondo, anunci\u00f3 una guerra civil: \u201cLa Guerra se avecina, pues; la situaci\u00f3n de violencia es inevitable. No sirve que nos neguemos a aceptarla, porque nos la impondr\u00e1n. <br \/>Es necio rehuir la Guerra cuando con toda seguridad nos la han de hacer. Lo importante es prepararla, para vencer. Y, para vencer, ser\u00e1 preciso incluso tomar la iniciativa en el ataque\u201d. La propaganda se torn\u00f3 m\u00e1s virulenta en reacci\u00f3n a la propuesta del estatuto catal\u00e1n de autonom\u00eda. El 3 de mayo de 1932, se libr\u00f3 una batalla campal con la izquierda en la plaza mayor de Valladolid, tras la cual una veintena de personas acabaron hospitalizadas. A On\u00e9simo lo condenaron a dos meses de prisi\u00f3n por los excesos de Libertad (50)<br \/>El encarcelamiento no contribuy\u00f3 a moderar a On\u00e9simo Redondo. En un art\u00edculo que escribi\u00f3 para el bolet\u00edn mensual de las JONS en mayo de 1933, reflejaba la virulencia cada vez m\u00e1s exacerbada de su pensamiento y se hac\u00eda eco de la identificaci\u00f3n de la clase obrera espa\u00f1ola con los \u00e1rabes que Sanjurjo hab\u00eda propuesto en su momento:<br \/>\u201cLa traza m\u00e1s concreta de nuestra posici\u00f3n mental y combativa es, como se sabe, la oposici\u00f3n al marxismo, porque s\u00f3lo nosotros venimos al mundo pol\u00edtico con la tarea de aniquilarle\u2026 El marxismo es la muerte de la civilizaci\u00f3n; toda revoluci\u00f3n marxista es un conato de regreso a la barbarie\u2026El marxismo, con sus utop\u00edas mahometanas, con la verdad de su hierro dictatorial y con el lujo despiadado de sus s\u00e1dicos magnates, renueva de repente el eclipse de Cultura y libertades que una moderna invasi\u00f3n sarracena pudiera producir\u2026 Con el marxismo, una parte del pueblo vota por la barbarie; se quiebra la supuesta inclinaci\u00f3n de la colectividad hacia el bien y la justicia. Muchos, en la colectividad, vuelven las espaldas con entusiasmo a la civilizaci\u00f3n y pugnan realmente por una progresiva \u201cafricanizaci\u00f3n\u201d de la vida\u2026 Este peligro cierto, de la africanizaci\u00f3n en nombre del Progreso, tiene en Espa\u00f1a una evidente exteriorizaci\u00f3n. Podemos asegurar que nuestros Marxistas son los m\u00e1s africanos de toda Europa\u2026 Somos hist\u00f3ricamente una \u201czona de frotamiento\u201d entre lo civilizado y lo africano, entre lo ario y lo semita. Por eso las generaciones que hicieron la Patria, las que nos libraron de ser una prolongaci\u00f3n eterna del continente oscuro, armaron su hierro, y nunca le envainaron, contra los asaltos del Sur\u2026 Por eso la grande Isabel orden\u00f3 a los espa\u00f1oles mirar permanentemente al \u00c1frica, para vencerla siempre, y nunca dejarnos invadir de ella nuevamente. \u00bfQued\u00f3 la Pen\u00ednsula enteramente des-africanizada? \u00bfNo habr\u00e1 peligro de un nuevo predominio del factor africano, aqu\u00ed donde tantas ra\u00edces del esp\u00edritu moro quedaron en el car\u00e1cter de una raza, vanguardia de Europa? Nosotros nos hacemos serenamente esta pregunta grave, y la contrarrestamos a continuaci\u00f3n, se\u00f1alando el evidente, el redivivo peligro de la nueva africanizaci\u00f3n, el \u201cmarxismo\u201d. Si en todo el mundo es esta la conjura jud\u00eda \u2013\u201csemita\u201d- contra la civilizaci\u00f3n occidental, en Espa\u00f1a presenta m\u00e1s delicadas y r\u00e1pidas coincidencias con lo semita, con lo africano. Vedle florecer con toda su lozan\u00eda de primitivismo en las provincias del Sur, donde la sangre mora perdura en el subsuelo de la raza. Las propagandas sanguinarias y materialistas participan all\u00ed del fuego meridional de \u201cla guerra santa\u201d. El secuaz del marxismo espa\u00f1ol, y m\u00e1s andaluz, toma pronto la tea incendiaria, penetra en los cortijos y en las dehesas, impelido por la subconsciencia bandolera, alentada por los semitas de Madrid, quiere el pan sin ganarlo, desea holgar y ser rico, tener placeres y ejercer venganza\u2026 Y la victoria definitiva del marxismo ser\u00eda la re-africanizaci\u00f3n de Espa\u00f1a, la victoria conjunta de los elementos semitas \u2013jud\u00edos y moriscos, aristocr\u00e1ticos y plebeyos, conservados \u00e9tnica y espiritualmente en la Pen\u00ednsula y en Europa. (51)<br \/>Al sostener que el marxismo era una invenci\u00f3n jud\u00eda e insinuar la presunta \u201cre-africanizaci\u00f3n\u201d de Espa\u00f1a, Redondo identificaba el arquetipo de \u201clos otros\u201d \u2013jud\u00edos y moros- con el nuevo enemigo de la derecha, la izquierda. Por si fuera poco, la sofister\u00eda no se circunscrib\u00eda a los comunistas que guardaban lealtad a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, sino a la izquierda en su sentido m\u00e1s amplio. Su conclusi\u00f3n, de la que participaban muchos correligionarios, era que hac\u00eda falta una nueva Reconquista para impedir que Espa\u00f1a cayera en manos del enemigo moderno. Sus opiniones sobre la legitimidad de la violencia estaban en sinton\u00eda con las de la extrema derecha cat\u00f3lica, ejemplificadas en los textos de De Castro Albarr\u00e1n (52)<br \/>La mayor parte de la derecha espa\u00f1ola compart\u00eda el sentimiento antisemita. En algunos casos se trataba de una vaga animosidad, fruto de las posturas cat\u00f3licas tradicionales, pero en otros casos era una peligrosa justificaci\u00f3n de la violencia contra la izquierda. Curiosamente, la virulencia de On\u00e9simo Redondo era un caso extremo. De hecho, casi constitu\u00eda una excepci\u00f3n dentro del incipiente movimiento fascista espa\u00f1ol.<br \/>Ramiro Ledesma Ramos consideraba que el antisemitismo solo ten\u00eda relevancia en Alemania (53)<br \/>(Continuaci\u00f3n de la propagaci\u00f3n de la propaganda contra la izquierda y la democracia republicana. Actuaciones e ideolog\u00eda de On\u00e9simo Redondo Ortega y de Ramiro Ledesma Ramos. Existencia de JCAH \u2013Juntas Castellanas de Actuaci\u00f3n Hisp\u00e1nica de On\u00e9simo Redondo; La Conquista del Estado de Ramiro Ledesma, y la fusi\u00f3n de ambas en las JONS \u2013 Junta Ofensiva Nacional Sindicalista)<\/p><p>El l\u00edder de la Falange e hijo del dictador anterior, Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera, mostraba escaso o ning\u00fan inter\u00e9s en \u201cla cuesti\u00f3n jud\u00eda\u201d, salvo en lo tocante a la influencia judeo-marxista sobre la clase trabajadora. Sin embargo, en el diario falangista Arriba se afirm\u00f3 que: \u201dla internacional judaico-mas\u00f3nica es la creadora de los dos grandes males que han llegado a la humanidad, como son el capitalismo y el marxismo\u201d. <br \/>Los falangistas participaron en ataques a los almacenes SEPU, propiedad de jud\u00edos, en la primavera de 1935. (54)<br \/>Si bien Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera no era activamente antisemita, compart\u00eda con otros derechistas la idea de que el uso de la violencia era leg\u00edtimo. El d\u00eda 2 de abril de 1933, escribi\u00f3 a su amigo y compa\u00f1ero Juli\u00e1n Pemart\u00edn: \u201cHasta Santo Tom\u00e1s, en casos extremos, admit\u00eda la rebeli\u00f3n contra el tirano. As\u00ed, pues el usar la violencia contra una secta triunfante, sembradora de la discordia, negadora de la continuidad nacional y obediente a consignas extra\u00f1as (Internacional de Amsterdam, masoner\u00eda, etc.), \u00bfpor qu\u00e9 va a descalificar el sistema que esa violencia implante?\u201d (55)<br \/>La identificaci\u00f3n de la clase trabajadora con los enemigos extranjeros se basaba en una retorcida l\u00f3gica, por la cual el bolchevismo era una invenci\u00f3n jud\u00eda, y los jud\u00edos eran indistinguibles de los musulmanes, de modo que los izquierdistas se propon\u00edan someter a Espa\u00f1a al dominio de elementos africanos. Este racionamiento ten\u00eda la ventaja de presentar la hostilidad hacia la clase obrera espa\u00f1ola como un acto leg\u00edtimo de patriotismo. Seg\u00fan otro de los miembros del grupo Acci\u00f3n Espa\u00f1ola, el otrora liberal y luego convertido en ultraderechista Ramiro de Maeztu, Espa\u00f1a era una naci\u00f3n que se hab\u00eda forjado en su lucha contra los jud\u00edos (\u201cusureros arrogantes\u201d) y los moros (\u201csalvajes incivilizados\u201d) (56)<br \/>En uno de sus art\u00edculos, el l\u00edder mon\u00e1rquico Jos\u00e9 Calvo Sotelo sintetiz\u00f3 a la perfecci\u00f3n la dimensi\u00f3n racista del discurso contra la izquierda al referirse al l\u00edder socialista Francisco Largo Caaballero como un \u201cLenin marroqu\u00ed\u201d. (57)<br \/>De hecho, Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera compart\u00eda esta asociaci\u00f3n de la izquierda con \u201clos moros\u201d. En las reflexiones que escribi\u00f3 en prisi\u00f3n, interpretaba toda la historia espa\u00f1ola como una lucha interminable entre godos y bereberes. Los primeros representaban valores mon\u00e1rquicos, aristocr\u00e1ticos, religiosos y militares, en tanto que los segundos estaban encarnados por el proletariado rural. Denunciaba que la Segunda Rep\u00fablica constitu\u00eda una \u201cnueva invasi\u00f3n bereber\u201d, que expresaba la destrucci\u00f3n de la Espa\u00f1a europea. (58)<br \/>Gil Robles, aunque de manera menos expl\u00edcita que Sanjurjo tras los sucesos de Castillblanco, o que la empleada luego por On\u00e9simo Redondo, elabor\u00f3 tambi\u00e9n en sus escritos la idea de que la violencia contra la izquierda era leg\u00edtima dada la inferioridad racial de sus integrantes. El uso reiterado del t\u00e9rmino \u201creconquista\u201d, que ten\u00eda una gran carga hist\u00f3rica, vinculaba la animadversi\u00f3n hacia la izquierda de la d\u00e9cada de 1930 con la \u00e9pica esencial del nacionalismo espa\u00f1ol, la Reconquista de Espa\u00f1a durante el dominio musulm\u00e1n. Coincidiendo con la campa\u00f1a para las elecciones de noviembre de 1933, el 15 de octubre Gil Robles declar\u00f3 en el cine Monumental de Madrid sobre el origen y la intuici\u00f3n de la CEDA: \u201cEs necesario ir a la reconquista de Espa\u00f1a\u2026 Se quer\u00eda dar a Espa\u00f1a una verdadera unidad, un nuevo esp\u00edritu, una pol\u00edtica totalitaria\u2026 Es necesario, en el momento presente, derrotar implacablemente al socialismo\u2026 Para m\u00ed s\u00f3lo hay una t\u00e1ctica por hoy, formar un frente antimarxista, y cuanto m\u00e1s amplio mejor\u201d.<br \/>En este punto pidieron al l\u00edder de la ultraderechista Acci\u00f3n Espa\u00f1ola, Antonio Goicoechea, que se pusiera de pie para recibir una ovaci\u00f3n tumultuosa, Gil Robles, continu\u00f3 su discurso en un lenguaje que en nada se distingu\u00eda de la derecha conspiradora: \u201cHay que fundar un nuevo Estado, una naci\u00f3n nueva, dejar la patria depurada de masones judaizantes\u2026 Hay que ir al Estado nuevo, y para ello se imponen deberes y sacrificios. \u00bfQu\u00e9 importa si nos cuesta hasta derramar sangre? \u2026Necesitamos el poder \u00edntegro y eso es lo que pedimos\u2026 Para realizar este ideal no vamos a detenernos en formas arcaicas. La democracia no es para nosotros un fin, sino un medio para ir a la conquista de un Estado nuevo. Llegado el momento, el Parlamento o se somete o lo hacemos desaparecer\u201d (59). Sus palabras reflejaban las opiniones de su padre, el carlista Enrique Gil Robles que, en 1899, hab\u00eda advertido de que el capitalismo y el liberalismo conducir\u00edan sin remedio a una judeocracia. (60).<br \/>El discurso de Gil Robles en el cine Monumental, que en El Socialista se tach\u00f3 de \u201caut\u00e9ntica arenga fascista\u201d, se interpret\u00f3 desde la izquierda como la expresi\u00f3n m\u00e1s cristalina de la ortodoxia de la CEDA. Ciertamente, cada frase fue recibida con un clamoroso aplauso, Fernando de los R\u00edos, ministro de Educaci\u00f3n y Bellas Artes desde octubre de 1931, socialista moderado y prestigioso profesor de Derecho, hab\u00eda suscitado una oleada considerable de improperios antisemitas a ra\u00edz de su pol\u00edtica de tolerancia para las escuelas jud\u00edas y sus expresiones de simpat\u00eda por la comunidad sefard\u00ed de Marruecos. Horrorizado, se\u00f1al\u00f3 que la llamada de Gil Robles a una purga de jud\u00edos y masones supon\u00eda la negaci\u00f3n de los postulados jur\u00eddicos y pol\u00edticos de la Rep\u00fablica. (61).<br \/>Los carteles electorales de la CEDA declaraban la necesidad de salvar a Espa\u00f1a de \u201cmarxistas, masones, separatistas y jud\u00edos\u201d. La beligerancia impl\u00edcita en esas palabras no daba lugar a confusiones. Todas las fuerzas de la izquierda \u2013anarquistas, socialistas, comunistas, republicanos liberales, nacionalistas regionales- fueron acusadas de antiespa\u00f1olas. (62). Por consiguiente, la violencia contra ellas era un acto leg\u00edtimo tanto como una perentoria necesidad patri\u00f3tica.<br \/>Los escritos de On\u00e9simo Redondo estaban en consonancia con los de Francisco de Luis, que hab\u00eda sucedido a \u00c1ngel Herrera en la direcci\u00f3n de El Debate. De Luis era un propagador en\u00e9rgico de la teor\u00eda del contubernio judeo-mas\u00f3nico y bolchevique. Public\u00f3 su obra magna sobre la cuesti\u00f3n en 1935, con imprim\u00e1tur eclesi\u00e1stico, y en sus p\u00e1ginas, citando con entusiasmo a Tusquets, Los protocolos\u2026, la prensa carlista y al general Mola, defend\u00eda que el prop\u00f3sito de la masoner\u00eda era corromper la civilizaci\u00f3n cristiana con valores orientales. Su premisa era que \u201clos jud\u00edos, padres de la masoner\u00eda, puesto que no tienen patria, quieren que los dem\u00e1s hombres tampoco la tengan\u201d. Tras haber liberado a las masas de impulsos patri\u00f3ticos y morales, los jud\u00edos pod\u00edan despu\u00e9s reclutarlas para el asalto a los valores cristianos. Seg\u00fan esta interpretaci\u00f3n, los cat\u00f3licos se enfrentaban a una lucha a muerte, porque \u201cen cada jud\u00edo va un mas\u00f3n: astucia, secreto doloso, odio a Cristo y su civilizaci\u00f3n, sed de exterminio. Masones y jud\u00edos son los autores y directores del socialismo y el bolchevismo. (63)<br \/>(Todos los dirigentes de la derecha coinciden en los planteamientos doctrinales y la existencia de los enemigos de Espa\u00f1a: jud\u00edos, masones y bolcheviques. Figuras que se citan en este apartado: Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera, Ramiro de Maeztu, Joaqu\u00edn Calvo Sotelo, Jos\u00e9 Mar\u00eda Gil Robles, Enrique Gil Robles, On\u00e9simo Redondo, Antonio Goicoechea y Francisco de Luis)<\/p><p>Apenas hab\u00eda diferencia entre los planteamientos de Francisco de Luis u On\u00e9simo Redondo y los que esgrim\u00eda el agente de polic\u00eda, amigo y anteriormente subordinado del general Mola, Juli\u00e1n Mauricio Carlavilla del Barrio. Nacido el 13 de febrero de 1896 en el seno de una familia pobre de la Castilla rural, en Valparaiso de Arriba (Cuenca), el joven Carlavilla fue bracero y pe\u00f3n antes de pasar tres a\u00f1os como soldado recluta en Marruecos, \u201cpor no poder pagar cuota ni sustituto\u201d. A su regreso a Espa\u00f1a empez\u00f3 a prepararse para los ex\u00e1menes del Cuerpo de Polic\u00eda. Despu\u00e9s de ocho semanas de trabajo, aprob\u00f3, y el 9 de julio de 1921 se uni\u00f3 al Cuerpo General de Polic\u00eda en Valencia, donde sirvi\u00f3 durante once meses, antes de que lo trasladaran a Zaragoza, por petici\u00f3n del gobernador civil de Valencia al director general de Seguridad. Al parecer, Carlavilla hab\u00eda cometido actos \u201cque desdoran el prestigio del Cuerpo\u201d. A partir de ah\u00ed, pas\u00f3 en r\u00e1pida sucesi\u00f3n por Segovia y Bilbao, antes de acabar en Madrid, en octubre de 1923. En noviembre de 1925 lo destinaron a Marruecos, donde trab\u00f3 contacto con figuras del Ej\u00e9rcito que le ser\u00edan de gran utilidad en etapas posteriores de su carrera. Sin embargo, apenas hab\u00eda transcurrido un a\u00f1o cuando volvieron a trasladarlo a la pen\u00ednsula, despu\u00e9s de ser acusado de \u201cinmoralidades cometidas, como son: imposici\u00f3n arbitraria de multas y tolerancia de la prostituci\u00f3n en provecho propio\u201d. A pesar de todo, Carlavilla acab\u00f3 alcanzando en 1935 el rango de comisario. (64). Inicialmente se especializ\u00f3 en operaciones secretas, infiltr\u00e1ndose en grupos de izquierda donde luego ejerc\u00eda de agitador. Seg\u00fan el mismo afirmaba, hizo esta clase de trabajo por su cuenta y por propia iniciativa, sin informar a sus superiores. Entre otros logros se contaban la provocaci\u00f3n y el posterior desmantelamiento de los asesinatos frustrados de Alfonso XIII y el general Miguel Primo de Rivera durante la inauguraci\u00f3n de la Gran Exposici\u00f3n de Sevilla, en mayo de 1929. (65)<br \/>Cuando el general Mola fue nombrado director general de Seguridad, a principios de 1930, Carlavilla le inform\u00f3 de sus actividades clandestinas, que \u00e9l mismo describ\u00eda como \u201cmi acci\u00f3n catalizadora dentro del c\u00edrculo m\u00e1s exaltado de los revolucionarios\u201d. (66)<br \/>Por orden de Mola, Carlavilla redact\u00f3 un informe detallado sobre las presuntas actividades del Partido Comunista en Espa\u00f1a. Mezcla demencial de fantas\u00eda y paranoia, el informe fue enviado a la Entente Internationale contre le Troisi\u00e8me Internationale a finales de 1930. No ser\u00eda descabellado suponer que el contenido del mismo acab\u00f3 engrosando los boletines que la Entente mandaba a sus suscriptores, el general Franco entre otros. El informe sirvi\u00f3 como base para el primer libro de Carlavilla, El comunismo en Espa\u00f1a (67)<br \/>Carlavilla particip\u00f3 en el Golpe de Estado de Sanjurjo, con el cometido de evitar que la Polic\u00eda descubriera la conspiraci\u00f3n incipiente (\u201cse trabaj\u00f3 principalmente en frustrar todos los trabajos de la Polic\u00eda tendentes a descubrir el Movimiento\u201d) (68).<br \/>Entre 1932 y 1936, escribi\u00f3 una serie de \u00e9xitos de ventas con el pseud\u00f3nimo de \u201cMauricio Karl\u201d. (69)<br \/>El primero de ellos, El comunismo en Espa\u00f1a, describ\u00eda a los diversos elementos socialistas, anarquistas y comunistas que formaban el movimiento obrero como el enemigo de Espa\u00f1a que deb\u00edan derrotar. El segundo y el tercero, El enemigo y Asesinos de Espa\u00f1a, sosten\u00edan que el concili\u00e1bulo que hab\u00eda organizado a los asesinos izquierdistas de Espa\u00f1a eran los jud\u00edos, pues eran quienes controlaban la masoner\u00eda, \u201csu primer ej\u00e9rcito\u201d, as\u00ed como las internacionales Socialista y Comunista y el capitalismo mundial. La grandeza espa\u00f1ola de los siglos XVI y XVII hab\u00eda sido el fruto de la expulsi\u00f3n de los jud\u00edos, y ser\u00eda precisa una nueva expulsi\u00f3n si se quer\u00eda recuperar el esplendor. Puesto que en Espa\u00f1a pr\u00e1cticamente no hab\u00eda jud\u00edos a los que expulsar, se impon\u00eda entonces eliminar a sus lacayos, los masones y la izquierda. La \u00fanica esperanza de impedir la destrucci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n cristiana y el auge del imperio de Israel pasaba por unirse al nazismo alem\u00e1n y al fascismo italiano para derrotar a \u201clos sectarios de la juder\u00eda mas\u00f3nica\u201d. Carlavilla lleg\u00f3 a afirmar que el general Primo de Rivera, que hab\u00eda muerto por causas naturales, en realidad hab\u00eda sido envenenado por un mas\u00f3n jud\u00edo y que el financiero catal\u00e1n Francesc Camb\u00f3 era tanto jud\u00edo como mas\u00f3n.<br \/>Cien mil ejemplares de su tercer t\u00edtulo, Asesinos de Espa\u00f1a, se distribuyeron gratuitamente entre los oficiales del Ej\u00e9rcito. El libro terminaba plante\u00e1ndoles un desaf\u00edo provocador. Al describir a los jud\u00edos, izquierdistas y masones como buitres revoloteando sobre el cad\u00e1ver de Espa\u00f1a, dec\u00eda \u201cEl Enemigo se r\u00ede a carcajadas mientras las naciones albaceas de Si\u00f3n se juegan a los dados diplom\u00e1ticos el suelo de la Muerta. As\u00ed puede ser el fin de Espa\u00f1a, que fue temida por cien naciones. Y as\u00ed ser\u00e1, porque sus hijos ya no saben morir. Ni matar. (70)<br \/>Carlavilla fue expulsado del Cuerpo de Polic\u00eda en setiembre de 1935 a resultas, seg\u00fan su expediente oficial, de \u201cfaltas graves\u201d. Posteriormente asegur\u00f3 que el despido fue en represalia por sus revelaciones contra la masoner\u00eda. (71)<br \/>Adem\u00e1s de dedicarse a actividades delictivas, Carlavilla era miembro activo del grupo conspirador Uni\u00f3n Militar Espa\u00f1ola. Al principio, su papel consist\u00eda b\u00e1sicamente en la redacci\u00f3n y distribuci\u00f3n de propaganda en apoyo de un golpe militar. En mayo de 1936, sin embargo, particip\u00f3 a las \u00f3rdenes de la UME en un intento de asesinato de Manuel Aza\u00f1a, durante los actos de celebraci\u00f3n con motivo del aniversario de la fundaci\u00f3n de la Rep\u00fablica, tras lo cual no le qued\u00f3 m\u00e1s remedio que huir a Portugal. Se crey\u00f3 que tambi\u00e9n hab\u00eda estado involucrado en atentados contra la vida de Francisco Largo Caballero y Luis Jim\u00e9nez de As\u00faa. Se dijo que tales planes de asesinato eran obra del compinche de Mola, el comisario Santiago Mart\u00edn B\u00e1guenas que desde setiembre de 1932 trabajaba para la conspiraci\u00f3n mon\u00e1rquico-militar. En esas maquinaciones frustradas particip\u00f3 tambi\u00e9n el capit\u00e1n africanista Manuel D\u00edaz Criado, el mismo que hab\u00eda instigado las ejecuciones del Parque de Maria Luisa en Sevilla en julio de 1931. En Lisboa, Carlavilla entr\u00f3 en contacto con el exiliado general Sanjurjo , y se mantuvo en los m\u00e1rgenes de la conspiraci\u00f3n militar. Poco despu\u00e9s de que estallara la guerra fue a Burgos, donde pas\u00f3 a formar parte del c\u00edrculo de confianza del general Mola. Carlavilla trabaj\u00f3 un tiempo en la base de operaciones de Mola, codo con codo con el padre Juan Tusquets. (72)<br \/>De manera colectiva, las ideas de Juan Tusquets, Francisco de Luis, Enrique Herrera Oria, On\u00e9simo Redondo, Emilio Mola, Juli\u00e1n Mauricio Carlavilla, la prensa carlista y todos los que cre\u00edan en la existencia de un contubernio judeomas\u00f3nico y bolchevique, se sumaron y desembocaron en una teor\u00eda que justificaba el exterminio de la izquierda. Tanto las reformas de la Rep\u00fablica como los violentos ataques que sobre ella vertieron los anarquistas fueron tomados indistintamente como prueba de que la izquierda era una corriente imp\u00eda y antiespa\u00f1ola. En consecuencias, las conspiraciones militares, las actividades terroristas de los grupos fascistas y la brutalidad de la Guardia Civil al reprimir huelgas y manifestaciones se consideraron siempre esfuerzos leg\u00edtimos para defender a la verdadera Espa\u00f1a.<\/p><p>(Actuaci\u00f3n y participaci\u00f3n de Juli\u00e1n Mar\u00eda Carlavilla del <br \/>Barrio, como uno de los promotores propagandistas m\u00e1s activos. Se citan tambi\u00e9n en este apartado: Francisco de Luis, On\u00e9simo Redondo, general Mola, general Sanjurjo, Santiago Mart\u00edn B\u00e1guenas, Manuel D\u00edaz Criado y Juan Tusquets<br \/>Se citan las obras de Carlavilla y su pseud\u00f3nimo de \u201cMauricio Karl\u201d, as\u00ed como su participaci\u00f3n en los atentados de intento de asesinato de Manuel Aza\u00f1a, Francisco Largo Caballero y Luis Jim\u00e9nez de As\u00faa. Se\u00f1ala tambi\u00e9n su odio a Francesc Camb\u00f3)<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo 2 Type your paragraph here Cap\u00edtulo 2\u00ba &#8211; 1\u00aa partePrimera Parte &#8211; Los Or\u00edgenes del odio y de la violenciaSegundo Cap\u00edtulo \u2013 Los Te\u00f3ricos del Exterminio La actitud de los oficiales africanistas y los guardias civiles no fue sino la dimensi\u00f3n m\u00e1s violenta de la hostilidad que la derecha manifestaba hacia la Segunda Rep\u00fablica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"class_list":["post-4442","page","type-page","status-publish","hentry"],"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"blogarise-slider-full":false,"blogarise-featured":false,"blogarise-medium":false},"uagb_author_info":{"display_name":"PJM","author_link":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/?author=1"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Cap\u00edtulo 2 Type your paragraph here Cap\u00edtulo 2\u00ba &#8211; 1\u00aa partePrimera Parte &#8211; Los Or\u00edgenes del odio y de la violenciaSegundo Cap\u00edtulo \u2013 Los Te\u00f3ricos del Exterminio La actitud de los oficiales africanistas y los guardias civiles no fue sino la dimensi\u00f3n m\u00e1s violenta de la hostilidad que la derecha manifestaba hacia la Segunda Rep\u00fablica&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4442","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4442"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4442\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4447,"href":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4442\/revisions\/4447"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4442"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}