{"id":4469,"date":"2026-05-24T12:23:24","date_gmt":"2026-05-24T10:23:24","guid":{"rendered":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/?page_id=4469"},"modified":"2026-05-24T16:59:38","modified_gmt":"2026-05-24T14:59:38","slug":"capitulo-11","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/memoriahistorica.cc\/?page_id=4469","title":{"rendered":"Cap\u00edtulo 11"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"4469\" class=\"elementor elementor-4469\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2093689 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"2093689\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a831abe elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"a831abe\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Cap\u00edtulo 11<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3ced1a4 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"3ced1a4\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1fbefe5 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1fbefe5\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Cap\u00edtulo 11 \u2013 5\u00aa parte \u2013 Pags. 511-514<br \/>Quinta Parte \u2013 Dos conceptos de la guerra<br \/>Und\u00e9cimo Cap\u00edtulo: La lucha de la Rep\u00fablica contra el enemigo interior.<br \/>Pags. 511-514<br \/>\u2026<br \/>1.-Cap.11 \u2013 Pags. 511-514 \u2013 Notas 1-10<br \/>A finales de 1936, la oleada de violencia espont\u00e1nea de los primeros meses hab\u00eda sido controlada en la zona republicana. Aun as\u00ed, a principios de febrero de 1937, el presidente Aza\u00f1a segu\u00eda advirtiendo el disgusto del ministro de Econom\u00eda, Juan Negr\u00edn, por las atrocidades. (1)<br \/>El empe\u00f1o de Negr\u00edn por acabar con la represi\u00f3n indiscriminada es corroborado por su amigo Mariano Ans\u00f3, que cuenta como en Valencia sal\u00eda desarmado de casa por la noche para encararse con quienes llevaban a cabo los paseos. En una ocasi\u00f3n abord\u00f3 a unos milicianos armados que hab\u00edan detenido a un hombre y ten\u00edan la clara intenci\u00f3n de matarlo por fascista. Corriendo un riesgo considerable y con la sola fuerza de su personalidad, Negr\u00edn los oblig\u00f3 a liberarlo. (2)<br \/>En t\u00e9rminos generales, sin embargo, a partir de enero de 1937 la violencia tras las l\u00edneas republicanas dej\u00f3 de ser tan descontrolada y espoleada por el odio como durante las primeras semanas de la guerra. Desde entonces, se trat\u00f3 sobre todo de la reconstrucci\u00f3n del propio estado republicano y, por supuesto, de su defensa. En consecuencia, los esfuerzos tomaron principalmente dos caminos, que en ocasiones converg\u00edan. Por una parte, los servicios de seguridad se centraron en combatir al enemigo interior, es decir, los saboteadores, francotiradores y esp\u00edas de la Quinta Columna. Por otra parte, surgieron duras discrepancias sobre la naturaleza del esfuerzo b\u00e9lico. Los comunistas, as\u00ed como muchos de los socialistas y republicanos, percib\u00edan a los miembros de la izquierda libertaria y antiestalinista como elementos subversivos que se opon\u00edan a la creaci\u00f3n de un estado fuerte, capaz de llevar a cabo una campa\u00f1a b\u00e9lica centralizada. Una parte sustancial de la izquierda anarquista estaba m\u00e1s preocupada por sus objetivos revolucionarios, mientras que solo una minor\u00eda significativa se dedicaba a actividades delictivas. Los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y las facciones m\u00e1s orientadas a la guerra fueron inevitables. A este escenario ya crispado, se le sumaba el hecho de que los consejeros de seguridad rusos consideraban que los antiestalinistas, tanto espa\u00f1oles como extranjeros, eran trotskistas que era preciso eliminar.<br \/>Los decididos esfuerzos que el gobierno republicano de Valencia, La Junta de Madrid y la Generalitat catalana emprendieron para centralizar la Polic\u00eda y los Servicios de Seguridad, y para desarmar a las diversas milicias de la retaguardia, provocaron una dura pugna con los anarquistas. Los milicianos anarquistas se hab\u00edan opuesto violentamente a entregar sus armas o cerrar sus puestos de control en las carreteras de entrada y salida de Madrid. Se hab\u00edan producido numerosos incidentes, como el ocurrido en noviembre cuando impidieron a Antonio Mije, consejero de Guerra, abandonar la ciudad en misi\u00f3n oficial. (3)<br \/>La tradicional hostilidad entre el PCE y la CNT se vio alimentada por el asesinato por parte de los anarquistas de dirigentes sindicales comunistas, como Andr\u00e9s Rodr\u00edguez Gonz\u00e1lez, muerto en M\u00e1laga en el mes de junio, o Desiderio Trillas Main\u00e9, fallecido en Barcelona el 31 de julio. Asimismo, las detenciones e intentos de asesinato de Vittorio Vidali y Enrique Lister en Madrid durante el mes de setiembre, por parte de los anarquistas de la checa del cine Europa, inevitablemente contribuyeron a la sed de venganza de los comunistas. (4)<br \/>A principios de diciembre de 1936, cuando Serrano Poncela abandon\u00f3 la Direcci\u00f3n General de Seguridad, Jos\u00e9 Cazorla, su director adjunto, asumi\u00f3 las responsabilidades ejecutivas. Cazorla nombr\u00f3 a David V\u00e1zquez Baldominos jefe de la Polic\u00eda, una de cuyas tareas ser\u00eda expandir la Brigada Especial creada por Carrillo y Grigulevich. Se formaron otras dos Brigadas Especiales, a las \u00f3rdenes de Santiago \u00c1lvarez Santiago y otro militante de las JSU, Jos\u00e9 Conesa Arteaga. Bajo el mando operativo de Fernando Valent\u00ed Fern\u00e1ndez, las tres brigadas se centrar\u00edan desde comienzos de 1937 en la detenci\u00f3n, interrogatorio y, a veces, eliminaci\u00f3n de elementos sospechosos, con lo que se alud\u00eda no solo a franquistas, sino tambi\u00e9n a miembros de la CNT de Madrid, que Cazorla cre\u00eda fuera de control e infiltrada por agentes provocadores. (5)<br \/>Cazorla no era el \u00fanico convencido de que el movimiento anarquista estaba infestado de quintacolumnistas. Largo Caballero dijo al vocal del comit\u00e9 ejecutivo del PSOE, Juan-Sime\u00f3n Vidarte, que \u201den la FAI hab\u00eda infiltrados numerosos agentes provocadores y esbirros de la polic\u00eda, por eso es imposible tratar con ellos\u201d. (6)<br \/>Ninguno de ellos iba del todo desencaminado en sus sospechas. La facilidad con la que se pod\u00edan obtener carn\u00e9s de la CNT otorgaba a la Quinta Columna un acceso r\u00e1pido a la informaci\u00f3n, una herramienta para organizar acciones provocadoras y una relativa libertad de movimientos. Con los carn\u00e9s de la CNT, los quintacolumnistas consiguieron tambi\u00e9n identificaciones para infiltrarse en los Servicios de Seguridad republicanos. (7)<br \/>Un ejemplo de las consecuencias del conflicto entre comunistas y anarquistas tuvo lugar en Murcia. Luis Cabo Giorla, que fue gobernador civil comunista de la provincia desde mediados de octubre de 1936 hasta principios de enero de 1937, emprendi\u00f3 una fiera persecuci\u00f3n contra los quintacolumnistas, algunos de los cuales pose\u00edan credenciales de la CNT desde antes de que estallara la guerra. Tras ser derrotados en Valencia, varios elementos de la Columna de Hierro se hab\u00edan desplazado a Murcia y hab\u00edan cometido actos de pillaje y violencia contra los campesinos que se resist\u00edan. En diciembre Cabo Giorla nombr\u00f3 al tambi\u00e9n comunista Ram\u00f3n Torrecilla Guijarro, uno de los hombres clave en Paracuellos, delegado provincial de la Direcci\u00f3n General de Seguridad. Despu\u00e9s de que Cabo Giorla fuera reemplazado por Antonio Pretel, Torrecilla actu\u00f3 sin piedad bas\u00e1ndose en el supuesto de que cualquiera que no perteneciera al Partido Comunista pod\u00eda se quintacolumnista. Los detenidos recibieron un trato brutal, sometidos a torturas, palizas y ejecuciones simuladas. Finalmente, en abril, una campa\u00f1a de la CNT respaldado por el PSOE llev\u00f3, tras una investigaci\u00f3n oficial, al arresto de Torrecilla y sus colaboradores, as\u00ed como la dimisi\u00f3n de Petrel. Torrecilla pas\u00f3 seis meses en prisi\u00f3n y, tras su liberaci\u00f3n, se uni\u00f3 al cuerpo de seguridad de Cazorla, que ostentaba entonces el cargo de gobernador civil de Albacete. All\u00ed su obsesivo empe\u00f1o por purgar la retaguardia motiv\u00f3 las quejas de otras fuerzas del Frente Popular en la provincia (8).<br \/>Sintom\u00e1tico de c\u00f3mo se alimentaban las sospechas de los comunistas fue el anuncio de Amor Nu\u00f1o, en la reuni\u00f3n de la Junta Delegada de Defensa de Madrid el 23 de diciembre de 1936, de que dimit\u00eda de su cargo por motivos de salud y siguiendo el consejo de los m\u00e9dicos. Al parecer, unos d\u00edas antes, una reuni\u00f3n de la direcci\u00f3n de la CNT, la FAI y la Federaci\u00f3n de Juventudes Libertarias lo hab\u00eda expulsado del movimiento anarquista. Seg\u00fan Gregorio Gallego, Cipriano Mera hab\u00eda agarrado a Nu\u00f1o por el cuello, lo hab\u00eda zarandeado y los hab\u00eda empujado contra la pared, diciendo que merec\u00eda que lo mataran. Se discuti\u00f3 si deb\u00edan ejecutarlo inmediatamente. El crimen de Nu\u00f1o era desatender sus obligaciones por la relaci\u00f3n que manten\u00eda con la hija de un oficial rebelde. Para empeorar a\u00fan m\u00e1s las cosas, la hab\u00eda nombrado su secretaria y la hab\u00eda llevado con \u00e9l a reuniones importantes, donde la mujer hab\u00eda podido escuchar discusiones secretas. Los compa\u00f1eros de Nu\u00f1o sospechaban que ella era una esp\u00eda franquista que le hab\u00eda lavado el cerebro. Decidieron dejarlo con vida, pero, al considerar que ya no era de fiar, lo obligaron a dimitir de la Junta de Defensa. Asumi\u00f3 un cargo de menor responsabilidad en la Secretar\u00eda de la Federaci\u00f3n Nacional de Industria del Trasporte y se traslad\u00f3 a Barcelona, donde fue arrestado el 4 de mayo de 1937 por su participaci\u00f3n en los sucesos de mayo. Al final de la guerra, Nu\u00f1o fue detenido por la Polic\u00eda franquista en Alicante y trasladado a Madrid, donde muri\u00f3 tras una brutal paliza recibida en el Ministerio de la Gobernaci\u00f3n (9)<br \/>A Amor Nu\u00f1o lo sustituy\u00f3 como consejero delegado de Transportes Manuel Gonz\u00e1lez Mar\u00edn a quien se recordar\u00e1 por su papel destacado en el mot\u00edn de la c\u00e1rcel Modelo, el 22 de agosto, Santiago Carrillo, que tambi\u00e9n hab\u00eda dimitido, fue sustituido dos d\u00edas despu\u00e9s en su cargo de consejero delegado de Orden P\u00fablico por su hasta entonces subconsejero, Jos\u00e9 Cazorla Maure. Asegur\u00f3 que se marchaba para dedicarse plenamente a preparar el pr\u00f3ximo congreso, donde se sellar\u00eda la unificaci\u00f3n de las juventudes socialistas y comunistas. Sin embargo, es muy posible que su sustituci\u00f3n guardara relaci\u00f3n con un incidente ocurrido dos d\u00edas antes de la renuncia. (10)<br \/>2.- Cap.11 -Pags. 514-516 \u2013 Notas 11-15<br \/>A las tres de la tarde del 23 de diciembre, el consejero de Abastecimientos, Pablo Yag\u00fce Estever\u00e1, fue detenido en un puesto de control anarquista cuando sal\u00eda de la ciudad para atender un asunto oficial. Seg\u00fan el decreto promulgado por Carrillo el 9 de noviembre, la vigilancia de las carreteras de entrada y salida de la capital era responsabilidad de la Polic\u00eda, la Guardia de Asalto y las Milicias de Vigilancia de Retaguardia (MVR), bajo la coordinaci\u00f3n general de la Consejer\u00eda de Orden P\u00fablico. As\u00ed pues, los anarquistas que detuvieron a Yag\u00fce carec\u00edan de autoridad para hacerlo, se negaron a reconocer las credenciales de la Junta de Defensa, diciendo que solo obedec\u00edan al Comit\u00e9 <br \/>Regional de la CNT.<br \/>Yag\u00fce pas\u00f3 el bloqueo y los guardias le dispararon, hiri\u00e9ndole de gravedad. Luego se refugiaron en el Ateneo Libertario del barrio de Ventas. Carrillo orden\u00f3 su detenci\u00f3n, pero los agentes de Polic\u00eda que fueron al Ateneo se encontraron con que los hombres a quienes buscaban se hallaban bajo la protecci\u00f3n del Comit\u00e9 Regional de la CNT. Carrillo envi\u00f3 una patrulla de guardias de asalto para que los apresaran. En la reuni\u00f3n de la Junta donde se discuti\u00f3 el asunto, exigi\u00f3 su fusilamiento. (11)<br \/>La cr\u00f3nica aparecida en la prensa comunista los denunciaba como elementos incontrolables al servicio del fascismo y \u201cverdaderos enemigos del pueblo y de la revoluci\u00f3n, como salteadores sin conciencia, como aventureros y desalmados que asesinan a sangre fr\u00eda a los mejores defensores del pueblo\u201d. Los comunistas pidieron un castigo ejemplar y, para que no volvieran a repetirse esa clase de delitos, el desarme de las milicias fuera de Madrid. Sugirieron que \u201cciertas organizaciones\u201d estaban llenas de infiltrados de la Quinta Columna, en clara alusi\u00f3n a la CNT. (12).<br \/>Una acusaci\u00f3n que no se apartaba un \u00e1pice de la verdad. (13)<br \/>La reacci\u00f3n inicial de los dirigentes anarcosindicalistas fue conciliadora; hicieron hincapi\u00e9 en la importancia de la unidad de la izquierda, que pod\u00eda peligrar con las acusaciones de que los responsables de disparar a Yag\u00fce eran quintacolumnistas. D\u00edas despu\u00e9s del 25 de diciembre, tres cenetistas aparecieron muertos con los carn\u00e9s del sindicato en la boca. Esos asesinatos fueron vengados por el Comit\u00e9 de Defensa de Eduardo Val con la muerte de tres comunistas, que tambi\u00e9n aparecieron con el carn\u00e9 del partido en la boca. Despu\u00e9s, otros dos cenetistas fueron asesinados, y la prensa del PCE redobl\u00f3 su campa\u00f1a por una purga en la CNT. En respuesta, la CNT public\u00f3 una lista de los militantes asesinados por comunistas en M\u00e1laga, Cabeza del Buey (en la Serena, al este de Badajoz), Las Herencias (Ciudad Real), Miguel Esteban y La Guardia (Toledo), as\u00ed como en Perales de Taju\u00f1a y otros pueblos de Madrid. (14).<br \/>Carrillo fracas\u00f3 en su demanda para que la Junta de Defensa condenara a muerte a los milicianos responsables de la agresi\u00f3n a Yag\u00fce, una decisi\u00f3n que no les compet\u00eda. Y mont\u00f3 en c\u00f3lera cuando el caso se puso en manos de un tribunal del estado, donde un fiscal se neg\u00f3 a pedir la pena capital con el argumento de que Yag\u00fce no hab\u00eda mostrado sus credenciales a los cenetistas. Con la prensa comunista clamando por la sangre de los milicianos, Jos\u00e9 Garc\u00eda Pradas, el director de la CNT, exigi\u00f3 en sus p\u00e1ginas que los liberaran, amenazando con que, en caso contrario, las fuerzas de la CNT ser\u00edan retiradas del frente para liberarlos por la fuerza. Era el tipo de comentario que convenc\u00eda a muchos otros de que los anarquistas eran unos irresponsables, cuando no claramente subversivos. En la pr\u00e1ctica, CNT era la tribuna del Comit\u00e9 de Defensa que lideraban Eduardo Val, Manuel Salgado Moreira y Garc\u00eda Pradas, Todos ellos furibundos anticomunistas. Miaja orden\u00f3 la suspensi\u00f3n de dicha publicaci\u00f3n, pero Garc\u00eda Pradas se neg\u00f3 a obedecer. Imprimi\u00f3 el n\u00famero siguiente, y se dispon\u00eda a distribuirlo cuando Miaja rode\u00f3 las oficinas del peri\u00f3dico con guardias de asalto y declar\u00f3 que era absurdo, despu\u00e9s de los sacrificios que se hac\u00edan para defender Madrid, que una disputa entre anarquistas y comunistas provocara la ca\u00edda de la ciudad. Su intervenci\u00f3n evit\u00f3 el derramamiento de sangre. Finalmente, para disgusto del Partido Comunista, el tribunal decidi\u00f3 que los milicianos que hab\u00edan disparado a Yag\u00fce hab\u00edan actuado de buena fe. La reacci\u00f3n inmediata de ambas organizaciones fue alcanzar un acuerdo para evitar que estas hostilidades socavaran la unidad para combatir el fascismo. Pero el pacto dur\u00f3 poco. (15)<br \/>3.- Cap. 11 \u2013 Pags. 516-518 &#8211; Notas 16-20<br \/>El sucesor de Carrillo, Jos\u00e9 Cazorla, estaba decidido a poner fin a la existencia de distintas polic\u00edas pertenecientes a facciones. Una cuesti\u00f3n intolerable a su juicio era que muchos informes sobre derechistas, en poder de las milicias desde julio de 1936, no hubieran sido entregados a la Direcci\u00f3n General de Seguridad, lo cual hab\u00eda permitido que los Tribunales Populares pusieran en libertad a numerosos quintacolumnistas porque no se conservaban registros de sus afiliaciones pol\u00edticas. Cazorla ya hab\u00eda iniciado la tarea de centralizar los informes y los organismos cuando tom\u00f3 el relevo de Serrano Poncela en la Direcci\u00f3n General de Seguridad de la capital. Cre\u00eda que era el primer paso hacia su principal objetivo, la investigaci\u00f3n y el castigo del sabotaje y la subversi\u00f3n en pro de la causa rebelde. El celo que puso en su empe\u00f1o, sin embargo, condujo a un conflicto cada vez m\u00e1s duro con los anarquistas y los disidentes comunistas antiestalinistas. Los comunistas pensaban que la oposici\u00f3n de los anarquistas y antiestalinistas a una campa\u00f1a b\u00e9lica muy centralizada constitu\u00eda en s\u00ed misma un acto de sabotaje y subversi\u00f3n.<br \/><br \/>Adem\u00e1s, estaban convencidos de que parte de la violencia era obra de agentes provocadores infiltrados en la CNT y que estaba destinada a desacreditar la Rep\u00fablica en el \u00e1mbito internacional y desmoralizar al pueblo.<br \/>Otro factor que envenenaba las relaciones entre la CNT y los comunistas eran las sospechas acerca de Melchor Rodr\u00edguez, el delegado de Prisiones de la CNT en Madrid y Alcal\u00e1 de Henares. Melchor Rodr\u00edguez consegu\u00eda la liberaci\u00f3n de un centenar de presos cada d\u00eda. La sospecha de que mantuviera v\u00ednculos con la Quinta Columna cobr\u00f3 fuerza cuando varios de los liberados gracias a su mediaci\u00f3n se pasaron luego al bando rebelde, como fue el caso del destacado oficial Agust\u00edn Mu\u00f1oz Grandes, o de la estrella de la radio, el falangista Bobby Deglan\u00e9.<br \/>En una reuni\u00f3n de la Junta de Defensa celebrada el 8 de enero de 1937, Cazorla lament\u00f3 las excesivas libertades que Melchor Rodr\u00edguez daba a los prisioneros, pues se le conced\u00eda la posibilidad de celebrar manifestaciones en apoyo a los rebeldes y de mantener reuniones privadas con miembros del cuerpo diplom\u00e1tico. Lo tach\u00f3 de \u201cprotector de los presos\u201d, sugiriendo que trataba a los derechistas arrestados como si fueran los viejos presos de la CNT. El 19 de febrero, Cazorla acus\u00f3 a Rodr\u00edguez de oponerse a su pol\u00edtica de orden p\u00fablico. Adem\u00e1s, despert\u00f3 la ira de los dirigentes de la CNT cuando, en su campa\u00f1a contra el sabotaje y el espionaje, empez\u00f3 a investigar la infiltraci\u00f3n de quintacolumnistas en los Servicios Secretos de la Guerra, que dirig\u00eda el anarquista Manuel Salgado en el Ministerio de la Guerra. (16)<br \/>A la luz de estas investigaciones, la Brigada Especial dirigida por Santiago \u00c1lvarez Santiago arrest\u00f3 a m\u00e1s de una treintena de anarquistas y socialistas a mediados de febrero. La prensa de la CNT aleg\u00f3 que sus militantes considerados enemigos del estado estaban siendo confinados como parte de la guerra sucia comunista contra la CNT emprendida por la Delegaci\u00f3n de orden P\u00fablico de Cazorla. (17)<br \/>El 23 de febrero hubo disparos contra un polic\u00eda comunista, Santiago Gonz\u00e1lez Medina. <br \/>Cazorla reiter\u00f3 su convencimiento de que la CNT albergaba a muchos quintacolumnistas y se reafirm\u00f3 en el derecho de mantener bajo detenci\u00f3n gubernativa a personas absueltas por los tribunales. (18)<br \/>Con la idea de rebatir la acusaci\u00f3n de Cazorla y de demostrar que sus miembros pasaban filtros muy estrictos, la CNT present\u00f3 el poco convincente caso de Miguel Ab\u00f3s, un militante aragon\u00e9s de primera l\u00ednea. Ab\u00f3s hab\u00eda estado en Zaragoza cuando triunfaron los golpistas, y hab\u00eda sobrevivido porque lo protegi\u00f3 uno de los principales militares rebeldes de la ciudad, el coronel Urrutia. En un comienzo lo hizo con la vana esperanza de que detuviera la huelga general que la CNT hab\u00eda convocado para parar el golpe. Aunque Urrutia estaba dispuesto a dejarle escapar, Ab\u00f3s se qued\u00f3 para evitar que se tomaran represalias contra su familia. En enero de 1937, viendo que su situaci\u00f3n era insostenible, finalmente tom\u00f3 la decisi\u00f3n de huir y el coronel Urrutia lo ayud\u00f3 a alcanzar territorio republicano. Una vez all\u00ed, lo acusaron falsamente de traici\u00f3n, estuvieron a punto de ejecutarlo y lo condenaron a trabajos forzados. De hecho, a otros militantes que cruzaron las l\u00edneas no los importunaron de esa manera, y al parecer Ab\u00f3s fue la v\u00edctima de un ajuste de cuentas. (19)<br \/>Sin dejarse impresionar por el caso de Ab\u00f3s, los agentes de Cazorla siguieron arrestando a numerosos prisioneros absueltos, incluso en el momento en que sal\u00edan de los tribunales. (20)<br \/>4.- Cap. 11 \u2013 Pag 518-520 \u2013 Notas 21-29<br \/>Hubo quejas tanto de diplom\u00e1ticos en nombre de los derechistas, como de la CNT en representaci\u00f3n de sus militantes, por el hecho de que se enviara a estos detenidos a batallones de castigo en zonas peligrosas del frente para trabajar en las fortificaciones del Ej\u00e9rcito republicano. (21)<br \/>Resultaba ir\u00f3nico que los campos de trabajo fueran idea del ministro de Justicia, el cenetista Juan Garc\u00eda Oliver. Dos d\u00edas despu\u00e9s de asumir su cartera, en el mes de noviembre, pidi\u00f3 la creaci\u00f3n de campos donde los presos fascistas construyeran defensas y carreteras estrat\u00e9gicas. El 31 de diciembre de 1936, acompa\u00f1ado de Mariano G\u00f3mez, presidente del Tribunal Supremo, explic\u00f3 en Valencia su visi\u00f3n de la justicia, no exenta de idealismo. Los delincuentes comunes, en quienes no ve\u00eda enemigos de la sociedad sino v\u00edctimas, se rehabilitar\u00edan en la c\u00e1rcel gracias a las bibliotecas, el deporte y el teatro. Los presos \u201cpol\u00edtico-fascistas\u201d lo har\u00edan construyendo carreteras, puentes y v\u00edas f\u00e9rreas, a cambio de salarios decentes. Garc\u00eda Oliver cre\u00eda que esa clase de salvaci\u00f3n era m\u00e1s provechosa para los fascistas que ser sentenciados a muerte por los Tribunales Populares. Estableci\u00f3 el primer campo de trabajo en Totana, provincia de Murcia. En la entrada colgaba una enorme pancarta donde se le\u00eda \u201cTrabaja y no pierdas la esperanza\u201d. (22)<br \/>El 28 de febrero de 1937, la cuesti\u00f3n de las detenciones preventivas suscit\u00f3 un enfrentamiento abierto entre Melchor Rodr\u00edguez y Jos\u00e9 Cazorla. El subsecretario de Justicia, Mariano S\u00e1nchez Roca, pidi\u00f3 a Melchor que encontrara a su sobrino, Ricardo Pintado-Fe. El joven fue localizado en una checa comunista, donde llevaba m\u00e1s de dos meses retenido, y Melchor escribi\u00f3 a Cazorla para que lo liberaran. <br \/>Cazorla intervino satisfactoriamente, pero Melchor Rodr\u00edguez dio m\u00e1s difusi\u00f3n a la noticia de la detenci\u00f3n que a la de puesta en libertad, con los da\u00f1inos efectos esperables. (23)<br \/>Finalmente, Melchor Rodr\u00edguez fue cesado por <br \/>Garc\u00eda Oliver el 1 de marzo de 1937: las relaciones amistosas que manten\u00eda con los muchos derechistas a los que hab\u00eda ayudado levantaban demasiadas sospechas. Lo sustituy\u00f3 Juli\u00e1n Fern\u00e1ndez, secretario de la Federaci\u00f3n Local de Sindicatos de la CNT. Fern\u00e1ndez continu\u00f3 con la pol\u00edtica instaurada por Melchor Rodr\u00edguez de evitar que cometieran abusos con los presos, aunque a diferencia de su predecesor, no estableci\u00f3 con ellos v\u00ednculos que dieran lugar a controversias. (24)<br \/>Las hostilidades entre los comunistas y la CNT se recrudecieron cuando a principios de marzo de 1937 Santiago Carrillo asegur\u00f3 en un discurso que en las Juventudes Libertarias hab\u00eda elementos trotskistas infiltrados. La CNT respondi\u00f3 con ira, puesto que se sab\u00eda que Carrillo y las JSU consideraban que el trotskismo estaba al servicio del imperialismo fascista. (25)<br \/>El 12 de marzo fue asesinado el anarquista Domingo Rodr\u00edguez Oterino, el segundo de a bordo del Consejo de Transportes de la Junta de Defensa, y resultaron heridos tres de sus compa\u00f1eros. (26)<br \/>Cuatro d\u00edas despu\u00e9s, en Villanueva de Alcardete (Toledo), unos milicianos comunistas capitaneados por el alcalde asaltaron la sede de la CNT y mataron a 9 hombres. Los acontecimientos cobraron un giro inesperado cuando el PCE accedi\u00f3 a que se llevara a cabo una investigaci\u00f3n judicial. Los alcaldes de Villanueva y la vecina Villamayor fueron hallados culpables de asesinatos, violaciones y saqueos acaecidos desde el verano de 1936. El Tribunal Popular de Cuenca conden\u00f3 a muerte a los cabecillas, junto a otros 3 individuos, y encarcel\u00f3 a 8 m\u00e1s. A lo largo de la primavera de 1937 hubo enfrentamiento en otras aldeas de Castilla la Nueva, Pedro Mu\u00f1oz (Ciudad Real), Puebla de Almenara y Corral de Almaguer (Toledo). Seis anarquistas fueron asesinados en Torres de la Alameda (Madrid). Sin embargo, la voluntad de la literatura anarquista de presentarse como inocentes v\u00edctimas revolucionarias de una agresi\u00f3n comunista refleja solo una cara de la moneda. Se libr\u00f3 una aut\u00e9ntica batalla ideol\u00f3gica entre los anarquistas comprometidos con la colectivizaci\u00f3n y la pol\u00edtica comunista de apoyar a los peque\u00f1os propietarios para mejorar la producci\u00f3n agr\u00edcola. Adem\u00e1s, algunos de los choques fueron fruto de la resistencia contra anarquistas de Madrid, que requisaban alimentos sin pagar por ellos. (27)<br \/>A mediados de marzo, ciertos disturbios en Vinalesa, al norte de <br \/>Valencia, desencadenaron enfrentamientos entre presuntos izquierdistas y guardias de asalto. El Ministerio de la Gobernaci\u00f3n hizo p\u00fablico un comunicado denunciando la infiltraci\u00f3n de asgitadores en las organizaciones progresistas, y pidi\u00f3 que los partidos y los sindicatos investigaran a quienes se hab\u00edan alistado a sus filas con fecha posterior al 16 de julio de 1936 y que entregaran todas las armas que se hallaran en manos privadas. La prensa comunista exigi\u00f3 tambi\u00e9n medidas duras contra los que estaban \u201cfuera de control\u201d y quienes los amparaban, en t\u00e9rminos que se hubieran ajustado m\u00e1s a los terroristas anarquistas de anta\u00f1o: \u201c\u00a1Hay que aniquilar a la quinta columna! \u00a1Hemos de ser inexorables! \u00a1Con los sin control y con los que les protejan y encubran! \u00a1Estos son los m\u00e1s peligrosos! \u00a1Hay que aniquilar a estos dinamiteros de \u00faltima hora!\u201d (28)<br \/>La animadversi\u00f3n hab\u00eda alcanzado tales cotas a mediados de abril que provoc\u00f3 la disoluci\u00f3n de la Junta de Defensa. El 14 de abril, Cazorla anuncio en Mundo Obrero que se hab\u00eda desarticulado un importante c\u00edrculo de espionaje en el Ej\u00e9rcito republicano. Revel\u00f3 que uno de los arrestados era Alfonso L\u00f3pez de Letona, un quintacolumnista que hab\u00eda alcanzado un alto rango en la XIV Divisi\u00f3n del Ej\u00e9rcito Popular, comandado por el anarquista Cipriano Mera. Adem\u00e1s, Cazorla afirm\u00f3 que L\u00f3pez de Letona hab\u00eda entrado en los Servicios Secretos de Guerra de Manuel Salgado por recomendaci\u00f3n del jefe del Estado Mayor, Antonio Verardini D\u00edez de Ferreti. <br \/>L\u00f3pez de Letona hab\u00eda sido afiliado, en efecto, al partido mon\u00e1rquico radical Renovaci\u00f3n Espa\u00f1ola, y secretario particular de su l\u00edder, Antonio Goicoechea. Los agentes de Salgado lo hab\u00edan detenido y, ya con amenazas, ya con incentivos econ\u00f3micos, hab\u00edan conseguido reclutarlo. (29)<br \/>5.- Cap. 11 \u2013 Pags. 520-523 \u2013 Notas 30-37<br \/>Que exist\u00eda una conexi\u00f3n entre L\u00f3pez de Letona y <br \/>Verardini era innegable, puesto que hab\u00edan colaborado en una operaci\u00f3n organizada por la CNT para desenmascarar contracolumnistas. <br \/>El asalto a los edificios protegidos por la embajada de Finlandia, en diciembre de 1936, hab\u00eda puesto en evidencia hasta qu\u00e9 punto se abusaba del derecho de asilo en beneficio de la Quinta Columna. En consecuencia, Eduardo Val y el Comit\u00e9 de Defensa de la CNT establecieron una ficticia embajada de Siam, un reino con qui\u00e9n Espa\u00f1a no manten\u00eda relaciomes diplom\u00e1ticas.<br \/>L\u00f3pez de Letona actu\u00f3 como garante con sus contactos quintacolumnistas de que la oferta de asilo era aut\u00e9ntica, y as\u00ed lo creyeron de buena gana varios enemigos de la Rep\u00fablica. Micr\u00f3fonos ocultos registraron sus conversaciones y obtuvieron informaci\u00f3n acerca de las redes de infiltrados. <br \/>Cuando a principios de enero el general Miaja se enter\u00f3 de que algunos de los que apoyaban a los rebeldes hab\u00edan sido asesinados por los hombres de Val, orden\u00f3 el cierre de la operaci\u00f3n, esgrimiendo que la lucha contra la Quinta Columna deb\u00eda llevarse a cabo en el marco de la ley (30)<br \/>En noviembre de 1939, los franquistas condenaron a muerte a L\u00f3pez de Letona por su participaci\u00f3n en la operaci\u00f3n de la embajada de Siam. (31)<br \/>El arresto de Verardini, a principios de abril, culmin\u00f3 una operaci\u00f3n de la Brigada Especial dirigida por Fernando Valent\u00ed para dar caza a una red falangista fundada por F\u00e9lix Ciriza Zarrandicoechea. Los principales colaboradores de Ciriza eran tambi\u00e9n falangistas, individuos juzgados por Tribunales Populares y absueltos por falta de pruebas (en marcado contraste con la situaci\u00f3n \u201djur\u00eddica\u201d, por la que pasaban los republicanos apresados en zona rebelde). El grupo de Ciriza ten\u00eda largos tent\u00e1culos y sus actividades iban desde desmoralizar a la poblaci\u00f3n hasta sembrar la discordia entre los partidos de izquierdas y, sobre todo, el espionaje. (32)<br \/>Cuando los hombres de Valent\u00ed fueron a arrestar a una de las componentes de este c\u00edrculo de espionaje, Manuela Pazos Queija, la encontraron en la cama de Verardini, un c\u00e9lebre donjuan. Tras registrar el apartamento hallaron importantes documentos de los Servicios Secretos de Guerra, que supuestamente el propio Verardini hab\u00eda llevado all\u00ed. As\u00ed que despu\u00e9s de consultarlo con Miaja y Prieto, Cazorla dio \u00f3rdenes a la Brigada Especial de detener a Verardini. <br \/>Cipriano Mera respondi\u00f3 amenazando a Miaja con traer un cami\u00f3n de milicianos armados con metralletas y granadas de mano y sacar a Verardini de la c\u00e1rcel. Miaja se impuso sobre Cazorla para que finalmente Verardini fuera puesto en libertad, aunque Cazorla sigui\u00f3 presionando para que lo sometieran a un consejo de guerra. (33)<br \/>En la edici\u00f3n vespertina de la CNT, aquel mismo d\u00eda, Garc\u00eda Pradas acus\u00f3 a Cazorla de ser un provocador al servicio del fascismo (34)<br \/>El 15 de abril, al d\u00eda siguiente del anuncio de Cazorla, la que ser\u00eda la \u00faltima reuni\u00f3n de la Junta de Defensa gir\u00f3 completamente en torno a este amargo conflicto. Empez\u00f3 a las siete y media de la tarde, y se prolong\u00f3 hasta las dos y cuarto de la madrugada. Con la abstenci\u00f3n de los concejales anarquistas, la Junta dio a Cazorla un voto de confianza, aunque se nombr\u00f3 un comit\u00e9 de los miembros republicanos y socialistas para investigar las acusaciones que ciertos anarquistas vertieron sobre posibles irregularidades que la Polic\u00eda y el personal de las c\u00e1rceles comet\u00edan contra ellos. (35)<br \/>Por otra parte, se prohibi\u00f3 la edici\u00f3n de CNT durante dos d\u00b4\u00e7oas, por lo que los n\u00fameros correspondientes al 15 y al 16 de abril de 1937 no aparecieron.<br \/>La edici\u00f3n del 17 de abrail, sin embargo, iba encabezada por el titular \u201cLa Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo exige la destituci\u00f3n inmediata de Jos\u00e9 Cazorla\u201d, y reclamaba una investigaci\u00f3n por parte de los ministros de Justicia y de la Gobernaci\u00f3n de las acusaciones vertidas contra \u00e9l.<br \/>En p\u00e1ginas interiores hab\u00eda tambi\u00e9n un largo y detallado art\u00edculo donde se se\u00f1alaba que una mayor\u00eda de la Junta de Defensa hab\u00eda considerado que la nota de Cazorla del 14 de abril, acerca de L\u00f3pez de Letona y Verardini, era \u201cimprocedente\u201d. En t\u00e9rminos sumamente insinceros, habida cuenta del historial de asesinatos extrajudiciales, actos de tortura y encarcelamientos que la propia CNT ten\u00eda en su haber, el art\u00edculo denunciaba luego las actividades de Cazorla como consejero de Orden P\u00fablico en la Junta de Defensas: Se ven\u00edan sucediendo en Madrid hechos criminales denunciados numerosas veces en la prensa confederal. Las v\u00edctimas de estos hechos eran, en unas ocasiones, los trabajadores aut\u00e9nticamente revolucionarios, verdaderamente antifascistas, y en otras, elementos de indudable derechismo, contra los cuales hay que actuar implacablemente, pero por medio de la ley, por medio de los organismos de la Rep\u00fablica, y nunca al margen o en oposici\u00f3n con aquellas y con estos.<br \/>El art\u00edculo acababa mencionando la comisi\u00f3n investigadora que se hab\u00eda creado el d\u00eda anterior, la cual, seg\u00fan aseguraba el peri\u00f3dico, estaba ya descubriendo pruebas de:<br \/>Hechos criminales que revelan la existencia en toda Espa\u00f1a de un terrorismo pol\u00edtico \u201dchequista\u201d, contra el cual hay que reaccionar inmediatamente, no solo desde abajo, sino tambi\u00e9n desde arriba, tambi\u00e9n desde el Gobierno, y especialmente desde los ministerios de Gobernaci\u00f3n y Justicia, que de ning\u00fan modo pueden admitir que dentro de su radio de acci\u00f3n se sucedan impunemente los asesinatos, los apaleamientos, las prisiones arbitrarias y las provocaciones mediante las cuales pueden ahogarse en sangre de hermanos la unidad que necesitamos para enfrentarnos al enemigo. (36)<br \/>En esa misma edici\u00f3n hab\u00eda un abrasivo art\u00edculo de Melchor Rodr\u00edguez en el que denunciaba las actividades de Carrillo, Serrano Poncela y Cazorla. Citaba cartas y documentos que se hab\u00edan intercambiado entre Cazorla, como delegado de Orden P\u00fablico, y bel mismo, como delegado especial de prisiones,<br \/>En relaci\u00f3n con la orden dada por el tal Cazorla referente a sacar de las c\u00e1rceles del Gobierno a los absueltos por los Tribunales Populares, tras de ser retenidos gubernativamente por \u00e9l, para, vali\u00e9ndose de enga\u00f1os y \u00f3rdenes clandestinas y a batallones de milicias comunistas, con objeto de llevarles a las avanzadillas para emplearlos en \u201cfortificaciones\u201d\u2026 Declaro hallarme dispuesto a comparecer ante autoridades o Comit\u00e9s responsables, para verbal y documentalmente demostrar la funesta \u201cpol\u00edtica\u201d seguida desde la Consejer\u00eda de Orden P\u00fablico por Santiago Carrillo y Serrano Poncela, primero, y por Jos\u00e9 Cazorla \u00faltimamente.<br \/>Cuando lo juzgaron los franquistas, en 1940, Cazorla fue acusado de enviar presos derechistas a las unidades a las \u00f3rdenes de Lister y el Campesino, donde les aguardaba la ejecuci\u00f3n, so pretexto de ir a trabajar en las fortificaciones.<br \/>Melchor Rodr\u00edguez se val\u00eda a continuaci\u00f3n del caso de Ricardo Pintado-Fe para ilustrar lo que denominaba \u201catropellos cometidos por las hordas \u201ccomunistas\u201d y \u201ccomunistoides\u201d con placa y carnet de polic\u00eda a las \u00f3rdenes expresas del consejero Cazorla\u201d, y de \u201dc\u00f3mo en las \u201cChecas\u201d \u201ccomunistas\u201d convertidas en c\u00e1rceles clandestinas, se retienen secuestrados d\u00edas, semanas y meses a hombres y mujeres por simples denuncias falsas o reales, con las cuales se cometen toda clase de atropellos personales, en pugna con la m\u00e1s elemental raz\u00f3n de las leyes, tanto escritas como humanas\u201d. (37)<br \/>6.- Cap. 11 \u2013 Pags. 523-524 \u2013 Notas 38-41<br \/>El esc\u00e1ndalo subsiguiente provoc\u00f3 enfrentamientos entre los ministros comunistas y socialistas. Largo Caballero, ya irritado por la popularidad de Miaja, silenci\u00f3 la pugna con la dr\u00e1stica decisi\u00f3n de cerrar la Junta de Defensa el 23 de abril. No se molest\u00f3 en informar a Miaja, que se enter\u00f3 de la noticia por los peri\u00f3dicos. La Junta fue sustituida por una reestructuraci\u00f3n del ayuntamiento de Madrid. (38)<br \/>A pesar de que los anarquistas reivindicaron que la comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n creada el 15 de abril estaba reuniendo pruebas irrefutables de que Cazorla dirig\u00eda una red de c\u00e1rceles secretas en las que se interrogaba, a menudo se torturaba y a veces se ejecutaba a los militantes de la CNT, dicho informe no lleg\u00f3 a terminarse, pues la disoluci\u00f3n de la Junta Delegada de Defensa priv\u00f3 a la comisi\u00f3n de competencia sobre los asuntos planteados. El 25 de abril, Cazorla, al dar el relevo al nuevo director general de Seguridad, Wenceslao Carrillo (padre de Santiago), dijo que recibir\u00eda con los brazos abiertos cualquier investigaci\u00f3n que se llevara a cabo. Wenceslao Carrillo alab\u00f3 el trabajo de <br \/>Cazorla para que las calles de Madrid recobraran la tranquilidad. En un art\u00edculo aparecido al d\u00eda siguiente, el propio Cazorla escribi\u00f3 que hab\u00eda guardado silencio a la espera de que se hicieran p\u00fablicas las conclusiones de la investigaci\u00f3n, pero que entonces se sent\u00eda ya libre de expresarse. Atac\u00f3 el \u201cterrorismo verbal de los que en privado suplican y en p\u00fablico atacan\u201d, en clara alusi\u00f3n a Melchor Rodr\u00edguez y el caso Pintado-Fe. Luego pas\u00f3 a defender su trayectoria, en contra de \u201caquellos que, reci\u00e9n infiltrados en dichas organizaciones, se amparan en un carn\u00e9 para ocultar sus turbios antecedentes y poder laborar mejor contra los intereses de las masas antifascistas. (39)<br \/>Dos d\u00edas m\u00e1s tarde, la prensa comunista public\u00f3 la noticia del descubrimiento de una red quintacolumnista que utilizaba carn\u00e9s de la CNT. (40)<br \/>Una conclusi\u00f3n evidente de los enfrentamientos entre comunistas y cenetistas es el asombroso nivel de libertad de prensa que se mantuvo en los momentos m\u00e1s duros de la guerra. Las expl\u00edcitas denuncias aparecidas en la prensa de la CNT de presuntos abusos cometidos por la Polic\u00eda y en las c\u00e1rceles plasman sin sombra de dudas hasta qu\u00e9 punto se vel\u00f3 por garantizar las bases democr\u00e1ticas. M\u00e1s a\u00fan si cabe lo pusieron de manifiesto algunas de las sentencias dictadas por los Tribunales Populares. En este sentido, cabe mencionar la absoluci\u00f3n de los milicianos anarquistas que dispararon contra Pablo Yag\u00fce, as\u00ed como la de colaboracionistas de la causa rebelde como Agust\u00edn Mu\u00f1oz Grandes o Bobby Deglan\u00e9. Tanto o m\u00e1s sorprendentes fueron las condenas a anarquistas y comunistas a los que se declar\u00f3 culpables de robo o asesinato. En el bando rebelde no hubo nada equivalente, y mucho menos ejemplos de cortapisas oficiales a medidas de seguridad de emergencia, como el cierre de la operaci\u00f3n de la embajada de Siam que llev\u00f3 a cabo el general Miaja por considerarla ilegal, o la creaci\u00f3n por parte de la Junta de Defensa de un comit\u00e9 para investigar las denuncias anarquistas sobre las irregularidades de la Polic\u00eda, o la insistencia del gobierno republicano en que para combatir a la Quinta Columna deb\u00eda obrarse dentro del marco legal. Para Cazorla, obsesionado con reforzar la retaguardia, fue una enorme frustraci\u00f3n saber cu\u00e1ntos de aquellos elementos se sal\u00edan con la suya gracias a la laxitud de la seguridad, tal y como \u00e9l lo entend\u00eda.<br \/>A finales de 1936, la violencia indiscriminada estaba en buena medida bajo control, y el nuevo sistema de justicia popular funcionaba con relativa eficacia. Los procesos y las facilidades que se conced\u00edan para la defensa de los acusados marcaron una diferencia radical entre la justicia republicana y los juicios sumarios de la zona rebelde. Cada vez hab\u00eda m\u00e1s casos de religiosos a los que se absolv\u00eda de las acusaciones de desafecci\u00f3n al r\u00e9gimen. (41)<br \/>7.- Cap. 11 -Pags.524-527- Notas 42-50<br \/>De hecho, ya desde antes de 1938, como demuestran las frecuentes absoluciones que Cazorla trat\u00f3 de impugnar con arrestos preventivos, los juicios a menudo erraron en su deferencia hacia los procesados. El proceso contra el capit\u00e1n Ram\u00f3n Robles pazos, celebrado el d\u00eda 26 de enero de 1937 en el Jurado de urgencia, sirve como ejemplo sumamente ilustrativo. Este juicio, as\u00ed como el destino paralelo que corri\u00f3 el hermano mayor del capit\u00e1n Robles, Jos\u00e9, acusado de espionaje en pro de la Quinta Columna, son buena muestra tanto del funcionamiento de la judicatura republicana como de la forma en que operaban los Servicios de Seguridad y sus asesores rusos.<br \/>El capit\u00e1n Ram\u00f3n Robles Pazos, de treinta y siete a\u00f1os, era un reaccionario oficial africanista. Al comienzo de la guerra fue instructor del Estado Mayor en la Academia de Infanter\u00eda del Alc\u00e1zar de Toledo. (42)<br \/>Estaba en Madrid cuando sus compa\u00f1eros insurrectos se hicieron fuertes en el Alc\u00e1zar. El 21 de julio, de camino a Toledo para unirse a ellos, fue arrestado en Getafe y retenido en una checa en el madrile\u00f1o paseo de las Delicias. Jur\u00f3 que era leal a la Rep\u00fablica y, al cabo de solo unas horas fue puesto en libertad con la orden de presentarse en el Ministerio de la Guerra para unirse al ej\u00e9rcito republicano. Sin embargo, Ram\u00f3n no actu\u00f3 como le hab\u00edan pedido; aun as\u00ed, no le pas\u00f3 nada hasta el 16 de octubre, cuando lo arrestaron los agentes de la comisaria de Buenavista. Lo acusaron de negarse a cumplir sus obligaciones como soldado de la Rep\u00fablica y lo encerraron en la c\u00e1rcel Modelo. Por asombroso que parezca, escap\u00f3 a la evacuaci\u00f3n y posterior masacre de presos derechistas que se llev\u00f3 a cabo los d\u00edas 7, 8 y 9 de noviembre, lo que sugiere que contaba con la protecci\u00f3n de alguien influyente. Cuesta creer que el hecho de que su hermano Jos\u00e9 trabajara para la embajada sovi\u00e9tica desde finales de agosto fuera una mera coincidencia.<br \/>El 17 de noviembre, Ram\u00f3n fue trasladado a la prisi\u00f3n pr\u00f3xima a la plaza de las Ventas, donde permaneci\u00f3 hasta que, el 26 de enero de 1937, lo juzgaron por deslealtad. Tras volver a jurar que era completamente fiel a la Rep\u00fablica, lo dejaron en libertad provisional, a condici\u00f3n de que se personara el d\u00eda 15 y el 30 de cada mes. Puesto que no lo hizo, el 27 de febrero de 1937 lo llamaron de nuevo a juicio. Fue entonces cuando mand\u00f3 una obsequiosa carta al presidente del Tribunal de Urgencia, \u201cque Vd. tan dignamente preside\u201d, en la que ped\u00eda al juez que informara \u201ca los compa\u00f1eros jurados\u201d de que no le era posible acudir a su cita con el tribunal porque hab\u00eda recibido \u00f3rdenes de unirse a las fuerzas republicanas del frente de Teruel el 24 de febrero. El tribunal decidi\u00f3 absolverlo, aduciendo su servicio en el frente. (43)<br \/>Sin embargo, el 28 de enero, dos d\u00edas despu\u00e9s de su primer juicio, Ram\u00f3n se hab\u00eda refugiado en la embajada de Chile. Tres semanas m\u00e1s tarde se traslad\u00f3 a la embajada de Francia, desde donde escribi\u00f3 la mencionada carta, fechada el 22 de febrero, en la que aseguraba que part\u00eda a Teruel a luchar por la Rep\u00fablica, y all\u00ed permaneci\u00f3 hasta enero de 1938, cuando consigui\u00f3 ser evacuado a Francia. Tal vez Ram\u00f3n quiso llegar en alg\u00fan momento a la zona rebelde, pero al parecer lo incitaron a ocultarse en dichas embajadas por el riesgo de que se descubriera su falsa lealtad a la Rep\u00fablica. A finales de diciembre, su hermano Jos\u00e9 hab\u00eda sido detenido. Es posible que Ram\u00f3n temiera que en un interrogatorio Jos\u00e9 revelara sus contactos. Los Servicios de Seguridad republicanos sospechaban que Jos\u00e9 no trataba de convencer a Ram\u00f3n de que cumpliera con sus obligaciones militares, sino que le pasaba informaci\u00f3n de la embajada sovi\u00e9tica para la Quinta Columna. Desde Francia, tras algunas dificultades, Ram\u00f3n alcanz\u00f3 la zona rebelde a mediados de mayo de 1938<br \/>No lo sometieron a las rigurosas comprobaciones que aplicaban a la mayor\u00eda de los oficiales que cruzaban las l\u00edneas, y de hecho, el 21 de junio de 1938 se incorpor\u00f3 a las fuerzas nacionales con el rango de comandante, una promoci\u00f3n que se hac\u00eda retroactiva al 10 de diciembre de 1936, y se le puso al mando de una unidad de Fuerzas Regulares ind\u00edgenas. Cuando posteriormente se investig\u00f3 su papel en la Rep\u00fablica, se hallaron informes favorables de quintacolumnistas que \u201cmanifiestan conocer al mismo, const\u00e1ndoles es persona de ideas completamente afectas al Movimiento Nacional\u201d. Lo ascendieron a teniente coronel y lo condecoraron en varias ocasiones. En 1942 combati\u00f3 en Rusia como voluntario de la Divisi\u00f3n Azul. A partir de entonces, disfrut\u00f3 de una carrera militar muy distinguida, como demuestran sus ascensos a general de Brigada en 1952, general de Divisi\u00f3n en 1957, y el m\u00e1s alto rango del Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, teniente general en 1961, adem\u00e1s de disfrutar de destinos al m\u00e1s alto nivel, como capit\u00e1n general de la VII Regi\u00f3n Militar (Valladolid) y la IX (Granada) (44)<br \/>Los \u00e9xitos posteriores de su carrera apuntan a que los v\u00ednculos de Ram\u00f3n con su hermano Jos\u00e9 perjudicaron a la Rep\u00fablica.<br \/>Jos\u00e9 hab\u00eda sido arrestado por la Brigada Especial de V\u00e1zquez Baldominos y Grigulevich, la fuerza del contraespionaje por antonomasia, lo que deja entrever la importancia del crimen por el que era sospechoso. Teniendo en cuenta las actividades de su hermano Ram\u00f3n, es razonable suponer que se cre\u00eda que Jos\u00e9 pasaba informaci\u00f3n clave del personal sovi\u00e9tico a la Quinta Columna. La situaci\u00f3n internacional obligaba a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a minimizar la ayuda prestada a la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola, de modo que cualquier dato sobre las actividades rusas era confidencial; Jos\u00e9 Robles, que actuaba como una especie de enlace entre Vladimir Gorev y el Estado Mayor republicano, al parecer dispon\u00eda de acceso al m\u00e1s alto nivel.<br \/>Por Valencia corr\u00edan rumores de que Robles hab\u00eda sido arrestado por espionaje y ejecutado bajo custodia sovi\u00e9tica. En las tertulias de caf\u00e9 se comentaba que en un descuido hab\u00eda revelado informaci\u00f3n militar obtenida tal vez de telegramas en clave (45)<br \/>Tal cosa es improbable, y las experiencias paralelas de su hermano sugieren que se trataba de algo m\u00e1s que un descuido. Louis Fischer, que contaba con acceso privilegiado tanto a la jerarqu\u00eda rusa instalada en Espa\u00f1a como a la c\u00fapula del gobierno espa\u00f1ol, estaba convencido de que la ejecuci\u00f3n de Robles no tuvo nada que ver con el gobierno republicano, y dej\u00f3 ver que se trataba de una cuesti\u00f3n de los rusos. (46)<br \/>El novelista John Dos Passos fue informado en la embajada de Estados Unidos de que Jos\u00e9 Robles, traductor de su obra y viejo amigo, hab\u00eda sido visto con vida en un campo de prisioneros el 26 de marzo por el agregado militar norteamericano, el coronel Stephen Fuqua.(47)<br \/>Robles fue ejecutado en una fecha sin determinar entre ese d\u00eda y el 22 de abril. Esa ma\u00f1ana Dos Passos inform\u00f3 a Ernest Hemingway y Josephine Herbst de que acababa de saber que Robles hab\u00eda sido ejecutado tras un juicio por revelar secretos militares. (48)<br \/>En 1939, Dos Passos dijo que \u201cel entonces jefe del servicio de contraespionaje republicano\u201d le inform\u00f3 apesadumbrado de la muerte de Robles a manos de una \u201csecci\u00f3n especial\u201d (49)<br \/>Esta frase apuntar\u00eda a David V\u00e1zquez Baldominos, en calidad de comisario general de Investigaci\u00f3n y Vigilancia y comandante de las Brigadas Especiales, pero hay razones de peso para suponer que el informante fuera m\u00e1s bien su secretario, Pepe Quintanilla. Al igual que su hermano, el artista Luis Quintanilla, Pepe manten\u00eda contacto con Hemingwey, Herbst y Dos Pasos. Teniendo en cuenta su posici\u00f3n, Quintanilla deb\u00eda de saber de la existencia de Grigulevich y la Brigada Especial. Las fuentes de que disponemos no revelan si Jos\u00e9 Robles fue de veras juzgado o simplemente ejecutado. (50)<br \/>8.- Cap. 11 -P\u00e1gs. 527-531 \u2013 Notas 51-61<br \/>Los enfrentamientos entre Cazorla y la CNT de Madrid eran un mero reflejo de un problema mayor que se gestaba en el seno de la Espa\u00f1a republicana. Para los comunistas, una parte importante del PSOE y los partidos republicanos, la campa\u00f1a b\u00e9lica era una prioridad que requer\u00eda la reconstrucci\u00f3n plena del estado. Por el contrario, a los elementos revolucionarios de la izquierda, la CNT-FAI y el POUM, les preocupaba m\u00e1s colectivizar la industria y la agricultura, y se opon\u00edan al control estatal de las cuestiones econ\u00f3micas y militares, a\u00fan despu\u00e9s de que la debacle republicana en M\u00e1laga en febrero dejara al descubierto en toda su crudeza las debilidades del sistema de milicias. Los anarquistas, a pesar de su ret\u00f3rica ocasional, se opon\u00edan tambi\u00e9n a la reorganizaci\u00f3n del orden p\u00fablico. Por ende, a ojos de republicanos, socialistas y comunistas, las actividades de la CNT y el POUM eran lisa y llanamente irresponsables y se hallaban en el mismo espectro subversivo que las de la Quinta Columna.<br \/>A pesar de que Madrid hab\u00eda vivido un intenso conflicto, lo contuvo en cierta medida el sentimiento de lucha com\u00fan impuesta por el asedio. En mayo de 1937, en cambio, un enfrentamiento m\u00e1s dram\u00e1tico y definitivo tendr\u00eda lugar en Barcelona, donde la lejan\u00eda del frente creaba un contexto muy distinto, y las tensiones sociales y pol\u00edticas iban en aumento desde hac\u00eda meses. Ya a finales de 1936, algunos de los avances revolucionarios de los primeros momentos hab\u00edan sido recortados. Poco a poco, la Generalitat iba recuperando los poderes perdidos cuando el golpe militar dej\u00f3 el aparato del estado en ruinas muy distinto, y las tensiones sociales y pol\u00edticas iban en aumento desde hac\u00eda meses. Ya a finales de 1936, algunos de los avances revolucionarios de los primeros momentos hab\u00edan sido recortados. Poco a poco, la Generalitat iba recuperando los poderes perdidos cuando el golpe militar dej\u00f3 el aparato del estado en ruinas. El presidente catal\u00e1n, Llu\u00eds Companys, perteneciente al partido burgu\u00e9s Esquerra Republicana, y el Partit Socialista Unificat de Catalunya, de corte comunista, trataban de restablecer el control de las estructuras pol\u00edticas y militares de la regi\u00f3n. En el peri\u00f3dico del POUM, La Batalla, el l\u00edder del partido, Andreu Nin, y su principal ide\u00f3logo, Juan Andrade, denunciaban la colaboraci\u00f3n entre el PSUC y Esquerra tach\u00e1ndola de contrarrevolucionaria, y urgieron a la CNT a unirse al POUM para combatirla a trav\u00e9s de comit\u00e9s revolucionarios. (51)<br \/>Ya en oto\u00f1o de 1936, Luis Fischer, el reputado soviet\u00f3logo, le hab\u00eda dicho a la esposa de Andrade, Mar\u00eda Teresa Garc\u00eda Ban\u00fas, que el Kremlin estaba decidido a exterminar al POUM, y la urgi\u00f3 a advertir a sus camaradas de tomar todas las precauciones necesarias. (52).<br \/>Desde finales de 1936, el taciturno y enigm\u00e1tico Erno Ger\u00f6, alias \u201cPedro\u201d, delegado del Comitern en el PSUC, dirig\u00eda una campa\u00f1a para apartar a Andreu Nin de su cargo como conceller de Justicia en la Generalitat. (53)<br \/>El 24 de noviembre, el secretario general del PSUC, Joan Comorera, hab\u00eda planteado la cuesti\u00f3n de la incapacidad del gobierno de coalici\u00f3n para contribuir de una manera decisiva a la campa\u00f1a b\u00e9lica. El 11 de diciembre de 1936, el comit\u00e9 ejecutivo del Comitern mand\u00f3 el siguiente telegrama a \u201cLuis\u201d (alias de Victorio Dodovilla, delegado del PCE), \u201cPedro\u201d (Erno Ger\u00f6) y \u201cPepe\u201d (Jos\u00e9 D\u00edaz, secretario general del PCE):<br \/>\u201cEs preciso orientarse hacia la liquidaci\u00f3n pol\u00edtica de los trockistas, como contrarrevolucionarios, agentes de la Gestapo \u2013despu\u00e9s de la campa\u00f1a pol\u00edtica: alejar de todos los \u00f3rganos y (administraciones) locales y de todos los \u00f3rganos, suprimir prensa, expulsar a todos los elementos extranjeros. Intentad realizar estas medidas de acuerdo con los anarquistas\u201d. (54)<br \/>Al d\u00eda siguiente, 12 de diciembre, Comorera propici\u00f3 una crisis del gabinete al exigir el cese de Nin como conseller de Just\u00edcia de la Generalitat tras describir al POUM como un elemento discordante y desleal que provocaba divisiones entre la UGT y la CNT. Declar\u00f3, no sin raz\u00f3n, que los ataques y los insultos del POUM contra el \u00fanico aliado poderoso de la Rep\u00fablica eran actos de traici\u00f3n. (55)<br \/>El c\u00f3nsul general ruso en Barcelona, Vladimir Antonov-Ovseenko, viejo amigo de Nin, cen\u00f3 con Companys esa misma noche y \u201cutiliz\u00f3 todos los argumentos posibles, las armas sovi\u00e9ticas, la situaci\u00f3n en el exterior, las materias primas y los env\u00edos de alimentos\u201d. Puesto que las entregas eran inminentes y se cern\u00eda la amenaza de una crisis alimentaria, Companys, que en cualquier caso se alegraba de contar con un gobierno m\u00e1s cohesionado, accedi\u00f3 a la petici\u00f3n. Nin qued\u00f3 excluido de la remodelaci\u00f3n del consejo, que tuvo lugar el 16 de diciembre. (56)<br \/>Tras su arresto el 16 de junio, Nin dijo a sus interrogadores que cuando el primer ministro catal\u00e1n, Josep Tarradellas, le explic\u00f3 las razones de su exclusi\u00f3n, le dijo que el POUM ser\u00eda perseguido y sus l\u00edderes eliminados, tanto f\u00edsica como pol\u00edticamente. (57)<br \/>Las cr\u00edticas p\u00fablicas que el POUM hizo sobre el juicio y la ejecuci\u00f3n de los veteranos bolcheviques Kamenev y Zinoziev hab\u00edan provocado la animadversi\u00f3n de los asesores sovi\u00e9ticos. Alentado por Antonov-Ovseenko, el PSUC denunci\u00f3 a los \u201desp\u00edas fascistas\u201d y los \u201cagentes trotkistas\u201d del POUM, y pidi\u00f3 que se acabara con ellos. (58)<br \/>Sin embargo, la hostilidad hacia la izquierda anti-estalinista no se deb\u00eda solo a la paranoia rusa. Entre los republicanos, socialistas, comunistas y numerosos observadores extranjeros estaban cada vez m\u00e1s extendida la convicci\u00f3n de que los anarquistas catalanes no manten\u00edan un compromiso pleno con la campa\u00f1a b\u00e9lica. La CNT, obsesionada por informes secretos acerca de la cantidad de armamento de que dispon\u00edan el PSUC y Esquerra Republicana de Catalunya, importaba y almacenaba armas en Barcelona, en previsi\u00f3n del d\u00eda en que iniciara su propia revoluci\u00f3n. (59)<br \/>A mediados de marzo, varios centenares de los miembros m\u00e1s radicales del movimiento libertario, contrarios a la militarizaci\u00f3n de las milicias, abandonaron el frente de Gelsa (Zaragoza) y se dirigieron con sus armas hacia la capital catalana. Inspirados por el periodista separatista radical Jaume Balius Mir, su objetivo era crear una vanguardia revolucionaria que combatiera la colaboraci\u00f3n de los dirigentes de la CNT con el gobierno central.<br \/>(Cabe recordar que fue Balius quien pidi\u00f3 que Manuel Carrasco i Formiguera fuera asesinado; Garc\u00eda Oliver lo consideraba un bohemio desquiciado).<br \/>El 17 de marzo formaron la Agrupaci\u00f3n de los Amigos de Durruti y en cuesti\u00f3n de semanas reclutaron a 5.000 miembros de la CNT. La nueva organizaci\u00f3n recibi\u00f3 el apoyo de Andreu Nin. (60)<br \/>Republicanos, socialistas y comunistas, as\u00ed como los asesores rusos, part\u00edan del principio un\u00e1nime de que la campa\u00f1a b\u00e9lica deb\u00eda ser disciplinada y centralizada. Una parte de la direcci\u00f3n de la CNT, que hab\u00eda accedido a formar parte del gobierno republicano, era m\u00e1s propensa a aceptar la necesidad de priorizar el esfuerzo b\u00e9lico. Sin embargo, las bases del sindicato, sobre todo en Barcelona, se resist\u00edan a la p\u00e9rdida del poder revolucionario y a la aparente connivencia de sus l\u00edderes en ese proceso.<br \/>Muchos anarquistas y militantes del POUM sent\u00edan que los sacrificios que exig\u00edan los comunistas a favor de una Rep\u00fablica burguesa eran en vano, porque las potencias occidentales consideraban a Franco una apuesta m\u00e1s segura para el capitalismo imperante de lo que jam\u00e1s podr\u00eda serlo la Rep\u00fablica. En cambio, para todos aquellos comprometidos con la campa\u00f1a b\u00e9lica, la prioridad que muchos miembros de la CNT y el POUM daban a la revoluci\u00f3n era un acto subversivo y de traici\u00f3n.<br \/>Los esfuerzos de la Generalitat para recuperar el poder conquistado por los sindicatos revolucionarios dieron ligar a tensiones que se exacerbaron a\u00fan m\u00e1s con los trastornos econ\u00f3micos y sociales que impon\u00eda la guerra. En diciembre de 1936, la poblaci\u00f3n de Catalu\u00f1a se hab\u00eda incrementado con la llegada de 300.000 refugiados, lo cual constitu\u00eda un diez por ciento de la poblaci\u00f3n total de la regi\u00f3n, y cerca del 40 por ciento de la poblaci\u00f3n de Barcelona. Tras la ca\u00edda de M\u00e1laga, las cifras aumentaron a\u00fan m\u00e1s. Las dificultades de alojar y alimentar a los reci\u00e9n llegados, con los problemas a\u00f1adidos de la escasez y la inflaci\u00f3n, agudizaron los conflictos existentes. Hasta diciembre de 1936 la CNT hab\u00eda controlado la <br \/>Conselleria de Prove\u00efments y optado por salvar las dificultades requisando los alimentos a precios artificialmente bajos, lo que provoc\u00f3 carencias porque los granjeros se resistieron y acapararon reservas. Despu\u00e9s de la crisis del <br \/>Consejo de ministros a mediados de diciembre, el l\u00edder del PSUC, Joan Comorera, hab\u00eda asumido la cartera de Abastecimientos y hab\u00eda introducido un enfoque m\u00e1s mercantil. Los anarquistas pusieron el grito en el cielo, pero el problema no se solucion\u00f3. Adem\u00e1s, por m\u00e1s que Catalu\u00f1a necesitara importar alimentos, carec\u00eda de divisa extranjera para adquirirlos. La escasez y la inflaci\u00f3n de los precios subsiguientes provocaron disturbios en Barcelona, as\u00ed como enfrentamientos armados entre la CNT-FAI y el PSUC por el control de los almacenes de comida. (61)<br \/>9.- Cap. 11 \u2013 Pags. 531-532 \u2013 Notas 62-64<br \/>En paralelo al conflicto generado por la colectivizaci\u00f3n y la escasez de los v\u00edveres, la violencia era a\u00fan mayor entre las Patrulles de Control y las fuerzas del orden. En febrero, m\u00e1s de una treintena de miembros de la Guardia Nacional Republicana (la antigua Guardia Civil) fueron asesinados. <br \/>A principios de marzo, la Generalitat disolvi\u00f3 el Comit\u00e9 de Defensa, controlado por la CNT, y asumi\u00f3 el poder para desintegrar todos los comit\u00e9s locales de las Polic\u00edas y las milicias. La Guardia de Asalto y la Guardia Nacional Republicana se fusionaron en un solo cuerpo policial catal\u00e1n, a cuyos integrantes no se les permit\u00eda afiliarse a ning\u00fan partido pol\u00edtico ni sindicato. Estas medidas situaron de hecho a las patrullas obreras al margen de la ley. Diez d\u00edas despu\u00e9s, el gobierno republicano central orden\u00f3 que las organizaciones, comit\u00e9s y patrullas obreras, as\u00ed como los trabajadores a t\u00edtulo individual, entregaran las armas que tuvieran en su poder. El consejero de Seguridad Interior de la Generalitat, Artem\u00ed Aiguader, de Esquerra Republicana de Catalunya, intensific\u00f3 el desarme de las patrullas milicianas. Al mismo tiempo, en la frontera con Francia hab\u00eda cada vez m\u00e1s escaramuzas por el control de los puertos de aduanas entre la Polic\u00eda fronteriza \u2013los Carabineros- y el Comit\u00e9 de Patrullas de la CNT, que desde julio de 1936 se ocupaba de dicha labor. (62)<br \/>El 24 de abril, los anarquistas atentaron contra la vida del jefe de la Polic\u00eda catalana, Eusebio Rodr\u00edguez Salas, miembro del PSUC, a quien Aiguader hab\u00eda nombrado para el puesto. Las cosas alcanzaron su punto cr\u00edtico al d\u00eda siguiente, con el asesinato en Molins de Llobregat (el nombre durante la Rep\u00fablicas de Molins de Rei) de Rold\u00e1n Cortada, miembro del PSUC y secretario de Rafael Vidiella, consejero de Trabajo y Obras p\u00fablicas de la Generalitat. Dos d\u00edas despu\u00e9s, el gran cortejo f\u00fanebre por las calles de Barcelona tras el f\u00e9retro de Cortada se convirti\u00f3 en una manifestaci\u00f3n masiva contra la CNT-FAI. Al mismo tiempo, en La Cerdanya, en el Pirineo de L\u00e9rida, ocurr\u00eda un suceso inaudito; la zona se hallaba bajo el control del activista y contrabandista de la FAI Antonio Mart\u00edn Escudero, \u201cel Cojo de M\u00e1laga\u201d. En su condici\u00f3n de virrey f\u00e1ctico de la Cerdanya, Mart\u00edn amas\u00f3 una fortuna gracias al estraperlo y extorsionando a los acaudalados que trataban de cruzar la frontera; con frecuencia, sus sicarios deten\u00edan y amenazaban a pol\u00edticos importantes. Los dirigentes de la CNT conced\u00edan mucha importancia al control de la frontera, tanto para exportar sin restricciones los objetos de valor requisados como para importar armas de forma ilegal, por lo que proporcionaban puntualmente a Mart\u00edn Escudero la informaci\u00f3n relativa a los movimientos de los Carabineros y otras fuerzas gubernamentales que obten\u00edan gracias a que su sindicato controlaba las comunicaciones telef\u00f3nicas en Catalu\u00f1a.<br \/>Los alcaldes de la zona estaban resueltos a acabar con el terror de Mart\u00edn y, por fin, en el mes de abril, empezaron a recibir el apoyo de Aiguader y la Generalitat. Cuando desde Barcelona informaron a Mart\u00edn de que en Bellver se estaba reuniendo un contingente para ir a detenerlo, encabez\u00f3 un ataque con un nutrido grupo de milicianos sobre la poblaci\u00f3n. Sin embargo, tras un tiroteo, se repeli\u00f3 el ataque, y Mart\u00edn y algunos de sus hombres murieron. (63)<br \/>La literatura anarquista convirti\u00f3 al bandido en m\u00e1rtir; todo el episodio se reescribi\u00f3 para dar la impresi\u00f3n de que el nefando Mart\u00edn no hab\u00eda muerto en Bellver a manos de los defensores del pueblo, sino que hab\u00eda ca\u00eddo en Puigcerd\u00e0 ante fuerzas de la Generalitat. Diego Abad de Santill\u00e1n, conseller de Economia de la Generalitat, que en dos ocasiones hab\u00eda tenido que acompa\u00f1ar a delegaciones gubernamentales para investigar las denuncias que pesaban sobre Mart\u00edn, conoc\u00eda perfectamente su turbio historial. (64).<br \/>10-Cap.11 -P\u00e1gs. 532-535 -Notas 65-73<br \/>Las disputas por el suministro de alimentos y los sucesos de La Cerdanya revelaban lo arraigado del conflicto entre los partidarios de la revoluci\u00f3n y quienes prefer\u00edan priorizar la campa\u00f1a b\u00e9lica. As\u00ed pues, carece de fundamento la idea de que la culminaci\u00f3n del enfrentamiento en los llamados Sucesos de Mayo (Fets de maig) fue una conspiraci\u00f3n estalinista cuidadosamente tramada. La chispa que desencaden\u00f3 los enfrentamientos fue una doble iniciativa de la Generalitat. Por un lado, el decreto que prohib\u00eda las tradicionales concentraciones populares del 1 de mayo con el prop\u00f3sito de evitar los choques entre la CNT y la UGT fue interpretado como una provocaci\u00f3n por las bases cenetistas. A continuaci\u00f3n, el 3 de mayo, Artem\u00ed Aiguader orden\u00f3 la toma de la Central Telef\u00f3nica de la pla\u00e7a de Catalunya y la operaci\u00f3n fue organizada por el beligerante inspector de Polic\u00eda Rodr\u00edguez Salas, del PSUC. Aiguader segu\u00eda instrucciones de Companys, que se hab\u00eda visto humillado cuando un miliciano de la CNT interrumpi\u00f3 una llamada telef\u00f3nica del presidente Aza\u00f1a.<br \/>Era evidente que el estado deb\u00eda controlar el principal sistema de comunicaci\u00f3n; sin embargo, cuando Companys dio la orden del asalto, el antiguo conseller de Prove\u00efments y posterior conseller de Serveis P\u00fablics, Josep Joan Dom\u00e8nech, de la CNT, le advirti\u00f3 de que para las bases anarquistas ser\u00eda una provocaci\u00f3n (65)<br \/>En cualquier caso, la noche anterior, cumpliendo \u00f3rdenes recibidas desde Salamanca, unos agitadores del grupo de extrema derecha, Estat Catal\u00e0, hab\u00edan abierto fuego sobre militantes de la CNT.<br \/>Sin duda, los anarquistas y el POUM estaban indignados por la campa\u00f1a de desarme de las patrullas milicianas que la Polic\u00eda hab\u00eda iniciado tres meses antes; su respuesta en forma de insurrecci\u00f3n debi\u00f3 de requerir cierto grado de planificaci\u00f3n. La cantidad de armas a disposici\u00f3n de la CNT propici\u00f3 una grave escalada de la crisis, pero no se puede hablar de una guerra civil a peque\u00f1a escala. Las milicias anarquistas y del POUM salieron a las calles de Barcelona y de otros municipios. Despu\u00e9s de que el Consejo de Ministros se reuniera a debatir sobre la situaci\u00f3n, uno de los ministros anarquistas, posiblemente Garc\u00eda Oliver, dijo:<br \/>\u201cEsto no es m\u00e1s que el comienzo. El ataque va a ser a fondo y definitivo\u201d<br \/>Companys se neg\u00f3 a retirar las fuerzas que rodeaban la Central Telef\u00f3nica, y aprovech\u00f3 la oportunidad para arremeter contra las patrullas de la CNT y reafirmar as\u00ed el poder del estado. (66)<br \/>En el centro de Barcelona se levantaron barricadas. Los Amigos de Durruti, junto con fuerzas de la CNT y del POUM, hicieron frente durante cuatro d\u00edas a los contingentes de la Generalitat y el PSUC. El casal Karl Marx, sede del PSUC en el passeig de Gr\u00e0cia, fue atacado por tres coches blindados, pero no pudieron tomarlo. Los barrios obreros y los suburbios industriales se hallaban en manos de las masas anarquistas, pero la falta de coordinaci\u00f3n favoreci\u00f3 a Campanys. (67)<br \/>A pesar de que la crisis hund\u00eda sus ra\u00edces en las circunstancias que viv\u00eda Catalu\u00f1a en tiempos de guerra, la Generalitat y el PSUC eran conscientes de que ten\u00edan que aprovechar la ocasi\u00f3n para aplastar el poder de la CNT; a la vez, el gobierno central ve\u00eda en estos sucesos la oportunidad de limitar el poder de la Generalitat. Garc\u00eda Oliver y Carlos Hern\u00e1ndez Zancajo, de la UGT, fueron enviados a Barcelona para tratar la situaci\u00f3n con los dirigentes de la CNT. Sufrieron la humillaci\u00f3n de una larga espera mientras los anarquistas daban cuenta de una prolongada cena; cuando pidieron comida, les mandaron dos m\u00edseros bocadillos. Volvieron a Valencia de vac\u00edo. (68)<br \/>Por encima de todo, la situaci\u00f3n puso al descubierto el dilema fundamental de la CNT. Los anarquistas pod\u00edan ganar en Catalu\u00f1a solo si emprend\u00edan una guerra a cualquier precio contra el resto de las fuerzas republicanas. El diario centrista de Madrid, Frente Libertario, acus\u00f3 a los revolucionarios de ser aliados de Hitler, Mussolini y Stalin. Garc\u00eda Oliver dio un discurso radiof\u00f3nico desde la Generalitat, en nombre de los ministros de la CNT del gobierno central, exigiendo a los incr\u00e9dulos militantes que depusieran las armas. La mayor\u00eda de los dirigentes de la CNT en Catalu\u00f1a no eran partidarios de retirar las milicias anarquistas del frente de Arag\u00f3n para combatir a la Generalitat y al gobierno republicano central. El 7 de mayo, el gobierno mand\u00f3 los refuerzos policiales desde Valencia, que finalmente decantaron la balanza en el conflicto; a cambio, la Generalitat tuvo que renunciar al control del Ej\u00e9rcito de Catalu\u00f1a y a la responsabilidad del orden p\u00fablico en la regi\u00f3n. Varios centenares de miembros de la CNT y el POUM fueron arrestados, aunque la necesidad de poner en marcha las industrias b\u00e9licas cuanto antes limit\u00f3 la escala de la represi\u00f3n. El tel\u00f3n de fondo de estos acontecimientos era el avance franquista en el Pa\u00eds Vasco. Tal como escribi\u00f3 un indignado Manuel Dom\u00ednguez Benavides, periodista gallego, mientras se bombardeaba Euskadi \u201cel POUM y la FAI organizaban un sangriento carnaval revolucionario\u201d. (69)<br \/>\u00c1ngel Vi\u00f1as ha demostrado que los sucesos del 3 de mayo tomaron a los rusos por sorpresa. Algunos de los asesores m\u00e1s importantes en materia de guerrillas se vieron inesperadamente atrapados en Barcelona por los enfrentamientos. El general Grigori Shtern, destacado asesor militar, escribi\u00f3 posteriormente que, lejos de despertar odios porque hubieran inspirado los acontecimientos, los rusos \u201cpod\u00edan cruzar con toda tranquilidad las barricadas de ambos bandos, y los anarquistas los recib\u00edan con el saludo del pu\u00f1o en alto\u201d. (70)<br \/>Si los rusos y el PCE no hab\u00edan planeado todo el episodio, lo cierto es que supieron aprovechar las oportunidades que la situaci\u00f3n les brindaba. El POUM, tras alardear de haber liderado una insurrecci\u00f3n que en realidad fue obra de elementos de la CNT, iba a ser el chivo expiatorio. (71)<br \/>Andreu Nin y el resto de los dirigentes del partido hab\u00edan sobrepasado con mucho a la CNT en el fervor de sus pronunciamientos revolucionarios durante la crisis. Adem\u00e1s, puesto que los principales favorecidos por los sucesos fueron los rebeldes franquistas y sus aliados del Eje, entre los comunistas, socialistas y republicanos corr\u00eda la sospecha de que exist\u00eda un elemento de provocaci\u00f3n fascista en las actividades del POUM y la CNT. Cazorla, entre otros, se quejaba con frecuencia de que la CNT era un sindicato muy permeable para las infiltraciones. El POUM internacionalista ve\u00eda con muy buenos ojos el reclutamiento de voluntarios extranjeros. Concretamente, en enero de 1937, un agente del NKVR en Berl\u00edn hab\u00eda informado a Mosc\u00fa de que hab\u00eda agentes alemanes infiltrados en el POUM. (72)<br \/>Franco fanfarrone\u00f3 ante el encargado de negocios alem\u00e1n Wilhelm Faupel de que \u201cla lucha callejera hab\u00eda sido iniciada por sus agentes\u201d, en referencia a los ataques sobre miembros de la CNT por parte de elementos del Estat Catal\u00e0. De manera an\u00e1loga, Ciano se regode\u00f3 con el embajador franquista en Roma de los agentes infiltrados de OVRA (Organizaci\u00f3n para la Vigilancia y la Represi\u00f3n del Antifascismo). (73)<br \/>11-Cap.11 -P\u00e1gs. 535-537 -Notas 74-78<br \/>Poco despu\u00e9s de que terminaran los enfrentamientos en Barcelona, Largo Caballero fue apartado de la presidencia del Gobierno, no solo por los errores que hab\u00eda cometido durante la crisis. Sin duda Aza\u00f1a, que qued\u00f3 sitiado en el Palau de les Corts Catalanes, durante los Sucesos de Mayo, nunca perdon\u00f3 a Largo Caballero la demora en organizar la evacuaci\u00f3n. El ministro sin cartera Jos\u00e9 Giral, de Izquierda Republicana, hab\u00eda informado a Aza\u00f1a de que los republicanos, comunistas y socialistas estaban unidos en la voluntad de promover un cambio profundo. No solo se sent\u00edan frustrados ante las rid\u00edculas pretensiones de gran estratega de Largo Caballero, sino tambi\u00e9n por su costumbre de tomar decisiones sin debatirlas en el Consejo de Ministros. Ante las quejas de que no informaba de lo que suced\u00eda, les espetaba a los ministros que leyeran la prensa. As\u00ed pues, los tres grupos tambi\u00e9n compart\u00edan el descontento con la simpat\u00eda de Largo Caballero hacia la CNT y su fracaso a la hora de afrontar el asunto de orden p\u00fablico. Adem\u00e1s, estaban decididos a conseguir la destituci\u00f3n del incompetente ministro de la Gobernaci\u00f3n, \u00c1ngel Galarza.<br \/>El 14 de mayo tuvo lugar un turbulento Consejo de Ministros convocado por los ministros comunistas que, con el acuerdo previo de socialistas y republicanos, exigieron un cambio de estrategia militar y la ilegalizaci\u00f3n del POUM. Cuando el jefe de Gobierno se neg\u00f3, renuente a castigar al POUM mientras la FAI y los Amigos de Durruti quedaban impunes, abandonaron el consejo en bloque. Largo Caballero trat\u00f3 de seguir adelante sin ellos, y su sorpresa fue may\u00fascula cuando el resto de los ministros se negaron. (74).<br \/>Tuvo que dimitir, y el gobierno le fue ofrecido a Juan Negr\u00edn; esto marc\u00f3 la victoria de las fuerzas pol\u00edticas contrarias a las facciones revolucionarias. De ah\u00ed en adelante, los avances revolucionarios que marcaron las etapas iniciales de la guerra ser\u00edan desmantelados uno tras otro, dejando que la contienda siguiera la direcci\u00f3n que dictaban los republicanos y los socialistas moderados que hab\u00edan ocupado los ministerios clave del gobierno.<br \/>Las preocupaciones humanitarias que subyac\u00edan a la determinaci\u00f3n del nuevo presidente de acabar con el terror guardaban una estrecha relaci\u00f3n con su idea de que las atrocidades del bando republicano serv\u00edan para justificar la negativa de las potencias democr\u00e1ticas a ayudar a la Rep\u00fablica. Entre setiembre de 1936 y mayo de 1937, como ministro de Hacienda, Negr\u00edn hab\u00eda hecho todo lo posible por mantener la Rep\u00fablica a flote. Durante ese per\u00edodo, se esforz\u00f3 por garantizar que los recursos nacionales se pusieran al servicio de la campa\u00f1a b\u00e9lica, ya fuera con el env\u00edo de las reservas de oro al extranjero para proteger su disponibilidad para la compra de armamento, ya fuera reforzando el Cuerpo de Carabineros a fin de restablecer el control del estado sobre el comercio exterior e impedir las actividades de los muchos puestos fronterizos ilegales de la CNT en la frontera catalano-francesa. Sus empe\u00f1os por acabar con la represi\u00f3n ilegal pasaron a un plano distinto tras ser elevado a la presidencia del Consejo de Ministros, a finales de 1937.<br \/>En el nuevo gobierno nombrado a mediados de mayo de 1937, Negr\u00edn eligi\u00f3 a Juli\u00e1n Zugazagoitia ministro de la Gobernaci\u00f3n, por su firme compromiso con el restablecimiento de la ley y el orden. Unido a si elecci\u00f3n de otro vasco para el Ministerio de Justicia, Manuel de Irujo, se aseguraba de que no hubiera en Espa\u00f1a juicios moscovitas, a pesar del empe\u00f1o de los sovi\u00e9ticos por destruir el POUM. Hubo adem\u00e1s una serie de nombramientos orientados hacia un mayor control del orden p\u00fablico. El socialista Juan-Sime\u00f3n Vidarte fue nombrado subsecretario de Zugazagoitia, y sus primeras intervenciones consistieron en disolver un escuadr\u00f3n que hab\u00eda llevado a cabo ejecuciones extrajudiciales a las \u00f3rdenes de \u00c1ngel Galarza, y el cierre de la conocida c\u00e1rcel valenciana de Santa \u00darsula. Otro socialista, Paulino G\u00f3mez S\u00e1iz, fue nombrado delegado de Orden P\u00fablico en Catalu\u00f1a, con objeto de recuperar cierto control en la regi\u00f3n. El eficiente teniente coronel Ricardo Burillo pas\u00f3 a ser el jefe de la Polic\u00eda en Barcelona, y un polic\u00eda de profesi\u00f3n, Teodoro Illera Mart\u00edn, fue enviado tambi\u00e9n a la ciudad como delegado de la Direcci\u00f3n General de Seguridad. Burillo hab\u00eda estado al mando del cuartel de la Guardia de Asalto de la calle de Pontejos el 13 de julio de 1936, cuando fue asesinado Calvo Sotelo, un crimen en el que no particip\u00f3 y por el que lo ejecutar\u00edan en 1939. Era comunista, pero tambi\u00e9n leal a Negr\u00edn. (75).<br \/>El \u00fanico nombramiento que acabar\u00eda confirm\u00e1ndose nefasto fue el del coronel Antonio Ortega Guti\u00e9rrez como director general de Seguridad, el 27 de mayo. Negr\u00edn escogi\u00f3 a Ortega al creer que este era simplemente un soldado profesional socialista af\u00edn a Prieto. M\u00e1s tarde, en sus memorias inacabadas, comentar\u00eda que nunca hab\u00eda aceptado la recomendaci\u00f3n de haber sabido qie Ortega primar\u00eda su lealtad al Partido Comunista por encima de la que le deb\u00eda al gobierno. (76)<br \/>Seg\u00fan Diego Abad de Santillana, 60.000 armas obraban en poder de los izquierdistas de Barcelona la mayor\u00eda de los cuales eran, como es de suponer, miembros de la CNT-FAI. Poco despu\u00e9s de llegar a Barcelona, Vidarte y Burillo empezaron a cerrar las Patrullas de Control y a confiscar sus armas, si bien tuvieron que hacer frente a una resistencia no exenta de violencia por parte de la CNT-FAI, a ra\u00edz de la cual, el 4 de junio, un sargento de Carabineros y cuatro guardias de asalto perdieron la vida. En opini\u00f3n de Vidarte, Manuel Escorza del Val, que hab\u00eda sido jefe de Polic\u00eda de la Generalitat, tuvo un papel relevante en esta resistencia. Los responsables de los asesinatos fueron arrestados, pero Negr\u00edn insisti\u00f3 en que no hubiera ejecuciones. (77)<br \/>Illera despidi\u00f3 a 72 polic\u00edas de la Genertalitat, acus\u00e1ndolos de participar en robos, asesinatos y contrabando, exactamente la clase de cr\u00edmenes con que se relacionaba a Antonio Mart\u00edn Escudero. Inevitablemente, Illera choc\u00f3 con el hombre a quien hab\u00eda ido a sustituir, Dionisio Eroles Batll\u00f3, de la FAI, quien hasta que Negr\u00edn tom\u00f3 posesi\u00f3n de la presidencia del Gobierno, fue jefe de Orden P\u00fablico de la Generalitat. Illera tambi\u00e9n hizo frente a la fiera oposici\u00f3n del l\u00edder de las Patrullas de Control de la CNT-FAI, Aurelio Fern\u00e1ndez S\u00e1nchez, que fue encarcelado. La misma suerte corri\u00f3 el abogado Eduardo Barriobero, antes director de la Oficina Jur\u00eddica de la Generalitat. (78)<br \/>12-Cap.11 -P\u00e1gs. 537-540 -Notas 79-86<br \/>Negr\u00edn estaba al corriente del empe\u00f1o que hab\u00eda puesto Irujo en detener la violencia en la retaguardia republicana en su etapa de ministro sin cartera. (79)<br \/>Ahora, al asumir el cargo de ministro de Justicia, Irujo reflej\u00f3 a la perfecci\u00f3n la actitud de Negr\u00edn hacia la represi\u00f3n al declarar:<br \/>\u201cLevanto mi voz para oponerme al sistema y afirmar que se han acabado los \u2013paseos-\u2026 Hubo d\u00edas en que el Gobierno no fue due\u00f1o de los resortes del poder. Se encontraba impotente para oponerse a los desmanes sociales. Aquellos momentos han sido superados\u2026 es preciso que el ejemplo de la brutalidad monstruosa del enemigo no sea exhibido como el lenitivo a los cr\u00edmenes repugnantes cometidos en casa\u201d. (80)<br \/>En consonancia con este planteamiento, la justicia revolucionaria qued\u00f3 paulatinamente relegada por la justicia aburguesa convencional. Los tribunales populares operaban ahora bajo la supervisi\u00f3n de jueces cualificados. Una de las primeras cosas que hizo Irujo fue profesionalizar el sistema penitenciario, para garantizar que no se repitieran las atrocidades de noviembre de 1936. El r\u00e9gimen carcelario se suaviz\u00f3 hasta un punto inimaginable en la zona controlada por los rebeldes. El clero cat\u00f3lico y los prisioneros religiosos fueron liberados. La Cruz Roja dispon\u00eda de pleno acceso a las prisiones. (81)<br \/>A muchos presos civiles se les conced\u00edan permisos por nacimiento, matrimonio, enfermedad o muerte de familiares. A resultas de estas medidas, durante un tiempo Irujo fue acusado en la prensa anarquista de cavern\u00edcola vaticanista y reaccionario burgu\u00e9s, pero con el tiempo una delegaci\u00f3n anarquista acab\u00f3 felicit\u00e1ndolo por su trabajo. <br \/>De modo an\u00e1logo, en el Ministerio de la Gobernaci\u00f3n, Zugazagoitia utiliz\u00f3 su posici\u00f3n para salvar las vidas de numerosos falangistas eminentes que estaban bajo custodia republicana.<br \/>El extraordinario caso de Amelia de Azarola sirve para ilustrar el papel que desempe\u00f1aron Negr\u00edn e Irujo. Amelia era nacionalista vasca y antifascista. Sin embargo, estaba casada y amaba profundamente a Julio Ruiz de Alda, uno de los fundadores de la Falange. Azarola fue arrestada en agosto de 1936, poco despu\u00e9s de que su esposo fuera asesinado en la masacre de la c\u00e1rcel Modelo. El 29 de marzo de 1937 fue juzgada por desafecci\u00f3n al r\u00e9gimen. Tanto Irujo como Negr\u00edn testificaron en el juicio. El primero la conoc\u00eda como una republicana convencida de su aldea natal en Euskadi; el segundo hab\u00eda estudiado con ella Medicina en la Universidad de Madrid, y mencion\u00f3 sus actividades en la organizaci\u00f3n estudiantil republicana, la Federaci\u00f3n Universitaria Espa\u00f1ola. A resultas de estos testimonios, qued\u00f3 absuelta. Sin embargo, Cazorla se neg\u00f3 a ponerla en libertad y la mantuvo retenida de cara a un posible canje de prisioneros. Finalmente, se le concedi\u00f3 permiso para trabajar en la c\u00e1rcel de mujeres de Alacu\u00e1s, a las afueras de Valencia. Despu\u00e9s de una nueva intervenci\u00f3n de Negr\u00edn, en oto\u00f1o de 1937 la doctora Azarola fue liberada por la DGS y pudo volver a su casa de Barcelona bajo custodia. Despu\u00e9s, a principio de 1938, fue canjeada y enviada a Navarra. (82)<br \/>El llamado \u201cCampamento de Alacu\u00e1s\u201d, donde trabaj\u00f3 la doctora Azarola, era una antigua residencia jesuita, reconvertida en centro penitenciario por orden de Manuel Irujo. Luminosa, ventilada, con piscina y gimnasio, la c\u00e1rcel ofrec\u00eda unas condiciones relativamente c\u00f3modas. La hermana de Queipo de Llano, Rosario, lleg\u00f3 all\u00ed en julio de 1937 y se encontr\u00f3 con una distinguida lista de mujeres franquistas, entre las que se encontraban las hermanas Larios, Mar\u00eda Primo de Rivera, Mar\u00eda Luisa Mill\u00e1n Astray, hermana del fundador de la Legi\u00f3n Extranjera, la sobrina de Franco, Pilar Jaraiz, una prima del duque de Alba y parientes de los coroneles L\u00f3pez Pinto y Aranda. (83)<br \/>Irujo hab\u00eda aceptado el cargo de ministro de Justicia a condici\u00f3n de que se respetara la libertad de conciencia y volviera a legalizarse la pr\u00e1ctica religiosa. Se expidieron salvoconductos y carn\u00e9s de identidad a sacerdotes y religiosos, e igualmente se invirtieron esfuerzos para restablecer el derecho a practicar la liturgia. Irujo cre\u00f3 el Negociado de Confesiones Religiosas y se mostr\u00f3 infatigable hasta conseguir que se diera la primera misa p\u00fablica en la Delegaci\u00f3n de Euskadi en Valencia, el 15 de agosto de 1937, y se abriera la primera capilla en Barcelona, en la calle del Pi, n\u00ba 5, lo que le vali\u00f3 las estridentes cr\u00edticas de la CNT. Jes\u00fas de Gal\u00edndez, que trabaj\u00f3 en dicho Negociado de Confesiones Religiosas, sirvi\u00f3 de monaguillo en aquella primera misa. Posteriormente record\u00f3 que la Quinta Columna hab\u00eda intentado boicotear la iniciativa extendiendo el rumor de que la iglesia estaba desconsagrada y que cualquiera que asistiera a la misa quedar\u00eda excomulgado. Se daban cuenta, l\u00f3gicamente, de que con las iglesias abiertas iban a perder una de sus principales armas propagandistas contra el gobierno republicano. (84)<br \/>Lo que Irujo y Zugazagoitia no pudieron hacer fue controlar las actividades de Lev Lazaverich Nikolsky, el jefe del NKVD en la Espa\u00f1a Republicana, conocido como \u201cAleksandr Orlov\u201d. En teor\u00eda, Orlov se ocupaba de funciones diversas: el contraespionaje, sobre todo en las Brigadas Internacionales, la organizaci\u00f3n de actividades de guerrilla y sabotaje, y la creaci\u00f3n de una peque\u00f1a Polic\u00eda Secreta de \u00e9lite para contrarrestar la oposici\u00f3n interna al gobierno. En la pr\u00e1ctica, esta \u00faltima era su principal actividad, fruto de la cual nacieron las Brigadas Especiales. El prop\u00f3sito inicial de las mismas fue combatir a la Quinta Columna, pero pronto se dedicaron a luchar contra los elementos de la izquierda espa\u00f1ola que consideraban subversivos. El 3 de mayo de 1937, Grigulevich llev\u00f3 una de las Brigadas Especiales hasta Barcelona, con idea de aprovechar la turbulenta situaci\u00f3n para eliminar a ciertos cabecillas trotskistas extranjeros vinculados al POUM. (85)<br \/>Se ha sugerido que el grupo de Grigulevich pudo ser responsable del asesinato de los anarquistas italianos Camilo <br \/>Berneri y Francesco Barbieri, ocurridos el 5 y el 6 de mayo. Sin embargo, Berneri era un peligro mucho mayor para Mussolini que para Stalin, por lo que es posible que los asesinatos fueron obra de la Polic\u00eda Secreta italiana, la OVRA. La investigaci\u00f3n que la propia CNT llev\u00f3 a cabo concluy\u00f3 que Berneri hab\u00eda muerto a manos de miembros de Estat Catal\u00e0 al servicio de la OVRA. (86)<br \/>13-Cap.11 -P\u00e1gs. 540-541 -Notas 87-90<br \/>En cuanto a las exigencias de un paranoico Stalin, la principal tarea de Orlov consist\u00eda en erradicar a los comunistas extranjeros disidentes que hab\u00eda en Espa\u00f1a. De hecho, al personal de seguridad ruso le importaba mucho m\u00e1s este objetivo que emprender cualquier acci\u00f3n contra el POUM, pues se consideraba que ese trabajo correspond\u00eda a la Polic\u00eda republicana. Muchos europeos del este fueron arrestados y encarcelados por agentes del Grup d\u2019Informaci\u00f3, una unidad similar a las Brigadas Especiales de Madrid pero que operaba en Catalu\u00f1a. Formaba parte del Servei Secret d\u2019Informaci\u00f3, el Servicio Secreto de la Conseller\u00eda de Defensa de la Generalitat, con el que Orlov hab\u00eda entrado en contacto. Los trotskistas detenidos eran trasladados al convento de Santa \u00darsula, en Valencia, donde eran interrogados y torturados por rusos, alemanes y europeos del este, todos miembros de los partidos comunistas de sus respectivos pa\u00edses. (87)<br \/>Era relativamente raro que los liquidaran, y estos asesinatos selectivos se decid\u00edan en Mosc\u00fa. Uno de estos casos fue el secuestro de Brian Goold-Verschoyle, un comunista angloirland\u00e9s que trabajaba en la embajada sovi\u00e9tica como operador de radio y ayudante de Orlov, que en abril de 1937 fue llevado a Rusia, donde muri\u00f3 en prisi\u00f3n. (88)<br \/>Otra v\u00edctima de Orlov fue Mark Rein, hijo del l\u00edder menchevique ruso Rafail Abramovich. Rein hab\u00eda llegado a Espa\u00f1a como corresponsal de varias publicaciones anti-estalinistas, entre ellas Social Demokraten de Estocolmo, y el diario jud\u00edo neoyorkino Forward. El 9 de abril de 1937 sali\u00f3 del hotel Continental de Barcelona y nunca se le volvi\u00f3 a ver. Su desaparici\u00f3n fue obra de agentes del Grup d\u2019Informaci\u00f3. Orlov present\u00f3 a Alfred Herz (un agente del Servicio Secreto de Inteligencia del partido comunista alem\u00e1n, el KPD, Nachrichtendienst, quien hab\u00eda sido enviado a Espa\u00f1a para controlar a los brigadistas internacionales alemanes) al jefe de la unidad, el polic\u00eda Mariano G\u00f3mez Emperador. Herz y G\u00f3mez Emperador, con la ayuda del informante S. S. I. n\u00ba 29, Alfonso Laurencic, raptaron y asesinaron a Rein. Es posible que quisieran sonsacarle el nombre del \u201cviejo bolchevique\u201d que un a\u00f1o antes hab\u00eda publicado una cr\u00f3nica devastadora sobre los cr\u00edmenes de Stalin en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. (89)<br \/>Otro de los objetivos de Orlov fue Andreu Nin, cuya relevancia iba mucho m\u00e1s all\u00e1 del liderazgo del POUM, ya que hab\u00eda sido un estrecho colaborador personal de Trotsky en el pasado. En un informe redactado a finales de febrero de 1937, Orlov hab\u00eda declarado que las posibilidades de victoria del gobierno republicano se ve\u00edan socavadas por <br \/>\u201clos conflictos interpartidistas, en los que la energ\u00eda de muchos se dedica a ganar la autoridad y el poder en el pa\u00eds para su propio partido, y a desacreditar a los oponentes, en lugar de combatir el fascismo\u201d<br \/>Despu\u00e9s de ciertos comentarios displicentes acerca de Gorev y Berezin, prosegu\u00eda diciendo:<br \/>En mi opini\u00f3n, ha llegado el momento en que es preciso analizar la amenaza que pesa en la actualidad, presentar en\u00e9rgicamente al gobierno espa\u00f1ol (y a los dirigentes de los partidos) la gravedad de la situaci\u00f3n y proponer las medidas necesarias, si es que el gobierno espa\u00f1ol de verdad quiere nuestra ayuda: (1) imponer en el ej\u00e9rcito y sus mandos una sana rectitud (ejecutar a los desertores, mantener la disciplina, etc.); y (2) acabar con las peleas internas en el partido. Si ante el peligro inmediato no conseguimos que el gobierno espa\u00f1ol recobre el sentido, los acontecimientos tomar\u00e1n un camino catastr\u00f3fico. La ca\u00edda de Madrid traer\u00eda consigo la desmoralizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito, as\u00ed como rebeliones y traici\u00f3n por parte de algunas regiones catalanas. (90)<br \/>14-Cap.11 -P\u00e1gs. 541-544 -Notas 91-98<br \/>Despu\u00e9s de los sucesos de mayo, Orlov hizo de la eliminaci\u00f3n de Nin su principal meta, y el papel del POUM en el curso de los acontecimientos de aquellos d\u00edas le allan\u00f3 enormemente la tarea. Nin se convirti\u00f3 en el objetivo de lo que se conoc\u00eda como una operaci\u00f3n liter. Un expediente liter (\u201cletra\u201d) era un expediente codificado que se abr\u00eda cuando se programaba el asesinato de alguna persona, que siempre aparec\u00eda con un nombre en clave. En el caso de Nin, era \u201cAYUDANTE\u201d. Al expediente se le design\u00f3 la letra \u201cA\u201d, reservada para operaciones de \u201cmedida activa\u201d (aktivka, o acci\u00f3n directa, que equival\u00eda a \u201casesinato\u201d). Si el ministro comunista Jes\u00fas Hern\u00e1ndez dec\u00eda la verdad en sus memorias, no debi\u00f3 de ser una coincidencia que, al d\u00eda siguiente del asesinato de Nin, un telegrama enviado a Mosc\u00fa contuviera el mensaje; \u201cAsunto A. N. resuelto por procedimiento A\u201d. (91)<br \/>El plan de Orlov se bas\u00f3 en dos \u201challazgos\u201d escrupulosamente orquestados<br \/>El primero guardaba relaci\u00f3n con una librer\u00eda de Gerona, propiedad de un falangista llamado Jos\u00e9 Roca Falgueras. Roca formaba parte de una red quintacolumnista, que gestionaba al due\u00f1o de un peque\u00f1o hotel de la ciudad, Cosme Dalmau Mora. La Polic\u00eda hab\u00eda descubierto su existencia, pero la manten\u00eda bajo vigilancia hasta que se considerase oportuno desmantelarla. Un d\u00eda de mayo, un hombre vestido con elegancia entr\u00f3 en el establecimiento de Roca, y dej\u00f3 dinero y un mensaje para Dalmau. Pregunt\u00f3 si pod\u00eda dejar tambi\u00e9n una maleta y pasar a recogerla unos d\u00edas despu\u00e9s. Al d\u00eda siguiente, la Polic\u00eda hizo una redada y la maleta result\u00f3 contener una comprometedora colecci\u00f3n de documentos t\u00e9cnicos para fabricar bombas, adem\u00e1s de planes de asesinato de figuras republicanas. Todo llevaba en apariencia el sello del comit\u00e9 militar del POUM. (92)<br \/>El segundo hallazgo, en un principio aut\u00e9ntico, fue ama\u00f1ado por Orlov para \u201cdemostrar\u201d la colaboraci\u00f3n del POUM con la Falange. El elemento principal era un mapa detallado de Madrid, que hab\u00eda incautado las Brigadas Especiales dirigidas por David V\u00e1zquez Baldominos y Fernando Valent\u00ed Fern\u00e1ndez en la desarticulaci\u00f3n de una amplia red de quintacolumnistas, con la ayuda de Alberto Castilla Olavarr\u00eda, un agente doble a sueldo. Castilla, vasco de derechas, viv\u00eda en la embajada de Per\u00fa, lo que le otorg\u00f3 credibilidad para infiltrarse en la Quinta Columna. Se convirti\u00f3 en el enlace entre los cuatro grupos falangistas que constitu\u00edan la red conocida como \u201cOrganizaci\u00f3n Golf\u00edn-Corujo\u201d, gestionada por el arquitecto Francisco Javier Fern\u00e1ndez Golf\u00edn. Cuando esta red fue desarticulada, obraba en poder de Fern\u00e1ndez Golf\u00edn un mapa de las calles de Madrid, en el que su hermano Manuel hab\u00eda especificado detalles y posiciones de las instalaciones militares. Era el llamado \u201cplano milimetrado\u201d, que formaba parte de los proyectos del grupo para facilitar la entrada de los rebeldes a la capital. (93)<br \/>M\u00e1s de un centenar de falangistas fueron arrestados por las Brigadas Especiales de V\u00e1zquez Baldominos, aunque solo se juzg\u00f3 a veintisiete de ellos. Sus confesiones tuvieron un papel relevante en la compleja trama que Orlov hab\u00eda urdido, a pesar de que no hay raz\u00f3n para suponer que V\u00e1zquez Baldominos fuera c\u00f3mplice de los a\u00f1adidos que Orlov introdujo en el documento. Esboz\u00f3 su elaborado plan para sacar el m\u00e1ximo provecho del mapa en un informe enviado a Mosc\u00fa el 23 de mayo de 1937:<br \/>Teniendo en cuenta que este caso, en relaci\u00f3n con el que la inmensa mayor\u00eda se ha declarado culpable, ha causado una honda impresi\u00f3n en los c\u00edrculos militares y gubernamentales, y que est\u00e1 s\u00f3lidamente documentado y fundado en las confesiones incontrovertibles de los acusados, he decidido utilizar su significado y los hechos indisputables del caso para implicar a los dirigentes del POUM (cuyas \u2013posibles- conexiones buscamos mientras llevamos a cabo las investigaciones). Por consiguiente, hemos elaborado el documento adjunto, que indica la cooperaci\u00f3n de los l\u00edderes del POUM con la organizaci\u00f3n Falange Espa\u00f1ola, y a trav\u00e9s de ello, con Franco y Alemania. Cifraremos en clave los contenidos del documento utilizando el c\u00f3digo de Franco, del que disponemos, y lo escribiremos en el dorso del mapa, que lleva la localizaci\u00f3n de los emplazamientos de nuestra artiller\u00eda en la Casa de Campo, que fue obtenida de la organizaci\u00f3n falangista. Este documento ha pasado por cinco personas: Los cinco fascistas entre los que ha circulado el documento antes de despach\u00e1rselo a Franco. En otro documento incautado escribiremos con tinta invisible unas l\u00edneas de contenido irrelevante. A partir de este, en colaboraci\u00f3n con los espa\u00f1oles, empezaremos a examinar el documento en busca de escritura en clave. Experimentaremos con varios m\u00e9todos para abordar esta clase de documentaci\u00f3n. Un compuesto qu\u00edmico especial revelar\u00e1 las primeras palabras o l\u00edneas, y despu\u00e9s comprobaremos el resto de los documentos con ese revelador, y as\u00ed pondremos al descubierto la carta que hemos elaborado para comprometer a la c\u00fapula del POUM. El jefe del Departamento de Contrainteligencia espa\u00f1ol partir\u00e1 de inmediato a Valencia, donde el Departamento de Codificaci\u00f3n del Ministerio de la Guerra descifrar\u00e1 la carta. Dicho departamento, seg\u00fan nuestros datos, dispone tambi\u00e9n del c\u00f3digo necesario, pero su por alguna raz\u00f3n no pueden descifrar la carta, \u201cemplearemos un par de d\u00edas\u201d y lo haremos nosotros. Confiamos en la eficacia de este proyecto para sacar a la luz el papel del POUM en la sublevaci\u00f3n de Barcelona. Descubrir el contacto directo entre uno de sus l\u00edderes y Franco contribuir\u00e1 sin duda a que el gobierno adopte una serie de medidas administrativas contra los trotskistas espa\u00f1oles, y desacreditar\u00e1 al POUM como una organizaci\u00f3n de esp\u00edas germano-franquistas. (94)<br \/>Seg\u00fan un informe policial de finales de octubre de 1937, el documento incautado fue examinado en primer lugar por el entonces director general de Seguridad, Wenceslao Carrillo, el general Miaja y el coronel Vicente Rojo. A esas alturas, el dorso condenatorio del documento no se hab\u00eda \u201cdescubierto\u201d a\u00fan, puesto que no hab\u00eda sido a\u00f1adido. Solo despu\u00e9s el \u201cdescubrimiento\u201d se atribuy\u00f3 al hecho de que estaba escrito con tinta invisible. (95)<br \/>En el informe policial se apreciaba la inestimable ayuda t\u00e9cnica de expertos extranjeros (rusos), que tuvieron acceso libre a la documentaci\u00f3n incautada en las oficinas de la Brigada Especial, y a quienes se les concedi\u00f3 luego permiso para llev\u00e1rsela a su embajada. Orlov inform\u00f3 a Mosc\u00fa de que la falsificaci\u00f3n del documento aut\u00e9ntico fue obra de Grigulevich. Despu\u00e9s de la guerra, Valent\u00ed dijo a sus interrogadores franquistas que Grigulevich (\u201cOcampo\u201d) tuvo el mapa en su poder durante alg\u00fan tiempo. Cuando lo devolvi\u00f3 a la Brigada, le sugiri\u00f3 a V\u00e1zquez Baldominos hacer pruebas qu\u00edmicas por si hab\u00eda mensajes escritos con tinta invisible.<br \/>Seg\u00fan el informe policial, los t\u00e9cnicos rusos proporcionaron tambi\u00e9n los reactivos necesarios y la placa el\u00e9ctrica para calentar el documento. Con los efectos del calor, en el dorso del mapa apareci\u00f3 un mensaje en clave. En ese punto, mandaron llamar a V\u00e1zquez Baldominos. Incapaz de descifrar el mensaje, acompa\u00f1ado por Valenti y dos de los t\u00e9cnicos extranjeros (\u00bfOrlov y Grigulevich?), llev\u00f3 el documento a Valencia y lo present\u00f3 ante el reci\u00e9n nombrado director general de Seguridad, el coronel Ortega. Se devanaron los sesos durante casi dieciocho horas en su despacho, en un vano intento por descifrar el mensaje. Finalmente, los especialistas lograron interpretar el mensaje utilizando el libro de c\u00f3digo franquista. Se decidi\u00f3 que todos los implicados fueran a la embajada rusa de Valencia para elaborar un informe. (96)<br \/>En el \u201ctexto definitivo\u201d se dec\u00eda que uno de los miembros de la organizaci\u00f3n de Fern\u00e1ndez Golf\u00edn se hab\u00eda reunido con \u201cN., dirigente del POUM, el cual hab\u00eda puesto al partido a su disposici\u00f3n, lo que constituir\u00eda el puntal m\u00e1s firme para el triunfo de las armas nacionales\u201d. Tambi\u00e9n hab\u00eda una carta a Franco, donde se esbozaban los servicios que prestar\u00eda el POUM en lo tocante a espionaje, sabotaje y provocaci\u00f3n de disturbios antirrepublicanos. El mensaje en s\u00ed mismo era tan inveros\u00edmil como la posibilidad de que el nombre en clave de Nin fuera la inicial de su apellido. Seis meses m\u00e1s tarde, en enero de 1938, dos cal\u00edgrafos analizaron el mensaje y dictaminaron que se trataba de una falsificaci\u00f3n y no pod\u00eda ser obra de ning\u00fan miembro de la red. (97)<br \/>En esos momentos, en cambio, el informe redactado en la embajada rusa presentaba la historia de la organizaci\u00f3n de Fern\u00e1ndez Golf\u00edn y el documento como hechos probados, y conclu\u00eda con la recomendaci\u00f3n de \u201cextirpar\u201d al POUM. Con fecha de 1 de junio de 1937, el Servicio de Contraespionaje de la Comisar\u00eda General de Madrid mand\u00f3 sendas copias a Zugazagoitia y Ortega. (98)<br \/>15-Cap.11 -P\u00e1gs.545-545-Notas 99-101<br \/>V\u00e1zquez Baldominos, Valent\u00ed y los miembros de la Brigada Especial volvieron a Madrid. Seis d\u00edas despu\u00e9s, Ortega envi\u00f3 una orden para que Valent\u00ed y siete miembros de su Brigada Especial, entre ellos Jacinto Rosell Coloma y Andr\u00e9s Urresola Ochoa, se personaron en Valencia. De acuerdo con otro de los miembros de la Brigada Especial, Javier Jim\u00e9nez Mart\u00edn, de las JSU, el escuadr\u00f3n lo dirig\u00eda \u201cun brasile\u00f1o llamado Jos\u00e9\u201d: \u201cJos\u00e9 pens\u00e1bamos que era ruso. Hablaba ruso y pod\u00edas ver realmente que ten\u00eda el poder en la organizaci\u00f3n\u201d. No cabe duda de que el \u201cbrasile\u00f1o llamado Jos\u00e9\u201d era Grigulevich. (99)<br \/>En Valencia recibieron \u00f3rdenes de Ortega para ir a Barcelona con el fin de arrestar a Andreu Nin. Ortega reconoci\u00f3 m\u00e1s tarde que en todo momento hab\u00eda seguido instrucciones de Orlov. (100)<br \/>Zugazagoitia nunca hab\u00eda confiado en Ortega, porque era comunista y porque lo consideraba un incompetente, por lo que hab\u00eda nombrado inspector y subdirector general de Seguridad al gobernador civil de Almer\u00eda, el socialista Gabriel Mor\u00f3n D\u00edaz, con la idea de que no le quitara ojo a Ortega. Sin embargo, el d\u00eda del arresto de Nin, Ortega hab\u00eda conseguido deshacerse de Mor\u00f3n mand\u00e1ndolo a Ciudad Real con un pretexto absurdo. El 15 de junio, Valent\u00ed y su compa\u00f1ero fueron a Barcelona, acompa\u00f1ados de Grigulevich. El 16 de junio de 1937, Nin y, horas despu\u00e9s, los dem\u00e1s miembros de la ejecutiva del POUM fueron arrestados por la Polic\u00eda Local a las \u00f3rdenes del teniente coronel Burillo. (101).<br \/>16-Cap.11-P\u00e1gs. 545-548-Notas 102-111<br \/>El 28 de mayo ya se hab\u00eda prohibido la publicaci\u00f3n de La Batalla, el peri\u00f3dico del POUM; ahora el partido pasaba a ser ilegalizado y su milicia, disuelta. En un comunicado se explicaba que la Direcci\u00f3n General de Seguridad hab\u00eda confiscado en el cuartel general del POUM \u201cmensajes en clave, telegramas, c\u00f3digos, documentos relacionados con dinero y compras de armas y contrabando, junto con documentos incriminatorios de que los dirigentes del POUM, y Andreu Nin en concreto, hab\u00eda(n) participado en labores de espionaje\u201d. Orlov inform\u00f3 a Mosc\u00fa de que la Polic\u00eda de Madrid consideraba el documento falsificado \u201cabsolutamente genuino en sus dobles aspectos\u201d, es decir, tanto en relaci\u00f3n con los planes falangistas originales para la ocupaci\u00f3n rebelde de Madrid, como a los a\u00f1adidos en tinta invisible. (102)<br \/>Por el contrario, tanto el presidente catal\u00e1n, Lluis Companys, como su jefe de Propaganda, Jaume Miratvilles, pensaron que la idea de que Nin fuera un esp\u00eda fascista era absurda, adem\u00e1s de sumamente perjudicial para el gobierno republicano, y as\u00ed lo hicieron saber en una carta a la sede gubernamental de Valencia. Cuando Ortega trat\u00f3 de convencer a Miravitlles mostr\u00e1ndole el \u201cplano milimetrado\u201d, este estall\u00f3 en carcajadas y dijo que era la primera vez en la historia que un esp\u00eda firmaba con su nombre verdadero un documento que pod\u00eda incriminarlo. (103)<br \/>Primero Nin fue llevado a Valencia, y luego trasladado a Madrid. (104)<br \/>All\u00ed surgi\u00f3 el problema de c\u00f3mo obedecer la orden de Ortega de mantener a Nin aislado durante su interrogatorio y en un lugar apropiado para un prisionero de su categor\u00eda, teniendo en cuenta que los centros penitenciarios de la capital estaban ya hasta los topes de quintacolumnistas arrestados por el caso Golf\u00edn. Entonces apareci\u00f3 la propuesta de \u201cun alto representante de los t\u00e9cnicos extranjeros \u2013sin duda Orlov- que se ofreci\u00f3 a recluir a Nin en una casa de Alcal\u00e1 de Henares. Se ha dicho que era una casa donde hab\u00edan residido Constancia de la Mora e Ignacio Hidalgo de Cisneros y donde luego se hab\u00edan alojado los altos mandos rusos de la brigada de carros de combate. M\u00e1s recientemente se ha sugerido que se trataba de la casa de Rafael Esparza, el diputado de la CEDA que hab\u00eda muerto asesinado en la c\u00e1rcel Modelo. Comoquiera que sea, V\u00e1zquez Baldominos acept\u00f3 la oferta de Orlov y propuso que varios de sus agentes custodiaran el edificio. Orlov desestim\u00f3 la idea, con el pretexto de que pod\u00eda llamar una atenci\u00f3n indeseada, y asumi\u00f3 personalmente la responsabilidad de la seguridad de Nin. El 17 de junio V\u00e1zquez Baldominos firm\u00f3 la orden para trasladar a Nin a la casa, y destin\u00f3 solo dos agentes para la misi\u00f3n. Orlov se comprometi\u00f3 a ocuparse de su manutenci\u00f3n. (105)<br \/>El interrogatorio le fue confiado a Jacinto Rosell. Jes\u00fas Hern\u00e1ndez asegur\u00f3 (aunque sus testimonios a menudo eran poco fidedignos) que Nin fue torturado e interrogado por Orlov y otros durante varios d\u00edas, en un intento por hacerle firmar una \u201cconfesi\u00f3n\u201d de sus v\u00ednculos con la Quinta Columna. De hecho, existen registros de los cuatro interrogatorios que Rosell llev\u00f3 a cabo, uno a las 14.15 horas del 18 de junio, dos al d\u00eda siguiente, y el \u00faltimo a las 15.20 horas del 21 de junio. Ni en las preguntas de Rosell ni en las respuestas de Nin se advierten indicios de que el interrogatorio se apartara de la legalidad o se le torturara. El 21 de junio, por \u00f3rdenes de Ortega, V\u00e1zquez Baldominos, Rosell y otros miembros de la Brigada fueron a Valencia para recoger m\u00e1s miembros del POUM detenidos \u2013Andrade entre ellos- y escoltarlos hasta Madrid. (106)<br \/>En ese punto, Orlov aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para orquestar la siguiente farsa en el chal\u00e9. El 22 de junio, entre las nueve y media y las diez de la noche, en medio de una lluvia torrencial, llegaron varios hombres de uniforme, dirigidos por un capit\u00e1n y un teniente que hablaban espa\u00f1ol con marcado acento extranjero. Presentaron documentos para que Nin les fuera entregado, con las firmas falsificadas de V\u00e1zquez Baldominos y Miaja. Supuestamente los agentes que custodiaban a Nin protestaron, pero fueron reducidos, y quedaron amordazados y maniatados. En el forcejeo, sin embargo, a los intrusos se les cayeron \u201cpruebas\u201d incriminatorias, incluidos billetes de banco de las Espa\u00f1a rebelde y documentos alemanes. Los testigos declarar\u00edan m\u00e1s tarde que el capit\u00e1n habl\u00f3 con Nin en tono amistoso y lo trat\u00f3 de \u201ccamarada\u201d. Cuando V\u00e1zquez Baldominos empez\u00f3 a investigar estos hechos, no pudo establecer contacto con Orlov (107)<br \/>Es imposible precisar si el forcejeo tuvo lugar, o sencillamente los agentes alegaron haber plantado cara a los intrusos, pues podr\u00eda haber miembros de la Brigada Especial que guardaban lealtad a Orlov en lugar de a V\u00e1zquez Boldominos. Lo que es seguro, en cambio, es que lleg\u00f3 un coche en el que viajaban Orlov, Grigulevich, un chofer del NKVD, un agente alem\u00e1n de la misma organizaci\u00f3n y dos espa\u00f1oles. Entre ellos podr\u00edan haber reducido a los dos guardias, apresado a Nin y desperdigado los documentos incriminatorios. No cabe duda de que a Nin se lo llevaron y lo mataron cerca de la carretera principal, a medio camino entre Alcal\u00e1 de Henares y Perales de Taju\u00f1a (108)<br \/>Tampoco cabe dudar de que el impulso para eliminar a Nin parti\u00f3 de los rusos, no de las autoridades republicanas. Bas\u00e1ndose solo en las falaces declaraciones de Orlov ante el FBI, Stanley Payne lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que \u201cStalin mand\u00f3 una orden manuscrita, que sigue en los archivos de la KGB, de matar a Nin\u201d (109)<br \/>Eso es sumamente improbable.<br \/>Sin embargo, se ha visto que Nin era el objetivo de una \u201coperaci\u00f3n liter\u201d. Adem\u00e1s, despu\u00e9s de que Nin se negara a firmar una confesi\u00f3n falsa, Orlov no lo habr\u00eda dejado marchar sin m\u00e1s, aun en el caso de que no hubiera sido torturado. Orlov hizo una cr\u00edptica alusi\u00f3n a los sucedido en su informe sobre la llamada \u201coperaci\u00f3n Nikolai\u201d, enviado a Mosc\u00fa el 24 de julio de 1937. Este informe describe, \u201cen los t\u00e9rminos cr\u00edpticos caracter\u00edsticos que empleaba en las operaciones liter\u201d, la captura de Nin en la casa y su posterior asesinato. Adem\u00e1s de revelar que Grigulevich falsific\u00f3 los documentos utilizados para incriminar a Nin, subraya tambi\u00e9n la participaci\u00f3n del propio Orlov en la operaci\u00f3n. Las credenciales policiales de Grigulevich como miembro de la Brigada Especial facilitaron el paso por los controles de carreteras (110)<br \/>En los archivos de Orlov hay una nota arelevante, presuntamente escrita por Grigulevich. Transcrita al castellano, rezaba: \u201dN. en la carretera de Alcal\u00e1 de Henares a Perales de Taju\u00f1a. A mitad de camino, a 100 metros, en el campo. (presentes) Bom, Schwed, Juzik, dos espa\u00f1oles, y el chofer de Pierre, V\u00edctor\u201d. Hace referencia al lugar del crimen, donde Nin fue enterrado. Los ejecutores fueron, por tanto, Orlov (Schwed), Grigulevich (Juzik), el agente alem\u00e1n del NKVD Erich Tacke (Bom), los dos espa\u00f1oles no identificados, y V\u00edctor Nezhinsky, tambi\u00e9n agente de la NKVD. \u201cPierre\u201d era Naum Eitingon, jefe de la subestaci\u00f3n del NKVD en Barcelona, y no Ern\u00f6 Ger\u00f6, como se ha sugerido. (111)<br \/>17-Cap.11-P\u00e1gs. 548-550-Notas 112-118<br \/>Poco despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n de Nin, Negr\u00edn recibi\u00f3 la visita de Orlov, que le hab\u00eda sido presentado muchos meses antes con el pseud\u00f3nimo de \u201cse\u00f1or Blackstone\u201d. Orlov anunci\u00f3 que el motivo de su visita era informar de que sus hombres hab\u00edan logrado determinar lo que le hab\u00eda sucedido a Nin. Apoy\u00f3 la versi\u00f3n de que lo hab\u00edan secuestrado unos falangistas disfrazados de brigadistas internacionales con documentos incriminatorios que supuestamente se les hab\u00edan ca\u00eddo tanto a ellos como al propio Nin. Acto seguido, Orlov le pregunt\u00f3 si eran pruebas suficientes para abandonar la investigaci\u00f3n formal, y cuando Negr\u00edn le dijo que tal decisi\u00f3n depend\u00eda de las autoridades judiciales, Orlov insisti\u00f3 en saber si personalmente le parec\u00edan convincentes; tuvo que soportar la verg\u00fcenza de que el jefe de Gobierno le dijera que la historia era tan impecable como uin relato de detect6ives barato. Furioso, le contest\u00f3 a Negr\u00edn que hab\u00eda insultado a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, momento en el cual lo invitaron a marcharse. Horas despu\u00e9s, Negr\u00edn recibi\u00f3 la visita del agregado de negocios sovi\u00e9tico, Machenko, que se hab\u00eda enterado del desagradable incidente de la ma\u00f1ana y ven\u00eda a presentarle sus disculpas. Se ofreci\u00f3 a castigar a Orlov y, cuando Negr\u00edn asegur\u00f3 que el incidente estaba cerrado, le comunic\u00f3 que Orlov ya no formaba parte del personal de la embajada. (112)<br \/>La primera vez que Zurazagoitia le pregunt\u00f3 por el paradero de Nin, Ortega pr\u00e1cticamente se delat\u00f3 al decir \u201cNo tenga usted cuidado que daremos con su paradero, muerto o vivo\u201d Zurazagoitia respondi\u00f3 que el cad\u00e1ver de Nin no le interesaba lo m\u00e1s m\u00ednimo, quer\u00eda que lo encontraran vivo. Aquel mismo0 d\u00eda, ante nuevas preguntas del ministro, Ortega dijo que Nin era agente de la Gestapo, y que se lo hab\u00edan llevado unos compa\u00f1eros esp\u00edas para evitar que lo interrogaran los Servicios de Seguridad de la Rep\u00fablica. Zugazagoitia quiso saber de d\u00f3nde hab\u00eda sacado esa informaci\u00f3n, y Ortega dijo que era simplemente una idea que se le hab\u00eda ocurrido. El ministro inform\u00f3 inmediatamente a Negr\u00edn de que sospechaba que Ortega ten\u00eda algo que ver con el turbio caso Nin. Negr\u00edn le dijo que consiguiera informes precisos sobre lo ocurrido. Seg\u00fan Fernando Valent\u00ed, Vidarte y el propio Zugazagoitia, el ministro de la Gobernaci\u00f3n exigi\u00f3 un informe a David V\u00e1zquez Baldominos, que presento dos versiones posibles. En el primer documento \u201coficial\u201d, examinaba tres posibilidades: que a Nin lo hubieran secuestrado los falangistas, agentes de la o el POUM. En el segundo, un informe confidencial exclusivo para Zugazagoitia, manifestaba su opini\u00f3n de que la desaparici\u00f3n de Nin no ten\u00eda nada que ver con la o la Falange, sino que parec\u00eda m\u00e1s bien una consecuencia del conflicto entre el POUM y el PCE, fomentado por los rusos que operaban en la Direcci\u00f3n General de Seguridad. Probablemente V\u00e1zquez Baldominos lleg\u00f3 a esta conclusi\u00f3n tras no poder localizar a Grigulevich ni a Orlov para tratar el asunto con ellos. Grigulevich ya hab\u00eda vuelto a Rusia. En ese punto, V\u00e1zquez Baldominos cre\u00eda que Nin a\u00fan estaba vivo. (113)<br \/>Los documentos falsificados fueron publicados en un libro firmado por un inexistente \u201cMax Rieger\u201d, con un pr\u00f3logo de Jos\u00e9 Bergam\u00edn donde se exig\u00eda la ejecuci\u00f3n inmediata y sin derecho a juicio de los arrestados. \u201cMax Rieger\u201d era un pseud\u00f3nimo colectivo que ocultaba al periodista comunista franc\u00e9s Georges Sorel, al reci\u00e9n llegado delegado b\u00falgaro del Comintern Stoy\u00e1n Minev, alias \u201cBoris Stepanov\u201d, y al intelectual comunista espa\u00f1ol Wenceslao Roces (114)<br \/>Esa versi\u00f3n es la que recit\u00f3 de corrido Ortega cuando fue interrogado por Juan-Sime\u00f3n Vidarte, subsecretario de Zugazagoitia, a lo que se dice que un incr\u00e9dulo Vidarte respondi\u00f3: \u201cOiga, coronel, o usted es idiota o cree que yo lo soy\u201d. Jes\u00fas Hern\u00e1ndez tambi\u00e9n dijo haberse echado a re\u00edr cuando Orlov explic\u00f3 su plan para incriminar a Nin. Negr\u00edn inform\u00f3 a Aza\u00f1a de la versi\u00f3n de Orlov, y el presidente coincidi\u00f3 en que era una historia demasiado redonda. De hecho, el 29 de junio, Prieto ya hab\u00eda puesto a Aza\u00f1a al corriente del secuestro de Nin, y le hab\u00eda comentado su convencimiento de que Ortega era, adem\u00e1s de idiota, comunista. (115)<br \/>Al principio, Negr\u00edn atribuy\u00f3 el comportamiento de Ortega a la incompetencia propia de un oficial de Carabineros que hab\u00eda ascendido por encima de sus capacidades, pero tan pronto supo de sus filiaciones comunistas, acord\u00f3 con Zugazagoitia que deb\u00eda ser reemplazado. A fin de minimizar los roces con los ministros comunistas por su destituci\u00f3n, inventaron la excusa de que se le necesitaba en el frente. Gabriel Mor\u00f3n, inspector y subdirector de la DGS, se puso al frente del organismo. (116)<br \/>En respuesta a las protestas internacionales que empezaban a llegar por la desaparici\u00f3n de Nin, Negr\u00edn autoriz\u00f3 a Irujo la creaci\u00f3n de un juzgado especial que investigara el caso. Al parecer, Mor\u00f3n dijo a Zugazagoitia: \u201cYa que el presidente (Negr\u00edn) est\u00e1 empe\u00f1ado en conocer la verdad, pod\u00e9is decirle que la verdad es esta: el secuestro de Andr\u00e9s Nin ha sido planeado por el italiano Codovila, el comandante Carlos, Togliatti y los directivos del partido comunista, entre ellos, Pepe D\u00edaz. La orden de atormentarlo ha sido dada por Orlov y todos ellos han obrado conforme al gran inter\u00e9s que Stalin ten\u00eda en la desaparici\u00f3n del secretario y confidente del creador del Ej\u00e9rcito Rojo. Dile esto a Negr\u00edn, y si quiere que los detenga, los meto en la c\u00e1rcel ma\u00f1ana mismo\u201d. Por el testimonio de Vidarte, todo apunta a que la informaci\u00f3n de Mor\u00f3n proced\u00eda de David V\u00e1zquez Baldominos. (117)<br \/>Hubo un atentado contra Vidarte: cortaron el eje delantero de su coche, y choc\u00f3 contra un olmo. (118)<br \/>18-Cap.11-P\u00e1gs. 550-551-Notas 119-122<br \/>Irujo dio plenos poderes al fiscal del juzgado especial, Gregorio Peces Barba del Br\u00edo, que hizo detener a V\u00e1zquez Baldominos, Fernando Valenti, Jacinto Rosell Coloma y Andr\u00e9s Urresola Ochoa. Convencido de que V\u00e1zquez Baldominos no era culpable, un airado Mor\u00f3n acus\u00f3 a Irujo de ser \u201cun pobre lun\u00e1tico\u201d, e inmediatamente orden\u00f3 que los liberaran y no volvieran a arrestarlos. A pesar de que Negr\u00edn admiraba la franqueza de Mor\u00f3n, pens\u00f3 que tambi\u00e9n hab\u00eda que reemplazarlo. (119)<br \/>A mediados de noviembre lo sucedi\u00f3 Paulino G\u00f3mez S\u00e1iz, que hab\u00eda obtenido grandes logros como delegado de Orden P\u00fablico en Catalu\u00f1a, desde principios de junio (120)<br \/>Negr\u00edn, aunque apoy\u00f3 la destituci\u00f3n de Ortega y recelaba completamente de Orlov, no pensaba permitir que las nuevas revelaciones minaran la unidad del Consejo de Ministros, por lo que tom\u00f3 la dif\u00edcil decisi\u00f3n de suspender la investigaci\u00f3n, pues del mismo modo que se opon\u00eda a la represi\u00f3n fuera del marco oficial, cre\u00eda tambi\u00e9n que la rebeli\u00f3n temeraria del POUM, que de hecho equival\u00eda a traici\u00f3n, no pod\u00eda tolerarse en tiempos de guerra.<br \/>As\u00ed pues, a fin de consolidar la seguridad del estado republicano en guerra, se llev\u00f3 a cabo una reorganizaci\u00f3n fundamental de los Servicios de Seguridad y Contraespionaje durante el verano de 1937. El 12 de junio se disolvieron los Servicios Especiales del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito del Centro, hasta entonces a las \u00f3rdenes del anarquista Manuel Salgado. Adem\u00e1s de la inquietud porque desaparecieran prisioneros en circunstancias sospechosas, se vert\u00edan acusaciones de que en el personal de Salgado se hab\u00edan infiltrado reaccionarios. De hecho, el secretario de <br \/>Salgado era el falangista Antonio Bouthelier Espa\u00f1a. Las funciones del Departamento de Servicios Especiales y otros grupos encargados de la seguridad interna, para crear el Departamento Especial de Informaci\u00f3n del Estado (DEDIDE). Dirigido en un principio por David V\u00e1zquez Baldominos, al nuevo cuerpo se le encomend\u00f3 erradicar el espionaje y el sabotaje en territorio leal. Operar\u00eda bajo las \u00f3rdenes directas del ministro de la Gobernaci\u00f3n, Juli\u00e1n Zugazagoitia. (121)<br \/>Las actividades del DEDIDE no se dirig\u00edan en exclusiva a quienes prestaban apoyo a Franco, sino tambi\u00e9n contra los miembros de la izquierda que, como el POUM, se consideraban subversivos. Los extranjeros eran tambi\u00e9n objeto de sospecha; tanto el POUM como las Brigadas Internacionales se cre\u00edan refugios potenciales para los esp\u00edas, tanto si pertenec\u00edan al Eje como, desde la \u00f3ptica paranoica del NKVD, a la Cuarta Internacional. Bilbao cay\u00f3 el 19 de junio, y las constantes derrotas incrementaron el nerviosismo y la psicosis. Ciertamente, la Rep\u00fablica era muy vulnerable al espionaje enemigo, ya estuviera dirigido por la Gestapo, la OVRA, o la cada vez m\u00e1s sofisticada Quinta Columna (122)<br \/>19-Cap.11-P\u00e1gs.551-553 -Notas 123-130<br \/>Menos de un mes m\u00e1s tarde, el 9 de agosto, Prieto creo el Servicio de Investigaci\u00f3n Militar (SIM), una unidad de contraespionaje militar dentro del Ministerio de Defensa. Puesto que a efectos pr\u00e1cticos se convirti\u00f3 en el \u00f3rgano responsable de los servicios de inteligencia pol\u00edtica y, por tanto, del mantenimiento del orden de la retaguardia, finalmente absorbi\u00f3 al DEDIDE a finales de marzo de 1938. (123)<br \/>Inicialmente, el SIM estaba bajo la responsabilidad directa de Prieto, que admiti\u00f3 haber creado dicho \u00f3rgano siguiendo el consejo de los t\u00e9cnicos sovi\u00e9ticos. Sin embargo, declar\u00f3 tambi\u00e9n que, a la luz del affaire Nin, dud\u00f3 en seguir ese consejo por temor a que la Polic\u00eda actuara por libre, al margen del gobierno, como en el caso del comunista Antonio Ortega. Resuelto a que todos los servicios especiales republicanos quedaran directamente bajo su mando, Prieto nombr\u00f3 director del SIM a su amigo \u00c1ngel D\u00edaz Baza, quien, seg\u00fan Orlov, era un especulador con intereses en clubes nocturnos. (124)<br \/>En un principio, el puesto clave de jefe del SIM del Ej\u00e9rcito del Centro (Madrid) se le concedi\u00f3 a un oficial joven y brillante, el comandante Gustavo Dur\u00e1n, por recomendaciones de Orlov, a trav\u00e9s de Miaja. Prieto acept\u00f3, aunque m\u00e1s tarde asegur\u00f3 que sab\u00eda que Dur\u00e1n era comunista y que lo mantuvo vigilado nombrando a \u00c1ngel Pedrero Garc\u00eda como su ayudante. Tras la disoluci\u00f3n de la Brigada de Garc\u00eda Atadell, Pedrero, el n\u00famero dos de la misma, hab\u00eda servido brevemente en la comisar\u00eda de Chamber\u00ed antes de ser trasladado, en diciembre, al Departamento de Servicios Especiales de Salgado (125)<br \/>En el decreto que se promulg\u00f3 para crear el SIM, Prieto hab\u00eda estipulado que todos los agentes obtuvieran la aprobaci\u00f3n del ministro en persona y que las credenciales llevaran su firma. Sin embargo, Gustavo Dur\u00e1n actu\u00f3 por su cuenta y nombr\u00f3 a cerca de 400 agentes para el nuevo \u00f3rgano de inteligencia. Prieto aleg\u00f3 que todos eran comunistas, lo que negaron tanto Dur\u00e1n como Orlov, y aparto al espa\u00f1ol del SIM tras apenas dos semanas en el puesto, con la excusa de que se le necesitaba en el frente. Orlov lo defendi\u00f3, y Pedrero dijo que intervinieron tambi\u00e9n en su defensa Eitingon e Ivan Maximov (asesor del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito del Centro), as\u00ed como otros asesores militares sovi\u00e9ticos, y el mismo Miaja. (126)<br \/>D\u00edaz Baza detestaba el papel de director del SIM, as\u00ed que pronto le sustituy\u00f3 de manera interina su segundo, Prudencio Sayagu\u00e9s. En busca de un nombramiento m\u00e1s apropiado a largo plazo, Prieto design\u00f3 al comandante, y luego coronel, Manuel Uribarri Barrutell, aunque reconocer\u00eda m\u00e1s tarde que fue una elecci\u00f3n nefasta. Mientras estaba en el frente de Toledo, al parecer Uribarri hab\u00edas sido responsable de saqueos de gran magnitud. Ahora, aunque al principio se atuvo a las instrucciones de Prieto, se fue alineando progresivamente con los comunistas. (127)<br \/>Finalmente, Uribarri desert\u00f3 en abril de 1938 llev\u00e1ndose consigo una sustanciosa cantidad de dinero y joyas. Negr\u00edn aprovech\u00f3 la tesitura para purgar el SIM. Siguiendo el consejo de Zugazagoitia y Paulino G\u00f3mez, nombr\u00f3 director a un socialista, Santiago Garc\u00e9s Arroyo, lo que limitaba la influencia de los comunistas. (128)<br \/>En febrero de 1938, las Juventudes Socialistas pod\u00edan presumir de que en el SIM \u201cno trabajan m\u00e1s que j\u00f3venes socialistas, a secas\u201d (129)<br \/>La Rep\u00fablica, al igual que otras sociedades democr\u00e1ticas cuya existencia se ve amenazada, adopt\u00f3 pr\u00e1cticas contrarias a la democracia, como la censura, el internamiento sin juicio previo, la suspensi\u00f3n de las libertades civiles, la prohibici\u00f3n de las huelgas en las industrias esenciales y el servicio militar obligatorio. A fin de poner al descubierto redes de la Quinta Columna y conseguir confesiones, a partir de mayo de 1938, el SIM llev\u00f3 a cabo detenciones ilegales, y en ocasiones sus agentes utilizaron refinados m\u00e9todos de torturas, desorientando a los prisioneros con focos, ruidos ensordecedores constantes y ba\u00f1os en agua helada. Los catres y los bancos se colocaban con una inclinaci\u00f3n que dificultase el sue\u00f1o o el reposo. Hab\u00eda ladrillos y otros bloques geom\u00e9tricos por el suelo, para evitar que los retenidos paseasen de un lado a otro y obligarles a quedarse mirando las paredes torcidas y llenas de mareantes dibujos de cubos y espirales, que con una iluminaci\u00f3n enga\u00f1osa daban la impresi\u00f3n de que la superficie se moviera. Se crearon celdas de esas caracter\u00edsticas en la llamada Checa de Vallmajor o \u201cPreventorio D\u201d, un antiguo convento, as\u00ed como en el \u201cPreventorio G\u201d de la calle de Zaragoza, ambos gestionados en Barcelona por el SIM. Los dise\u00f1os psicot\u00e9cnicos fueron obra del exc\u00e9ntrico aventurero Alfonso Laurencic, que antes de integrarse en el SIM proced\u00eda del Grup d\u2019Informaci\u00f3 del Servicio Secreto de la Generalitat, Laurencic, que se proclamaba pianista de Music-hall y arquitecto, era un franc\u00e9s de padres austr\u00edacos y nacionalidad yugoslava, que hab\u00eda servido en la Legi\u00f3n Extranjera espa\u00f1ola. Hab\u00eda sido miembro indistintamente de la CNT, la UGT y el POUM, hab\u00eda ganado dinero vendiendo pasaportes falsos, y acab\u00f3 estafando al SIM (130)<br \/>20-Cap.11-P\u00e1gs. 553-557-Notas 131-142<br \/>Otro elemento del freno republicano sobre el movimiento anarquista fue la abolici\u00f3n del Consejo de Arag\u00f3n, que se hab\u00eda creado a principio de octubre de 1936 en Bujaraloz, bajo la presidencia de Joaqu\u00edn Ascaso, l\u00edder de los obreros de la construcci\u00f3n de Zaragoza y representante de la Columna Ortiz. El Consejo logr\u00f3 limitar hasta cierto punto los excesos de las milicias en el Arag\u00f3n republicano, pero nunca logr\u00f3 cumplir su principal objetivo, coordinar \u201clas necesidades de la guerra y la retaguardia\u201d, puesto que los cabecillas de las columnas anarquistas pusieron un gran celo en mantener su autonom\u00eda. Los republicanos socialistas y comunistas ve\u00edan en el Consejo la dictadura anarquista de las milicias. Aun a costa de la inevitable violencia, el gobierno central lo aboli\u00f3 en agosto de 1937. La tierra colectivizada se devolvi\u00f3 a sus propietarios, y se ataj\u00f3 definitivamente la represi\u00f3n interna en la regi\u00f3n. (131)<br \/>La guerra clandestina de los Servicios de Seguridad rusos contra los trotskistas extranjeros, sin embargo, permaneci\u00f3 fuera del control de las autoridades republicanas. En setiembre de 1937, Orlov consigui\u00f3 eliminar a Erwin Wolf, un estrecho colaborador personal del propio Trotsky. Wolff estaba casado con la hija de un diputado socialista noruego, con quien Trotsky se hab\u00eda alojado en Noruega y que acab\u00f3 siendo su secretario el tiempo que estuvo all\u00ed. En 1936, Wolf desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental al refutar las acusaciones de los Juicios de Mosc\u00fa, y fue una figura de peso en el Secretariado Internacional que precedi\u00f3 a la Cuarta Internacional. Lleg\u00f3 a Espa\u00f1a para trabajar con el grupo bolchevique-leninista de Grandizo Munis. El 27 de julio de 1937 fue detenido en Barcelona por actividades subversivas y, aunque lo pusieron en libertad al d\u00eda siguiente, de inmediato volvieron a arrestarlo. Oficialmente lo soltaron el 13 de setiembre, pero nunca volvieron a tenerse noticias de \u00e9l. (132)<br \/>Otro trotskista de primera l\u00ednea desapareci\u00f3 diez d\u00edas m\u00e1s tarde fue el austriaco Kurt Landau, Otrora colaborador de Trotsky, Landau contaba con un largo historial de militancia antiestalinista en Austria, Alemania, Francia y Espa\u00f1a. Con el pseud\u00f3nimo de \u201cWolf Bertram\u201d, fue secretario del grupo internacional de oposici\u00f3n comunista Der Funke (La Estrella). En Espa\u00f1a trabaj\u00f3 en estrecha relaci\u00f3n con Andreu Nin, y sirvi\u00f3 de enlace entre el POUM y los periodistas y escritores extranjeros. Asimismo, lanz\u00f3 virulentas proclamas contra la militarizaci\u00f3n de las milicias y su incorporaci\u00f3n al \u201cEj\u00e9rcito Popular\u201d. Indign\u00f3 a los sovi\u00e9ticos con un panfleto titulado \u201cEspa\u00f1a, 1936, Alemania, 1918\u201d, publicado en diciembre de 1936, en el que comparaba la aplastante derrota de los obreros revolucionarios alemanes por parte de Freikorps en 1918 con la hostilidad de los estalinistas hacia la CNT y el POUM en Espa\u00f1a. A ra\u00edz de ese ensayo, los sovi\u00e9ticos lanzaron contra \u00e9l una campa\u00f1a calumniadora y lo acusaron de ser \u201cel l\u00edder de una banda de terroristas\u201d y el agente de enlace entre la Gestapo y el POUM. (133).<br \/>Kurt Landau se las ingeni\u00f3 para seguir en libertad hasta el 23 de setiembre de 1937, cuando unos agentes sovi\u00e9ticos lo apresaron en su escondite. Al igual que Rein y Wolf, no volvi\u00f3 a ser visto. (134)<br \/>Se ha dicho que Stanislav Vaupshasov, experto en guerrilla, hab\u00eda construido un horno crematorio en un s\u00f3tano barcelon\u00e9s, del que se ocupaba con la ayuda de un agente espa\u00f1ol del NKVD, Jos\u00e9 Castelo Pacheco. Llevaban enga\u00f1ados hasta el edificio a los sujetos que deb\u00edan ser liquidados, los mataban y eliminaban sus cuerpos en una sola operaci\u00f3n. (135)<br \/>Si ese fue el destino de Rein, Wolf, Landau y algunos otros extranjeros desaparecidos, es imposible saberlo. Manuel de Irujo garantiz\u00f3 que Nin fuera el \u00faltimo troskista espa\u00f1ol asesinado, pero no logr\u00f3 detener la persecuci\u00f3n de izquierdistas extranjeros por parte de los Servicios de Seguridad sovi\u00e9ticos.<br \/>Mientras los rusos segu\u00edan cometiendo este tipo de abusos clandestinos, Negr\u00edn y su gobierno no cejaban en su empe\u00f1o por normalizar las funciones estatales en el mantenimiento del orden p\u00fablico y la justicia. Finales de junio de 1937 se cre\u00f3 el Tribunal Especial de Espionaje y Alta Traici\u00f3n, que reflejaba la firmeza de Negr\u00edn ante los desacatos a la autoridad del Estado. Sin embargo, manten\u00eda su rechazo a cualquier tipo de represi\u00f3n arbitraria como la que se practicaba en la zona franquista. (136) <br \/>Con el visto bueno de Negr\u00edn, Irujo se asegur\u00f3 de que el Tribunal de Espionaje y Alta Traici\u00f3n estuviera compuesto por jueces imparciales y honestos. Muchos militantes de base del POUM estaban en la c\u00e1rcel, fusiosos por hallarse en compa\u00f1\u00eda de fascistas y saboteadores, a pesar de no estar imputados formalmente. Entre ellos hab\u00eda varios antiestalinistas extranjeros. Uno de ellos, la esposa de Kurt Landau, Katia, hab\u00eda sido arrestada por una brigada especial que actu\u00f3 siguiendo \u00f3rdenes rusas. Su intenci\u00f3n era hacer salir a su marido de su escondite. Tras la desaparici\u00f3n de Kurt, sin embargo, Katia exigi\u00f3 una investigaci\u00f3n judicial. A mediados de noviembre, el nuevo director general de Seguridad de Negr\u00edn, el docialista vasco Paulino G\u00f3mez, trat\u00f3 sin \u00e9xito de determinar el paradero de Kurt Landau. Cuando las autoridades fueron incapaces de aclarar la suerte de su esposo, Katia encabez\u00f3 una huelga de hambre que siguieron 500 reclusas en la c\u00e1rcel de mujeres de Barcelona.<br \/>Adem\u00e1s de la investigaci\u00f3n emprendida por Paulino G\u00f3mez, una comisi\u00f3n internacional fue a Catalu\u00f1a en noviembre de 1937 para analizar las condiciones de las c\u00e1rceles republicanas e investigar las desapariciones de Andreu Nin, Erwin Wolf, Mark Rein y Kurt Landau. Dirigida por John McGovern (secretario general del Partido Laborista Independiente, el grupo de izquierda radical que se hab\u00eda escindido del Partido Laborista, y del cual formaba parte George Orwell) y el pacifista franc\u00e9s Felicien Challaye, obtuvo permiso para entrevistar a Katia en el Hospital General, donde convalec\u00eda tras la huelga de hambre. (137)<br \/>Irujo la visit\u00f3 mientras segu\u00eda ingresada y la convenci\u00f3 de que los juicios ser\u00edan limpios, y caus\u00f3 en ella la impresi\u00f3n necesaria para que desconvocara la huelga. Cuando Irujo envi\u00f3 a abogados y jueces a cada prisi\u00f3n con los documentos apropiados, recibieron el aplauso de los presos, que vieron en ellos a sus garantes contra las ilegalidades estalinistas. (138)<br \/>El papel de las autoridades espa\u00f1olas en todo lo concerniente al caso Landau, particularmente que saliera adelante la demanda de su mujer reclamando una investigaci\u00f3n y el impacto de su huelga de hambre, marcaba un notable contraste con los procedimientos en la zona rebelde, donde a duras penas se habr\u00eda podido convocar esa clase de protestas, puestos que en 1938 los presos apenas recib\u00edan alimentos que rechazar y, de haberlo hecho, a nadie le habr\u00eda importado, y mucho menos a un ministro.<br \/>Poco despu\u00e9s de tomar posesi\u00f3n del ministerio, Irujo encarg\u00f3 a Mariano G\u00f3mez, presidente del Tribunal Supremo, El anteproyecto de un decreto para juzgar los cr\u00edmenes cometidos desde el comienzo de la guerra hasta ese momento. Inclu\u00eda tambi\u00e9n una revisi\u00f3n de los casos de criminales comunes liberados bajo la amnist\u00eda de Garc\u00eda Oliver. El hecho crucial era que el decreto abarcar\u00eda todas las muertes extrajudiciales. (139)<br \/>El 30 de julio de 1937, Boris Stepanov inform\u00f3 a Georgi Dimitrov de que el \u201cfascista Irujo\u201d hab\u00eda intentado detener a Carrillo por su papel en Paracuellos y estaba \u201corganizando un sistema de registros a los comunistas, socialistas y anarquistas que maltrataron a los fascistas encarcelados. En nombre de la ley, este ministro de Justicia liber\u00f3 a cientos y cientos de agentes fascistas arrestados y fascistas camuflados. Junto con Zugazagoitia, Irujo hace lo posible y lo imposible para salvar a los trotskistas y sabotear los juicios contra ellos. Y har\u00e1 todo lo posible para absolverlos\u201d (140)<br \/>Finalmente, el decreto de Irujo nunca lleg\u00f3 a aplicarse en toda regla; no es de extra\u00f1ar, dadas las divisiones internas y los esc\u00e1ndalos que habr\u00eda provocado el intento de llevar ante la justicia a los responsables de las represiones de 1936.<br \/>La iniciativa de Irujo se ilustra en el caso del general Jos\u00e9 Asensio Torrado, arrestado y acusado de sabotaje tras la precipitada ca\u00edda de M\u00e1laga, en febrero de 1937. Lo juzgaron en octubre de 1937, justo cuando ca\u00eda el norte, y lo condenaron a una pena de c\u00e1rcel. Durante se estancia en prisi\u00f3n, a Asensio se le permiti\u00f3 escribir y editar un libro en defensa de sus actividades, y mandar ejemplares firmados a varios miembros del gobierno. El libro se vendi\u00f3 sin trabas de ninguna clase en las librer\u00edas de Barcelona. Seg\u00fan Largo Caballero, el arresto y el juicio de Asensio fueron fruto de la presi\u00f3n comunista sobre Indalecio Prieto. De ser cierto, dice mucho de la independencia de Negr\u00edn no solo que Asensio pudiera escribir y publicar dicha obra, sino tambi\u00e9n que, tras apelar la sentencia, el caso quedara sobrese\u00eddo en julio de 1938. (141)<br \/>A medida que la guerra tomaba peor cariz, el trabajo de los Tribunales Especiales fue mucho m\u00e1s all\u00e1 de las intenciones originales de Irujo. Ser culpable de espionaje o sabotaje implicaba el riesgo de ejecuci\u00f3n, y, sin embargo, se dictaban menos sentencias a muerte que las requeridas por la acusaci\u00f3n, de las cuales menos a\u00fan acababan cumpli\u00e9ndose. En Catalu\u00f1a, donde los tribunales eran con mucho los m\u00e1s activos, se dictaron 173 penas de muerte entre diciembre de 1937 y diciembre de 1938, aunque solo 7 personas fueron ejecutadas despu\u00e9s del 11 de agosto. A diferencia de los tribunales militares de la zona rebelde, los Tribunales Especiales declaraban a menudo inocente al acusado, y muchos de los culpables ve\u00edan sus condenas reducidas a anuladas tras una apelaci\u00f3n. Los sospechosos de delitos menores por colaboraci\u00f3n con la Quinta Columna, propaganda derrotista o actividades en el mercado negro eran recluidos en prisi\u00f3n o en los campos de trabajo creados por Garc\u00eda Oliver. A medida que transcurr\u00eda 1938 y la situaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito republicano empeoraba, los desertores y los pr\u00f3fugos pasaron a engrosar tambi\u00e9n la poblaci\u00f3n penitenciaria. (142)<br \/>21-Cap.11-P\u00e1gs. 557-559-Notas 143-149<br \/>Mientras la situaci\u00f3n de la Rep\u00fablica tomaba un rumbo calamitoso y la Quinta Columna actuaba con mayor confianza y agresividad, el SIM empez\u00f3 a ser m\u00e1s implacable, y varios individuos conocidos por su brutalidad salieron a escena. Ram\u00f3n Torrecilla fue uno de ellos. Otro de los que trajo un inmenso descr\u00e9dito al SIM fue Lorenzo Apellaniz Oden, antiguo funcionario de Correos que se convirti\u00f3 en inspector de Polic\u00eda en Valencia despu\u00e9s de dirigir la checa de Sorn\u00ed. La denominada \u201cBrigada Apellaniz\u201d fue c\u00e9lebre por sus actividades en el \u00e1rea de J\u00e1tiva; m\u00e1s adelante pas\u00f3 a ser el temido jefe del SIM en Valencia, desde agosto de 1937 hasta el final de la guerra. Acusado de robo, tortura y asesinato, se dec\u00eda que recib\u00eda instrucciones directas de Orlov. Fue capturado por los franquistas en marzo de 1939 y ejecutado. (143)<br \/>Desde abril de 1938, el SIM puso en funcionamiento seis campos de trabajo en Catalu\u00f1a, conocidos por la f\u00e9rrea disciplina y las duras condiciones en que viv\u00edan los internos. Hubo casos de prisioneros abatidos a tiros al tratar de escapar. Sin embargo, en marcado contraste con la zona rebelde, hab\u00eda actividades culturales y clases de alfabetizaci\u00f3n, y los reclusos recuperaban la libertad cuando cumpl\u00edan sus sentencias. (144)<br \/>El campo de prisioneros m\u00e1s grande de la zona republicana estaba en Albatera, provincia de Alicante. Fue inaugurado en octubre de 1937 con la misi\u00f3n de drenar 40.000 hect\u00e1reas de marismas y convertirlas en terreno cultivable. (145)<br \/>A medida que la escasez de alimentosa acuciaba cada vez m\u00e1s la zona republicana, las condiciones de los campos empeoraron progresivamente, aunque nunca alcanzaron los niveles de hacinamiento, malnutrici\u00f3n y abusos que caracterizaron los campos rebeldes (146)<br \/>En marzo de 1938, la Rep\u00fablica se hallaba contra las cuerdas, desmoralizada y acuciada por la grave escasez de alimentos y armas. De hecho, tan funestos eran los pron\u00f3sticos que el amigo y aliado de Negr\u00edn, el ministro de Defensa Nacional Indalecio Prieto, hab\u00eda acabado por creer, al igual que el presidente Aza\u00f1a, que todo estaba perdido. Era partidario de una paz negociada que impidiese la p\u00e9rdida absurda de m\u00e1s vidas. En tensas reuniones del Consejo de Ministros celebradas el 16 y el 29 de marzo de 1938, Prieto hab\u00eda apoyado a Aza\u00f1a en su propuesta de pedir el gobierno franc\u00e9s que negociara el fin de la aguerra. Negr\u00edn se hab\u00eda mantenido fiel a su convicci\u00f3n de que la guerra deb\u00eda seguir adelante, precisamente porque sab\u00eda lo que le suceder\u00eda a la Rep\u00fablica derrotada a manos de los vengativos franquistas. Negr\u00edn comprob\u00f3 consternado el impacto desmoralizador que tuvieron las palabras de Prieto y, decidido a que la Rep\u00fablica continuara resistiendo, ces\u00f3 a Prieto del Ministerio de la Guerra el 5 de abril. Diez d\u00edas despu\u00e9s, el ej\u00e9rcito franquista lleg\u00f3 al Mediterr\u00e1neo.<br \/>Resistir no solo significaba combatir en el frente de batalla, sino tambi\u00e9n en la retaguardia. Los esfuerzos para garantizar los procedimientos judiciales tampoco significaban que la guerra contra los esp\u00edas y saboteadores hubiera cesado. El SIM se anot\u00f3 un tanto importante en abril de 1938, en Barcelona, con el descubrimiento y detenci\u00f3n de varias redes quintacolumnistas. El personal diplom\u00e1tico brit\u00e1nico y franc\u00e9s pidi\u00f3 clemencia, pero el Consejo de Ministros aprob\u00f3, por siete votos contra cinco, la ejecuci\u00f3n a finales de junio de 10 de los detenidos. El agregado de negocios brit\u00e1nico, John Leche, coment\u00f3: \u201cTemo que las repercusiones en el otro bando sean graves, y he advertido seriamente al gobierno con tal efecto, pero el presidente del consejo y sus partidarios en el Gabinete no tienen piedad, y ahora muestran tan poca consideraci\u00f3n con su gente, en manos de Franco, como la que este tiene por sus partidarios de aqu\u00ed\u201d. Los 10 prisioneros fueron ejecutados la ma\u00f1ana del 25 de junio de 1938. (147)<br \/>Mientras se prolongaba la encarnizada batalla del Ebro, crec\u00eda la militarizaci\u00f3n de la sociedad. El control de la retaguardia se hizo a\u00fan m\u00e1s implacable contra los sospechosos de subversi\u00f3n o espionaje, para gran inquietud de quienes sent\u00edan que los valores democr\u00e1ticos de la Rep\u00fablica quedaban comprometidos ante los imperativos de la guerra. As\u00ed las cosas, el 9 de agosto de 1938 se provoc\u00f3 una crisis de gobierno cuando Negr\u00edn forz\u00f3 la aprobaci\u00f3n de ejecutar a otros 62 columnistas al d\u00eda siguiente. Irujo, por entonces ministro sin cartera, esgrimi\u00f3 irregularidades por parte del SIM en la investigaci\u00f3n. Negr\u00edn perdi\u00f3 los nervios y lo acus\u00f3 de endilgar \u201cmonsergas abogadiles\u201d. El 10 de agosto, Irujo denunci\u00f3 que el SIM practicaba la tortura, y Negr\u00edn se comprometi\u00f3 a que tales pr\u00e1cticas cesaran de manera inmediata. No obstante, en parte a modo de protesta ante las nuevas limitaciones impuestas sobre el poder de la Generalitat, Jaume Aiguader e Irujo dimitieron del gobierno. (148)<br \/>A diferencia de lo que se hac\u00eda en la zona rebelde, la cobertura que la prensa republicana dio a esta decisi\u00f3n trajo consigo un esc\u00e1ndalo considerable; el presidente Aza\u00f1a estaba mortificado. Los franquistas respondieron inmediatamente ejecutando a 66 personas. (149)<br \/>22-Cap.11-P\u00e1gs. 559-560-Notas 150-153<br \/>En la primavera de 1938, los brit\u00e1nicos ya hab\u00edan creado una comisi\u00f3n de canje de prisioneros dirigida por el mariscal de campo Philip Chetwode. Denys Cowan, antiguo vicec\u00f3nsul en La Habana, conservador y cat\u00f3lico, sirvi\u00f3 como oficial de enlace con las autoridades republicanas. Lleg\u00f3 a Barcelona el 20 de agosto de 1938, y enseguida se reuni\u00f3 con \u00c1lvarez del Vayo, Giral, Negr\u00edn y Aza\u00f1a. Dos d\u00edas despu\u00e9s, inform\u00f3 de que el gobierno republicano estaba dispuesto a llegar \u201ccasi hasta donde hiciera falta\u201d para canjear a todos los prisioneros, \u201csiempre y cuando el otro bando correspondiera con la misma reciprocidad\u201d(150)<br \/>De hecho, era tal la disposici\u00f3n de los ministros republicanos que Leche sinti\u00f3 la necesidad de protegerlos de s\u00ed mismos, y por ello sugiri\u00f3 a la Comisi\u00f3n Chetwode que, en vistas de la \u201cintransigencia y de la mala fe previas de los franquistas, ser\u00eda mejor que las primeras propuestas vinieran de su parte\u201d. (151)<br \/>Cowan abord\u00f3 a \u00c1lvarez del Vayo con la idea de llegar a un cese de las ejecuciones que apaciguara las tensiones, este transmiti\u00f3 la propuesta a Negr\u00edn, y el Consejo acord\u00f3 suspender las ejecucioines hasta el 30 de setiembre, a fin de crear las bases de negociaci\u00f3n para una amnist\u00eda general por ambas partes. Por desgracia, no hubo reciprocidad por parte de Burgos. Para empezar, un comunicado readiof\u00f3nico asegur\u00f3 que \u201csu sistema de justicia era tan puro (que) no ten\u00edan la necesidad de hacer una concesi\u00f3n similar\u201d. Sin embargo, para allanarle a Chetwode el camino, Negr\u00edn se comprometi\u00f3 a mantener el cese acordado en el consejo hasta el 11 de octubre. A pesar de las constantes negativas por parte de las autoridades de Burgos de corresponder a la iniciativa. Negr\u00edn le dijo a Cowan, justo antes de que acabara dicho plazo, que extender\u00eda la supresi\u00f3n hasta final de mes, y que no autorizar\u00eda m\u00e1s ejecuciones sin informar previamente a la comisi\u00f3n brit\u00e1nica.<br \/>Para complicar a\u00fan m\u00e1s las cosas, en la zona republicana hab\u00eda menos de 300 personas condenadas a muerte, mientras que en territorio rebelde se contaban por miles. Negr\u00edn sugiri\u00f3 que los dos bandos conmutaran todas las penas de muerte, pero Burgos se neg\u00f3. Adem\u00e1s mientrsas dur\u00f3 el cese de las ejecuciones por parte de los republicanos, los franquistas no interrumpiueron en ning\u00fan mom,ento las suyas. Como no pod\u00eda ser de otro modo, a Cowan le preocupaba que esa actitud provocara represalias en el bando republicano, por lo que se reuni\u00f3 con Negr\u00edn y le record\u00f3 que hab\u00eda declarado mantener \u201cla clemencia indefinidamente\u201d, a lo que Negr\u00edn le dijo que recomendar\u00eda al Consejo que no hubiera represalias. (152)<br \/>La moratoria de las ejecuciones se ampli\u00f3 nuevamente hasta finales de diciembre. En Nochebuena de 1938, Negr\u00edn pronunci\u00f3 un discurso radiof\u00f3nico en el que, al referirse a \u201clas normas de tolerancia y civilidad que son esencia de nuestra ley fundamental\u201d, hizo un llamamiento a Franco: \u201c\u00a1Poned coto a la ferocidad superflua!\u201d. Tras insistir en que la Rep\u00fablica hab\u00eda cesado las ejecuciones cuatro meses antes, pidi\u00f3 que Franco pagara con la misma moneda. (153)<br \/>23-Cap.11-P\u00e1gs. 560-562-Notas 154-161<br \/>En Burgos, Chetwode se reuni\u00f3 con el conde de Jordana, ministro de Asuntos Exteriores de Franco, que falazmente le asegur\u00f3 que \u201cen su bando solo se ejecutaba a personas que hab\u00edan cometido felon\u00edas abominables y eran convictas despu\u00e9s de un juicio justo ante un tribunal\u201d. Para apoyar la falsedad de su declaraci\u00f3n, Jordana hizo comparecer al jefe del Cuerpo Jur\u00eddico Militar de Franco, el teniente coronel Lorenzo Mart\u00ednez Fuset, que declar\u00f3 que \u201cel r\u00e9gimen de Burgos no hab\u00eda ejecutado a nadie por sus opiniones pol\u00edticas, ni siquiera por tomar las armas, sino solo por haber cometido cr\u00edmenes que en virtud de la ley com\u00fan habr\u00edan merecido la pena capital\u201d. En consecuencia, dijo, Franco no pod\u00eda interferir, y estaba dispuesto a afrontar el riesgo de las represalias republicanas. (154)<br \/>Chetwode escribi\u00f3 a loard Halifax a mediados de noviembre:<br \/>\u201cApenas tengo palabras para describir el horror que he concebido acerca de Espa\u00f1a desde que me entrevist\u00e9 con Franco hace tres d\u00edas. Es peor que los rojos, y no pude impedir que siga ejecutando a sus desventurados prisioneros. Y cuando logr\u00e9 sacar a 140 de ellos de la embajada de Cuba en Madrid y cruzar las l\u00edneas enemigas, una vez al otro lado Franco se neg\u00f3 en rotundo a darme a ning\u00fan republicano a cambio, a pesar de su promesa. Cuando finalmente mand\u00f3 a algunos prisioneros, casi la mitad no eran las personas que se hab\u00eda comprometido liberar, sino criminales que, en la mayor\u00eda de casos, estaban en la c\u00e1rcel desde antes que estallara la guerra\u201d (155)<br \/>Una vez m\u00e1s, Franco incumpli\u00f3 el acuerdo del canje, despu\u00e9s de que el gobierno republicano hubiera hecho posible que muchos de sus prisioneros pasaran a territorio insurgente. (156)<br \/>Entretanto, a medida que la guerra se acercaba a su fin, Franco rehus\u00f3 canjear a 40 o 50 oficiales de alto rango a cambio de sus partidarios refugiados en las embajadas. Seg\u00fan Chetwode, Franco prefiri\u00f3 confiar en que los republicanos fueran capaces de impedir el asesinato de los refugiados, y la jugada le sali\u00f3 bien. (157)<br \/>En un discurso ante la Diputaci\u00f3n Permanente de las Cortes, seis meses despu\u00e9s de llegar al poder, Negr\u00edn mencion\u00f3 los esfuerzos que \u00e9l mismo, Zugazagoitia e Irujo hab\u00edan hecho para mantener la legalidad. En esencia, su discurso fue una oda a la normalidad que los sucesivos gobiernos republicanos hab\u00edan logrado restablecer, a fuerza de recuperar el control sobre los instrumentos del estado. (158)<br \/>Sin embargo, la tensi\u00f3n entre Negr\u00edn e Irujo alcanz\u00f3 su punto culminante a ra\u00edz del proceso al POUM y la investigaci\u00f3n de la muerte de Nin. (159)<br \/>Cuando la ejecutiva del POUM fue procesada, en octubre de 1938, Irujo ya no eras ministro de Justicia; hab\u00eda dimitido a finales de noviembre de 1937, al estar en desacuerdo con la propuesta de Negr\u00edn de crear Tribunales Especiales de Guardia para perseguir \u201cel espionaje, la traici\u00f3n y el derrotismo\u201d. Los procesos sumarios de estos tribunales les valieron el apodo de \u201cfotomat\u00f3n\u201d. Hubo quejas de que los abogados no pod\u00edan representar a sus clientes con las debidas garant\u00edas, de que se utilizaban las pruebas policiales sin que los testigos fueran identificados, o de que las \u00fanicas evidencias presentadas eran las confesiones que proporcionaba el SIM. El hecho de que tales quejas pudieran ser publicadas y o\u00eddas constitu\u00eda un contraste radical con los procesos que se llevaban a cabo en la zona rebelde. (160)<br \/>Irujo fue sustituido por el republicano Mariano Ans\u00f3, amigo de Negr\u00edn, aunque sigui\u00f3 formando parte del Consejo como ministro sin cartera, velando para que las penas de muerte impuestas por los Tribunales Especiales fueran ratificadas por el gabinete. El juicio contra siete miembros del Comit\u00e9 Ejecutivo del POUM discurri\u00f3 en un clima de gran tensi\u00f3n, coincidiendo con las \u00faltimas etapas de la decisiva batalla del Ebro. A pesar de todo, como Irujo le hab\u00eda prometido a Katia Landau, se respetaron todas las garant\u00edas judiciales. Irujo estaba en Par\u00eds en ese momento, pero volvi\u00f3 para testificar en el juicio, al igual que Juli\u00e1n Zugazagoitia. Sus declaraciones fueron un elemento crucial en la retirada de la demanda de pena de muerte por parte del fiscal. Dos de los acusados quedaron absueltos, y cuatro recibieron condenas de prisi\u00f3n. Todos pudieron huir de Espa\u00f1a al terminar la guerra (161)<br \/>24-Cap.11-P\u00e1gs. 562-564-Notas 162-170<br \/>Tras la derrota en la batalla del Ebro, con las fuerzas de Franco entrando en Catalu\u00f1a en avalancha, el grueso de los prisioneros en poder de la Rep\u00fablica fue evacuado el 23 de enero de 1939 a Gerona; se permiti\u00f3 que miles de ellos cruzaran la frontera. En Pont de Molins, sin embargo, Negr\u00edn orden\u00f3 el traslado de los m\u00e1s importantes a la zona central, donde pudieran servir en canjes de prisioneros. Uno de ellos era el obispo Anselmo Polanco, apresado cuando las fuerzas republicanas tomaron Teruel, en enero de 1938. Polanco fue encarcelado en Valencia y poco despu\u00e9s llevado a Barcelona, donde permaneci\u00f3 el resto de la guerra, recluido con ciertas comodidades y la libertad de llevar a cabo sus ejercicios espirituales y dar la misa para sus compa\u00f1eros reclusos. El gobierno republicano vel\u00f3 en todo momento por su integridad, pues deseaba a toda costa evitar un esc\u00e1ndalo, pero Franco bloque\u00f3 categ\u00f3ricamente los esfuerzos que hizo Prieto, con la mediaci\u00f3n de la Cruz Roja, para canjearlo por el hijo de catorce a\u00f1os del general Rojo.<br \/>Mientras los despojos del derrotado Ej\u00e9rcito republicano pon\u00edan rumbo a un exilio incierto, hostigados por el sector de la poblaci\u00f3n civil partidario de los nacionales, las \u00f3rdenes de Negr\u00edn de proteger a los prisioneros fueron deso\u00eddas. Un cami\u00f3n con 30 soldados a las \u00f3rdenes del comandante Pedro D\u00edaz lleg\u00f3 a Pont de Molins y se hizo cargo de los rehenes, seg\u00fan dijeron, para trasladarlos al puerto de Roses. El convoy se detuvo cerca de in barranco, en un lugar llamado Can de Tretze, y los prisioneros fueron ejecutados. Rociaron sus cuerpos con gasolina y les prendieron fuego. Entre las 42 v\u00edctimas estaban los turolenses fray Anselmo Polanco, Felipe Ripoll (vicario general de la di\u00f3cesis), el coronel Rey d\u2019Harcourt (comandante rebelde), el teniente coronel Jos\u00e9 P\u00e9rez del Hoyo (comandante de la Guardia Civil) y Jos\u00e9 Coello (el jefe de la polic\u00eda). Entre los asesinados hab\u00eda tambi\u00e9n 21 italianos y un alem\u00e1n, que hab\u00edan sido apresados en Guadalajara. Este acto de venganza ciega fue utilizado para justificar buena parte de la represi\u00f3n franquista despu\u00e9s de la guerra. El asesinato de Polanco se convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo de la barbarie roja e hicieron de \u00e9l un m\u00e1rtir, finalmente beatificado por el Vaticano en 1995 (162)<br \/>Despu\u00e9s de que en enero de 1939 cayera Catalu\u00f1a y huyeran cientos de miles de civiles, en la \u00faltima reuni\u00f3n que las Cortes celebraron en Figueres, Negr\u00edn present\u00f3 un plan para terminar la guerra a cambio de que Franco respetara ciertas condiciones, el principio de las cuales era que no hubiera represalias. (163)<br \/>Se expuso el plan a representantes brit\u00e1nicos y franceses que contestaron, seg\u00fan Negr\u00edn, que el gobierno de Burgos no estaba interesado en sentimientos humanitarios, en la paz o la magnanimidad, y que en cualquier caso segu\u00edan afirmando que solo castigar\u00edan los cr\u00edmenes comunes. La hipocres\u00eda de ese compromiso qued\u00f3 subrayada por el comentario de Negr\u00edn: \u201cEn una guerra como la nuestra, con los caracteres de una despiadada y salvaje guerra civil, delito com\u00fan es todo o delito com\u00fan no es nada\u201d\u201d. En consecuencia, Negr\u00edn ofreci\u00f3 ser \u00e9l mismo la v\u00edctima expiatoria, haciendo saber que se entregar\u00eda si Franco aceptaba su ejecuci\u00f3n simb\u00f3lica a cambio de la vida de la poblaci\u00f3n civil republicana inocente. Casi nadie en su gabinete supo de su ofrecimiento; Zugazagoitia estaba al corriente, pero Negr\u00edn no hizo p\u00fablica esa informaci\u00f3n hasta despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. (164)<br \/>Franco ignor\u00f3 la oferta de Negr\u00edn. El gobierno permaneci\u00f3 en suelo espa\u00f1ol, en el castillo de Figueres, hasta que las \u00faltimas unidades del Ej\u00e9rcito republicano cruzaron la frontera, el 9 de febrero. La noche del 8 de febrero, uno de los pocos compa\u00f1eros que segu\u00edan en el pa\u00eds junto con Negr\u00edn, su amigo el doctor Rafael M\u00e9ndez, director general de Carabineros, le dijo a Julio \u00c1lvarez del Vayo: \u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 estamos haciendo aqu\u00ed. Mucho me temo que esta noche nos despierten los requet\u00e9s a culatazos\u201d. Negr\u00edn llam\u00f3 a M\u00e9ndez aparte y le dijo: \u201cNo saldremos de aqu\u00ed hasta que haya pasado la frontera el \u00faltimo soldado\u201d. Decidido a ver a estos republicanos a salvo de las represalias de Franco, estuvo observando el paso de los soldados durante dieciocho horas, hasta que el general Rojo fue a anunciarle que todas las tropas republicanas hab\u00edan pasado a Francia. Solo entonces Negr\u00edn viaj\u00f3 a Toulouse y cogi\u00f3 un avi\u00f3n a Alicante. (165)<br \/>Algunos ministros creyeron que estaba loco, pero como \u00e9l mismo explic\u00f3: \u201cSi no hubiera hecho eso entonces, hoy me morir\u00eda de verg\u00fcenza\u201d. (166)<br \/>De regreso a Espa\u00f1a, trat\u00f3 de reorganizar las fuerzas militares del centro para plantar resistencia hasta que, o bien estallase una guerra europea, o bien una evacuaci\u00f3n masiva minimizase en lo posible las muertes del bando republicano. El 16 de febrero de 1939 mantuvo una reuni\u00f3n con los altos mandos del Ej\u00e9rcito en Albacete. Tras comprobar que el soldado de a pie conservaba la moral alta, se sorprendi\u00f3 ante la insistencia de los oficiales veteranos en poner fin a la guerra con la mayor brevedad. Cuando le preguntaron por qu\u00e9 no exig\u00eda un tratado de paz inmediato, replic\u00f3: \u201cPorque pedir la paz es provocar una cat\u00e1strofe\u00b7 (167)<br \/>Como escribi\u00f3 posteriormente su amigo, el periodista norteamericano Louis Fischer: \u201cNegr\u00edn y Del Vayo esperaban que, resistiendo un poco m\u00e1s, podr\u00edan obtener un compromiso de misericordia y clemencia de Franco y ganar tiempo para la huida de las personas a cuya cabeza hab\u00edan puesto precio\u201d (168)<br \/>La idea de conseguir que Franco garantizara que no habr\u00eda represalias contra la poblaci\u00f3n vencida era vana, a la luz de la Ley de Responsabilidades Pol\u00edticas publicada el 13 de febrero, seg\u00fan la cual eran culpables del delito de rebeli\u00f3n militar quienes hubieran apoyado a la Rep\u00fablica, a cuya categor\u00eda pertenec\u00edan, desde la moral retorcida de Franco, todos los que no hab\u00edan apoyado el golpe militar de 1936. Negr\u00edn estaba convencido de que pod\u00edan luchar hasta el final, aunque Prieto lo acusara de provocar con ello \u201cla gigantesca hecatombe\u201d. Prieto cre\u00eda posible una paz negociada, y opinaba que la pol\u00edtica de resistencia del jefe del Gobierno ser\u00eda el detonante de la pol\u00edtica de venganza franquista. De ser as\u00ed, demostraba una ignorancia culposa de las razones que hab\u00eda tras la represi\u00f3n franquista. Con cierta amargura, refiri\u00e9ndose a los que solo pensaban en terminar la guerra, Negr\u00edn hizo la siguiente reflexi\u00f3n: \u00a1Sin pensar en los millones de infelices que no pod\u00edan salvarse \u00a1\u201d (169)<br \/>Finalmente, sus esperanzas de resistir para salvar m\u00e1s vidas republicanas acabar\u00edan tan frustradas por el golpe del coronel Casado como por el propio Franco. M\u00e1s apesadumbrado que furioso, declar\u00f3 ante el comit\u00e9 de las Cortes vigente:<br \/>\u201cA\u00fan pod\u00edamos resistir y aguantar y esa era nuestra obligaci\u00f3n. Era obligaci\u00f3n y necesidad de quedarse all\u00ed para salvar a los que ahora van a pasar a campos de concentraci\u00f3n o van a ser asesinados\u201d.<br \/>Dado el giro que tomaron los acontecimientos, gracias a Casado, la Rep\u00fablica acab\u00f3 \u201cen los t\u00e9rminos de cat\u00e1strofe y de verg\u00fcenza en que se ha producido\u201d (170)<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo 11 Cap\u00edtulo 11 \u2013 5\u00aa parte \u2013 Pags. 511-514Quinta Parte \u2013 Dos conceptos de la guerraUnd\u00e9cimo Cap\u00edtulo: La lucha de la Rep\u00fablica contra el enemigo interior.Pags. 511-514\u20261.-Cap.11 \u2013 Pags. 511-514 \u2013 Notas 1-10A finales de 1936, la oleada de violencia espont\u00e1nea de los primeros meses hab\u00eda sido controlada en la zona republicana. 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